La escalada de tensión militar en el Caribe se trasladó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) este martes, 23 de diciembre de 2025. Rusia y China condenaron enérgicamente la reciente incautación petroleros Venezuela por parte de Estados Unidos, calificando las acciones como una agresión que vulnera el derecho internacional y amenaza la estabilidad regional.
El frente diplomático: la condena de moscú y pekin
La sesión de emergencia en la ONU, solicitada directamente por el gobierno venezolano y respaldada por sus aliados, se convirtió en un foro de confrontación directa.
El embajador ruso ante la ONU, Vasily Nebenzya, fue contundente al describir la postura de Washington:
- Catalogó la incautación como una “agresión flagrante” contra un Estado soberano.
- Denunció el uso de “métodos pseudolegales” que, a su juicio, vulneran el derecho internacional.
- Según la agencia AFP, Rusia acusó formalmente a Estados Unidos de “comportamiento de cowboy” e “intimidación”.
Por su parte, el embajador chino se unió a las críticas, afirmando que las medidas estadounidenses violan la Carta de la ONU y el derecho internacional. Además, advirtió que estas acciones de Estados Unidos amenazan la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe, denunciando una escalada de presión militar y económica contra Caracas.
El argumento de washington: sanciones y lucha contra el narcotráfico
En respuesta a las críticas de Moscú y Pekín, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, defendió la política de bloqueo e interceptación. Waltz aseguró que Washington hará “todo lo que esté en su poder para proteger nuestro hemisferio, nuestras fronteras y al pueblo estadounidense”.
La defensa se centró en justificar el bloqueo impuesto por la administración de Donald Trump a los petroleros sancionados que intenten entrar o salir de Venezuela. Las autoridades estadounidenses sostienen que han confiscado al menos dos petroleros en el transcurso de este mes, los cuales son considerados parte de una “flota de buques fantasma” utilizada por Venezuela para evadir las sanciones internacionales.
La posición oficial de Estados Unidos:
- Gobierno ilegítimo y financiación ilícita: Waltz insistió en que el petróleo exportado por Venezuela constituye el “principal salvavidas económico” de un gobierno al que calificó como ilegítimo.
- Vínculos terroristas: El embajador estadounidense acusó al gobierno venezolano de utilizar estos recursos para financiar al Cartel de los Soles, organización designada por Estados Unidos como terrorista.
- Tráfico de drogas: También señaló que el gobierno de Nicolás Maduro facilita el tráfico de drogas hacia Estados Unidos y Europa.
Intensificación de la presión militar en el caribe
Las declaraciones en la ONU se producen en medio de una intensificación de la presión militar estadounidense sobre el gobierno de Nicolás Maduro. El despliegue militar en aguas del Caribe continúa, y la retórica desde Washington se ha endurecido.
Donald Trump, quien sugirió este lunes que Estados Unidos se quedará con el crudo de los petroleros incautados frente a las costas venezolanas, e incluso con los propios buques, ha amenazado con extender operaciones similares a tierra firme.
Esta política de mano dura incluye ataques militares en el mar contra supuestas actividades ilícitas:
- El Comando Sur de Estados Unidos informó de un ataque militar reciente en aguas internacionales del Pacífico oriental contra una embarcación sospechosa de narcotráfico, en el que una persona murió.
- Desde septiembre, alrededor de 100 personas han muerto en ataques de Estados Unidos contra lo que las autoridades denominan “narcolanchas” en el Caribe y el Pacífico.
Desde Caracas, el presidente Nicolás Maduro ha denunciado consistentemente las incautaciones como actos de “piratería”. Acusa a Washington de querer apropiarse de las vastas reservas de petróleo de su país y de intentar derrocarlo a través de la presión militar y económica.
La confrontación en la ONU subraya la profunda división internacional respecto a la legalidad y moralidad de las sanciones unilaterales, y la forma en que el conflicto por la incautación petroleros Venezuela se está convirtiendo en un punto central del pulso geopolítico entre las grandes potencias en América Latina.




