Una ofensiva coordinada de fuerzas federales sacude Sinaloa. Los recientes operativos Badiraguato Culiacán han puesto al descubierto una vasta infraestructura criminal, asegurando desde material bélico avanzado, como artefactos explosivos improvisados y drones, hasta laboratorios químicos clandestinos. La acción evidencia la magnitud del poder de fuego de los grupos criminales.
La ofensiva federal que desmanteló arsenal y precursores
La coordinación entre el Ejército Mexicano, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) ha dado como resultado un fuerte golpe a la logística del crimen organizado en Sinaloa. Los operativos, realizados en Badiraguato, Culiacán y San Ignacio, se enfocaron en la desarticulación de células operativas y la incautación de armamento y equipo táctico.
El golpe estratégico en el Puerto de la Esperanza, Badiraguato
El aseguramiento más significativo ocurrió en el poblado Puerto de la Esperanza, ubicado en el municipio de Badiraguato. En esta zona, elementos del Ejército Mexicano llevaron a cabo acciones de reconocimiento que culminaron con el hallazgo de material de alta peligrosidad.
Los decomisos específicos registrados en Badiraguato incluyen:
- Un vehículo.
- Tres armas largas.
- Nueve cargadores y 285 cartuchos útiles.
- Un aditamento lanzagranadas.
- Cuarenta artefactos explosivos improvisados.
- Un dron y un chaleco táctico.
El material fue localizado durante las acciones de reconocimiento en la zona y quedó inmediatamente a disposición de la autoridad competente para la integración de la carpeta de investigación.
Aseguramientos múltiples y detenciones en Culiacán
El despliegue operativo continuó en Culiacán, la capital del estado, donde la colaboración entre las fuerzas federales permitió tanto detenciones como la localización de precursores químicos y arsenales.
Detenciones y vehículos robados
En una primera acción, dentro del mismo despliegue operativo, en Culiacán, elementos de la FGR, la SSPC y el Ejército Mexicano lograron la detención de cuatro personas. A los detenidos se les aseguró armamento, equipo táctico diverso y cuatro vehículos que contaban con reporte de robo.
Laboratorio clandestino y cateos masivos
Posteriormente, la FGR y el Ejército Mexicano ejecutaron un cateo en un inmueble enfocado en la producción de drogas sintéticas. En este sitio se logró el aseguramiento de cantidades masivas de precursores químicos destinados a la elaboración de metanfetamina, así como equipo para su procesamiento:
- Sustancias químicas líquidas: 55 mil 230 litros.
- Sustancias químicas sólidas: 2 mil 720 kilos.
- Un montacargas.
En otra operación de gran escala, elementos de la FGR y la SSPC catearon tres inmuebles adicionales en Culiacán, resultando en un cuantioso aseguramiento de vehículos y armamento. Los decomisos incluyeron:
- Diez vehículos.
- Cuatro armas cortas y un arma larga.
- 342 cartuchos y 20 cargadores.
- Tres chalecos tácticos.
- Setenta proyectiles y dos lanzagranadas.
El armamento incautado en San Ignacio
Finalmente, el Ejército Mexicano reportó otro aseguramiento relevante en el municipio de San Ignacio. Sobre un camino de terracería, específicamente en el poblado El Guayabo, fueron aseguradas nueve armas largas, 12 cargadores y 880 cartuchos.
Todos los aseguramientos, que abarcan desde el armamento sofisticado, como los artefactos explosivos y el dron, hasta las sustancias químicas utilizadas para la elaboración de metanfetamina, quedaron a disposición de las autoridades ministeriales para la integración de las carpetas de investigación correspondientes.
Los resultados de estos operativos coordinados en Badiraguato, Culiacán y San Ignacio dibujan el perfil de una delincuencia organizada que opera con recursos de guerra y logística industrial. ¿Hasta qué punto el hallazgo de 40 artefactos explosivos improvisados y un dron modifica la estrategia de seguridad nacional ante un enemigo cada vez más tecnificado?

