El primero de enero de 2026, la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) encendió las alarmas. Con niveles “extremadamente malos” de partículas PM2.5, la crisis de la calidad del aire CDMX 2026 se profundiza. Este análisis periodístico revela las causas y las implicaciones de los altos contaminantes en el inicio del nuevo año.
La contingencia ambiental regional y el impacto de año nuevo
El arranque del Año Nuevo en el Valle de México suele coincidir con serias complicaciones en la calidad del aire. La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), organismo compuesto por los gobiernos de la Ciudad de México y del Estado de México, reportó altos niveles de partículas PM2.5 en la zona Sureste del Valle.
De acuerdo con los datos, la CAMe activó la contingencia ambiental atmosférica regional. A las 9:00 horas del jueves 1 de enero de 2026, dos estaciones ubicadas en Iztapalapa registraban el valor de calidad del aire como “Extremadamente mala”, implicando un riesgo sumamente alto para la población.
Las autoridades ambientales señalaron que el incremento de emisiones se debe a:
- Uso de pirotecnia durante la noche del 31 de diciembre.
- Fogatas y quema de residuos en las primeras horas del 1 de enero.
- Un mayor consumo de energía.
Estos factores, combinados con las condiciones típicas del invierno —como la estabilidad del aire y el poco viento—, provocan que los contaminantes se queden concentrados más tiempo en la Zona Metropolitana del Valle de México.
Zonas con riesgo por contaminación de partículas
La Dirección de Monitoreo Atmosférico registró altas concentraciones de contaminantes durante la mañana del 1 de enero de 2026. Si bien los niveles pueden variar a lo largo del día, las zonas que reportaron la peor calidad del aire fueron:
| Demarcación | Calidad del Aire Reportada |
| :— | :— |
| Iztapalapa | Extremadamente mala y muy mala |
| Gustavo A. Madero | Muy mala |
| Venustiano Carranza | Mala |
| Azcapotzalco | Mala |
| Benito Juárez | Mala |
| Coyoacán | Mala |
Desde las 17:00 horas del 31 de diciembre, ya se registraban zonas con mala calidad del aire en distintas partes de la Zona Metropolitana. Por ello, las autoridades recomendaron a la población consultar constantemente los reportes oficiales.
¿Cómo se evalúa la calidad del aire en la megalópolis?
La calidad del aire es medida mediante una extensa red de estaciones automáticas que registran de forma continua las concentraciones de contaminantes criterio. Los principales contaminantes monitoreados incluyen:
- Ozono (O3).
- Partículas PM10 y PM2.5.
- Dióxido de nitrógeno.
- Dióxido de azufre.
- Monóxido de carbono.
Los datos obtenidos se traducen al Índice AIRE Y SALUD, que clasifica la calidad del ambiente en categorías como buena, aceptable, mala o muy mala, permitiendo evaluar el riesgo en tiempo real. Estas estaciones están distribuidas estratégicamente en las 16 alcaldías de la Ciudad de México y en diversos municipios del Estado de México, cubriendo zonas habitacionales, industriales y de alta circulación vehicular.
Parámetros de activación de la contingencia ambiental
La activación formal de la contingencia ambiental corresponde a la Comisión Ambiental de la Megalópolis, basándose en los datos proporcionados por el Sistema de Monitoreo Atmosférico y el Sistema Nacional de Información de la Calidad del Aire.
La Fase I se declara cuando las concentraciones superan los límites establecidos y el riesgo es alto:
- Ozono: Cuando se alcanzan los 154 puntos del índice en alguna estación de monitoreo.
- Partículas PM2.5: Cuando los niveles alcanzan los 150 microgramos por metro cúbico a lo largo de 24 horas.
Es crucial que, para la declaratoria formal, estas concentraciones se mantengan y no sean únicamente un aumento momentáneo.
Recomendaciones y el programa Hoy No Circula
Ante el riesgo y la activación de la contingencia atmosférica regional, la CAMe emitió recomendaciones.
Para los grupos sensibles (niñas y niños, personas adultas mayores, mujeres embarazadas y quienes padecen enfermedades respiratorias o cardiovasculares), la indicación fue evitar cualquier actividad física al aire libre y permanecer en espacios cerrados.
Para la población en general, se sugirió:
- Reducir las actividades físicas intensas, especialmente en exteriores.
- Limitar el tiempo de exposición al aire libre durante las horas de mayor contaminación.
- Usar menos el automóvil particular, optando por el transporte público o compartiendo el vehículo.
- Evitar actividades que generen contaminación, como quemar basura o usar productos con solventes.
Además, la CAMe recomendó reforzar la detección y sanción de “vehículos ostensiblemente contaminantes, de vehículos sin verificación o que circulan el día que no les corresponde”.
El dilema del Doble Hoy No Circula
A pesar de que el reporte inicial indicó la activación de la contingencia ambiental atmosférica regional por altos niveles, el programa Doble Hoy No Circula no se aplicó.
Se especificó que para el 1 de enero de 2026 no se declaró formalmente la contingencia ambiental, por lo que el programa aplicó en su esquema regular. Los vehículos que no circulan son aquellos con holograma 1 y 2, engomado verde y terminación de placa 1 y 2. Los autos con hologramas 0 y 00, así como eléctricos e híbridos, circularon sin restricción. El Doble Hoy No Circula se activa únicamente si se declara la contingencia ambiental en Fase I o Fase II para ampliar las restricciones vehiculares.
El inicio de año expone una vez más la vulnerabilidad de la Zona Metropolitana del Valle de México ante los contaminantes, demostrando que la acción gubernamental debe ir más allá de las restricciones vehiculares. Es imperativo que la CAMe y los gobiernos de la Ciudad de México y del Estado de México refuercen las estrategias de prevención de quema de residuos y uso de pirotecnia, si se busca proteger la salud pública en la capital.




