El defensor mexicano Alan Mozo no formará parte de la plantilla del Club Deportivo Guadalajara para el Clausura 2026. Tras la decisión del director técnico Gabriel Milito de no considerarlo, el Rebaño Sagrado negoció una cesión con Pachuca por un año. Este movimiento no solo reestructura la defensa, sino que aligera una presión salarial importante en el club.
Movimiento clave en la reestructuración de Guadalajara
El acuerdo entre los rojiblancos y los Tuzos se cerró el 2 de enero de 2026, confirmando la salida de Mozo como parte de la estrategia del club tapatío para acomodar a varios jugadores que no entran en los planes de la nueva etapa del proyecto de Gabriel Milito.
El defensor mexicano jugará en Pachuca a préstamo por un año con el objetivo de que recupere actividad, según el reporte de Juan Manuel Figueroa. Este será apenas el tercer equipo en la carrera profesional de Alan Mozo.
La presión salarial, el factor detrás del préstamo
La negociación fue compleja, centrada principalmente en el tema del salario. Alan Mozo figura como uno de los futbolistas mejor pagados dentro del Guadalajara. A pesar de la complejidad financiera, ambos clubes lograron cerrar la operación, permitiendo al jugador recalar en la institución hidalguense.
La intención primordial de los rojiblancos, de acuerdo con fuentes cercanas, es que Mozo pueda tener minutos constantes bajo la dirección técnica de Esteban Solari. Esto se traduciría en una eventual venta a un buen precio en el futuro. Con su incorporación, los Tuzos buscan reforzar la lateral por derecha ante la reciente marcha de Luis Rodríguez.
Los ‘peces gordos’ que aún esperan acomodo
Con la salida de Alan Mozo, Chivas logra encontrarle destino a uno de los tres futbolistas denominados ‘peces gordos’ por su alto sueldo y que no son considerados por el cuerpo técnico. Sin embargo, el club aún enfrenta el desafío de ceder o vender a otros dos elementos cruciales:
- Erick Gutiérrez (Guti): Su situación, al igual que la de Pulido, representa un reto significativo en términos salariales para la directiva.
- Alan Pulido: La situación del delantero, ex del Sporting Kansas City, es la que pinta como la más complicada en las negociaciones de salida.
Adicionalmente, se ha confirmado que Carlos Cisneros, apodado el Charal, está entrenando con el conjunto rojiblanco. Sin embargo, tampoco está considerado para el proyecto de Milito. La directiva del club trabaja intensamente para encontrarle un nuevo equipo, por cualquier vía, replicando la situación de Mozo, Gutiérrez y Pulido.
Descartado el regreso a Pumas y otros movimientos
La cesión de Alan Mozo a Pachuca descarta categóricamente los rumores sobre un posible regreso del defensor a Pumas.
En otros movimientos recientes, el delantero Eduardo Águila está descartado para salir, aunque otro delantero de Chivas apunta a dejar el equipo para reforzar al Atlante. Mientras se dan estos movimientos internos, el equipo se prepara para sus compromisos de pretemporada, como la Copa Pacífica 2026, cuyas fechas y horarios fueron anunciados recientemente. Estos preparativos contrastan con incidentes reportados, como la violencia ocurrida previo al encuentro Chivas contra Irapuato entre barras.
El acomodo de Alan Mozo en Pachuca marca el inicio de una limpia profunda en el vestidor del Rebaño Sagrado, dejando pendiente la resolución de los casos de Gutiérrez y Pulido, elementos cuyo alto costo financiero es inversamente proporcional a su falta de actividad en el esquema de Milito. El tiempo apremia para la directiva de Guadalajara.




