La orden del presidente colombiano, Gustavo Petro, de movilizar tropas a la frontera con Venezuela marca una escalada regional sin precedentes. Tras el anunciado secuestro de Nicolás Maduro por Estados Unidos y Donald Trump, Bogotá exige reuniones de emergencia ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de Naciones Unidas (ONU), calificando la acción como una “agresión a la soberanía” de América Latina.
Crisis en la frontera: respuesta inmediata de Gustavo Petro
El presidente colombiano Gustavo Petro anunció este sábado, 3 de enero de 2026, la movilización de militares hacia la frontera con Venezuela. Esta decisión fue tomada inmediatamente después de los ataques de Estados Unidos (EU) que, según Donald Trump, concluyeron con la “captura” del mandatario venezolano Nicolás Maduro.
Petro condenó enérgicamente las acciones de Washington, catalogándolas como una “agresión a la soberanía” de América Latina, y advirtió sobre la inminente consecuencia de una crisis humanitaria.
A pesar de proponer que la tensa situación se resolviera mediante el “diálogo”, el presidente izquierdista aseguró en la red X que ordenó el “despliegue de la fuerza pública” en la zona fronteriza con Venezuela. Además, el mandatario agregó en otras publicaciones que dispuso medidas adicionales para “preservar la estabilidad en la frontera”.
Es relevante destacar que, si bien Petro reaccionó ante el operativo de Estados Unidos, no hizo mención directa al secuestro de Maduro, quien ha sido considerado uno de los líderes más cercanos a su gobierno en la región.
La defensa de la soberanía y la alerta militar
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, afirmó que la fuerza pública activó “todas las capacidades” disponibles. El objetivo principal de esta activación es evitar “cualquier intento de ataque terrorista” en la frontera.
La preocupación se centra en agrupaciones guerrilleras, específicamente el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que operan en esta región. La frontera entre Colombia y Venezuela es conocida por la presencia de diversos grupos armados ilegales que se financian con el narcotráfico. Además, estudios citados sugieren que estas guerrillas se mueven en suelo venezolano con el beneplácito del chavismo.
Al cierre de la jornada, un reportero de la Afp observó normalidad en el principal paso fronterizo entre ambos países.
Batalla diplomática en la ONU y OEA
Paralelamente a la movilización militar, el gobierno colombiano activó los canales diplomáticos. Más temprano el sábado, el mandatario había solicitado una reunión “de inmediato” de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de Naciones Unidas (ONU) con el fin de “establecer la legalidad internacional de la agresión” de Estados Unidos.
Colombia cuenta con una ventaja estratégica crucial: tiene este año una banca como miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas, y por ello, Petro pidió que ese organismo sea convocado para abordar la situación.
El presidente Petro ha mantenido una postura históricamente crítica hacia las políticas de Donald Trump. En los últimos meses, Petro había sido uno de los mayores críticos del despliegue militar ordenado por Trump en el Caribe, cuyo supuesto fin era atacar el narcotráfico. Anteriormente, Trump había asegurado que no descartaba atacar laboratorios para la producción de droga en Colombia, lo que Petro calificó en su momento como una amenaza de invasión.
Reacciones internacionales y consecuencias del secuestro
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, fue contundente al declarar que Nicolás Maduro es el único presidente de Venezuela y exigir su liberación. Rodríguez agregó que se ha activado a todos los sectores, tanto civiles como gubernamentales, de Venezuela para la defensa de la independencia contra un “imperio en decadencia”.
Las repercusiones del secuestro de Maduro han polarizado la agenda internacional:
- Rusia condenó la agresión armada contra Venezuela, calificando el secuestro de Maduro como una violación inaceptable.
- En Caracas, la situación ha generado nervios, indignación y expectativa, aunque se reportó que nadie celebra la agresión de Estados Unidos.
- Trump declaró ocupación y abrió el petróleo venezolano a empresas de Estados Unidos tras el secuestro.
- Por otro lado, Argentina y Ecuador respaldaron el ataque de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro de Maduro.
- El analista Boaventura de Sousa Santos criticó que Estados Unidos usa la mentira del ‘narcoterrorismo’ para invadir Venezuela, comparando la justificación con la supuesta existencia de armas de destrucción masiva que se usó para invadir Irak hace 23 años.
La crisis generada por el secuestro de Maduro no solo pone a prueba la soberanía venezolana, sino que fuerza a Colombia a tomar una postura militar y diplomática decisiva. La movilización de tropas de Gustavo Petro es un claro mensaje de que América Latina no tolerará agresiones unilaterales, transformando la frontera en el nuevo epicentro de una confrontación geopolítica global. ¿Estamos ante el inicio de una crisis regional sin precedentes desde el 03 de enero de 2026?




