La tormenta invernal Estados Unidos impactó de forma devastadora a ambas costas justo en el pico de la temporada vacacional decembrina de 2025. Mientras el noreste sucumbió a la nieve y temperaturas extremas, California enfrentó un escenario opuesto de lluvias torrenciales, dejando un saldo de miles de vuelos cancelados y, lo más grave, personas muertas.
Crisis aérea y el colapso del noreste
La llegada de una intensa tormenta de nieve que comenzó hace dos días provocó un severo caos logístico en la región del noreste y los Grandes Lagos, puntos neurálgicos para la movilidad en Estados Unidos.
El impacto inmediato se sintió en la infraestructura aérea durante la temporada más alta de viajes por las fiestas decembrinas:
- Se reportaron retrasos y cancelaciones de más de 1,500 vuelos.
En Nueva York, la situación se catalogó como la peor tormenta invernal presentada en los últimos cuatro años, con temperaturas extremas que afectaron directamente a los residentes. Ayer, se registraron más de 10 centímetros de nieve, complicando notablemente los traslados en carreteras y las operaciones aeroportuarias.
Las autoridades emitieron una alerta a la población y a los conductores, pidiendo explícitamente que no manejen mientras las vialidades no estén liberadas de nieve.
La parálisis de los aeropuertos metropolitanos
Los principales centros de conexión aérea de la región metropolitana de Nueva York reportaron cifras de caos. Ayer, las afectaciones se concentraron en tres puntos clave:
- El Aeropuerto Internacional de Newark Liberty.
- El Aeropuerto Internacional John F. Kennedy.
- El Aeropuerto de LaGuardia.
Entre estos aeropuertos, los reportes indicaron que más de 3,000 vuelos fueron retrasados y más de 700 cancelados. Para este domingo, aunque se espera que las condiciones del clima mejoren un poco, la región continuará bajo bajas temperaturas y nublado, con el pronóstico de lluvia helada por la noche.
El balance de la catástrofe en la costa oeste
En la costa oeste, el estado de California enfrentó un escenario completamente diferente impulsado por la tormenta. En lugar de nieve, se registraron fuertes lluvias que desencadenaron graves inundaciones y deslizamientos de tierra.
La magnitud del desastre obligó a declarar a California zona de emergencia desde hace días. Los daños y el saldo humano de esta saturación hídrica son severos:
- Se reportan al menos cuatro personas muertas.
- Existen severos daños en viviendas y vehículos.
- Un total de 38 millones de personas se encuentran en alerta por la potencial inundación de sus hogares.
La dualidad de la catástrofe que azotó a Estados Unidos —nieve paralizante en el Atlántico y deslizamientos mortales en el Pacífico— revela la vulnerabilidad de las infraestructuras ante los fenómenos climáticos extremos en el pico de la movilidad anual. ¿Están las autoridades preparadas para gestionar la interrupción simultánea de las cadenas logísticas en un futuro inmediato?




