Papa León XIV finaliza su visita a Uruguay ante la Virgen de los Treinta y Tres
El papa León XIV concluyó su visita a Uruguay con una misa ante 50 mil fieles en Florida, exigiendo valores familiares pese a su salud.

El papa León XIV finalizó su gira por Uruguay con una misa masiva en Florida ante cincuenta mil asistentes, donde exigió a los adultos reforzar la formación familiar con honestidad y sacrificio pese a su reciente operación de pulmón.
La eucaristía masiva en la plaza asamblea de Florida
La presencia de cincuenta mil fieles en Florida marcó el cierre de la gira papal en un país caracterizado por su perfil laico.
El papa León XIV presidió una misa al aire libre en la ciudad de Florida, situada a unos 100 kilómetros al norte de Montevideo, congregando a 50 mil personas según las autoridades locales citadas por el Vaticano. La jornada dominada por una mañana fría y soleada reunió a peregrinos que manifestaron su afecto hacia el líder religioso en la Plaza Asamblea, frente a la Catedral Basílica y Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres.
Las muestras de cercanía de los asistentes coexistieron con valoraciones de la comunidad sobre la trascendencia del desplazamiento. Ivanna Fisichella, de 22 años, enfatizó ante la agencia AFP que el desplazamiento papal refuerza la presencia institucional de la Iglesia en el territorio nacional. Por su parte, Evangelina Campero, de 57 años, subrayó la voluntad del pontífice de sostener la agenda exterior que abarca Uruguay, Argentina y Perú. Esta disposición física se mantuvo operativa a pesar de que León XIV afrontó una intervención quirúrgica por cáncer de pulmón apenas tres semanas antes de los eventos en el cono sur.
El llamado intergeneracional a la responsabilidad familiar
El pontífice instó a padres y abuelos a erigirse como referentes conductuales mediante la práctica religiosa y la convivencia cotidiana.
Durante su alocución ante la multitud, el jefe de la Iglesia católica enfatizó que los jóvenes precisan observar a los adultos en el ejercicio de la oración, el acercamiento a los sacramentos y el trato respetuoso hacia las esposas. El mensaje papal recalcó la obligación de pedir perdón y mantener la honradez aun cuando el cumplimiento de dichos valores demande sacrificio personal.
La exigencia institucional apuntó directamente a que las nuevas generaciones encuentren modelos de conducta tangibles dentro de los hogares. Las directrices morales abarcaron tanto la dimensión litúrgica como la resolución de los conflictos cotidianos mediante el reconocimiento de errores y la rectitud en los actos domésticos, planteando un blindaje formativo frente al declive social.
La conexión histórica con la advocación mariana nacional
La visita papal entrelazó la liturgia católica con la imagen de cedro vinculada al proceso independentista uruguayo de mil ochocientos veinticinco.
La elección de la sede en Florida conectó la agenda del pontífice con la festividad de la Virgen de los Treinta y Tres, una pieza artística de 36 centímetros tallada en madera de cedro cuya procedencia tradicional se adscribe a las misiones jesuitas guaraníes. Dicha advocación mariana mantiene vínculos históricos con la emancipación del país frente a la corona española desde 1825.
El arraigo institucional de la imagen se consolidó formalmente cuando el papa Juan XXIII la proclamó patrona de Uruguay en 1961. La celebración litúrgica del segundo domingo de noviembre fusionó la dimensión pastoral del recorrido de León XIV con los símbolos fundacionales de la identidad histórica y republicana del estado sudamericano.
El contexto de violencia de género en América Latina
Los desafíos estructurales de la región emergieron en el marco de la visita ante estadísticas que reportan miles de muertes violentas.
El periplo papal coincidió con la divulgación de las mediciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe acerca de la criminalidad por razón de género. Los registros de la Cepal documentaron que al menos 3 mil 828 mujeres sufrieron muertes violentas en América Latina y el Caribe durante el transcurso de 2024, parámetro que representa una media de 11 asesinatos cada día.
El organismo regional advirtió que el volumen acumulado durante el quinquenio previo se aproxima al umbral de los 20 mil feminicidios. La incidencia mayoritaria de estos ilícitos corresponde a agresiones perpetradas por parejas o exparejas sentimentales, configurando un panorama de descomposición social que intersecta con las exhortaciones de recomposición moral y familiar formuladas por León XIV durante su estancia en territorio uruguayo.




