Las rebajas del Black Friday y el Cyber Monday han llegado en 2025, ofreciendo descuentos que parecen irresistibles. Sin embargo, esta época de grandes ofertas a menudo incita a compras innecesarias que culminan en deudas imposibles de pagar. Analizamos las claves para evitar el riesgo financiero en esta temporada de consumo masivo.
El alto costo del impulso: por qué la gente se arrepiente de sus compras
El atractivo de las ofertas en tiendas y plataformas en línea puede llevar a las personas a realizar adquisiciones que no son esenciales, creando un riesgo significativo de endeudamiento.
De acuerdo con un estudio de mercado realizado por la plataforma de inversión Aegon, el problema de la compra compulsiva es alarmante: en 2025, casi el 60 por ciento de las personas que realizaron compras durante el Black Friday y el Cyber Monday expresaron “arrepentimiento”. Estas personas consideraban que su dinero podría haberse utilizado de mejor manera que en las ofertas que tomaron en su momento.
Si bien es cierto que aprovechar las ofertas puede ser bastante beneficioso para la adquisición de ciertos artículos, no siempre es necesario capitalizar todos los descuentos disponibles, ya que en ocasiones, las cosas no se necesitan realmente en el hogar o la oficina.
Recomendaciones rigurosas para el control de gasto en rebajas
Para evitar terminar el 2025 con una deuda que resulte imposible de liquidar, es crucial adoptar una serie de estrategias financieras y conductuales. Las rebajas, aunque seductoras, pueden ser la puerta de entrada a compras compulsivas. A continuación, presentamos cinco recomendaciones clave para no gastar de más en el Black Friday y el Cyber Monday.
Nunca comprar cansado
La fatiga es un factor determinante en las decisiones de compra irracionales. El cansancio puede llevar a las personas a realizar compras que no son racionales, es decir, que no son meramente necesarias en ese momento.
Comprar por las mañanas
La agudeza mental es mayor durante las primeras horas del día, lo que fomenta una mejor toma de decisiones. Se debe evitar la toma de decisiones por la noche, momento en el que empieza a disminuir la fuerza de voluntad.
No realizar compras apresuradas
Antes de pasar la tarjeta o entregar el efectivo, es indispensable tomarse el tiempo necesario para reflexionar sobre la necesidad de la compra. Analizar con detenimiento la adquisición es la mejor forma de evitar caer en compras impulsivas o innecesarias.
Hacer su tarea
El hecho de que un artículo tenga un descuento no garantiza que sea una buena oferta. Es esencial revisar el precio de los artículos antes de la promoción para poder determinar si el precio actual es bueno o si, en realidad, el descuento aplicado es bajo.
Realizar un presupuesto
Analizar la capacidad de gastos personales es fundamental. Se debe marcar un monto máximo que se puede utilizar en las rebajas. La meta es no sobrepasar dicha cantidad para mantener la deuda controlada.
El peligro de los pagos diferidos
Otra estrategia financiera que requiere control es el manejo de los plásticos. Es importante llevar un buen manejo de las tarjetas para no gastar de más durante las fechas de los descuentos. Es crucial recordar que los pagos diferidos ayudan a pagar “poco” durante un largo tiempo, pero la acumulación de muchos pagos pequeños inevitablemente conforma una deuda grande.
Para aprovechar las rebajas del Black Friday y el Cyber Monday de manera responsable, se deben tener en cuenta tres puntos antes de adquirir un producto:
- Tener clara la cantidad de dinero máxima que se puede usar.
- Asegurarse de que la promoción es realmente buena.
- Confirmar que es una compra necesaria.
En caso de que alguno de estos tres puntos no se cumpla, es preferible no hacerse con el producto y salvaguardar la salud financiera.
La lección de las grandes rebajas es clara: el verdadero ahorro no está en el descuento, sino en la disciplina de gasto. Frente a la euforia de las ventas masivas en el Black Friday y el Cyber Monday, la pregunta crucial para todo consumidor debe ser: ¿estamos comprando una necesidad o hipotecando nuestra tranquilidad futura por un impulso fugaz?




