La inflación general de México se ubicó en 3.77% anual durante la primera quincena de enero de 2026, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este repunte, aunque menor a lo anticipado por analistas, aleja la cifra del objetivo de 3% de Banco de México (Banxico) y refleja el impacto directo del aumento de impuestos a productos clave.
Datos clave del Inegi para la primera quincena de 2026
Los precios al consumidor subieron un 3.77 por ciento en las dos primeras semanas de enero, en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta cifra resultó por debajo de la estimación media del 3.87 por ciento que esperaban los analistas encuestados por Bloomberg.
Respecto al cierre de 2025, el repunte fue notorio. El dato de 3.77% se situó por encima del 3.66% registrado a finales de diciembre (según la fuente 1), o del 3.65% (según la fuente 2), lo que confirma el cambio de tendencia al iniciar el año. Comparativamente, el dato anual observado en el mismo periodo del año pasado fue ligeramente menor, de 3.69%.
La aceleración de la inflación subyacente
La inflación subyacente, el indicador que sigue de cerca Banxico para su política monetaria por excluir los precios volátiles de alimentos y combustibles, también registró un salto. Se aceleró al 4.47 por ciento anual en la primera quincena de enero de 2026.
Este componente subyacente repuntó frente al 4.31 por ciento observado en la segunda quincena de diciembre. Al igual que con el dato general, el 4.47% fue inferior a la mediana estimada del 4.52 por ciento esperada por los analistas. Es importante señalar que esta cifra muestra una sensible alza si se compara con el 3.72% registrado en la primera quincena de enero de 2025.
¿Qué productos subieron más de precio en enero?
El repunte inflacionario se explica en gran parte por la entrada en vigor del aumento de impuestos establecido en la Miscelánea Fiscal 2026. Los productos que tuvieron el mayor impacto con incrementos en sus precios fueron los cigarros, los refrescos embotellados, los snacks, los comedores y las taquerías.
Por el contrario, el transporte aéreo, los huevos y el gas LP de uso doméstico vieron disminuciones en sus precios.
La Miscelánea Fiscal 2026 y el golpe al IEPS
La Miscelánea Fiscal 2026 establece un aumento de impuestos a diversos productos gravados con el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Estos ajustes fiscales se materializaron en las primeras dos semanas de enero:
- Bebidas azucaradas: El impuesto cobrado a bebidas con azúcar añadida, como refrescos y jugos, subió de MXN$1.6451 a MXN$3.0818 por litro.
- Bebidas no calóricas: Las bebidas azucaradas no calóricas (refrescos light o sin azúcar) que antes estaban exentas de pagar IEPS, ahora tienen una cuota de MXN$1.5000 por litro.
- Tabacos labrados: La tasa ad valorem aumentó drásticamente, pasando de 160% a 200%.
Los analistas de Banamex mencionaron en una nota que el hecho de que el dato de inflación general resultara menor a lo esperado se explica por una inflación de mercancías inferior a la proyectada en el contexto de la entrada en vigor de los impuestos, sumado a una caída mayor a la anticipada de los energéticos.
Banxico mantiene la cautela: ¿Pausa en los recortes?
Banxico, la autoridad monetaria, tiene como objetivo una inflación del 3 por ciento, con un rango de variabilidad de un punto porcentual (es decir, entre 2% y 4%). Aunque la inflación general (3.77%) se ubicó dentro de este rango, el componente subyacente y la presión fiscal alejan el cumplimiento de la meta.
En diciembre de 2025, Banxico redujo el costo de los préstamos en un cuarto de punto porcentual, hasta el 7 por ciento. Esta decisión marcó el duodécimo recorte consecutivo de tasas, con el objetivo de impulsar el crecimiento económico a pesar de la inflación subyacente estable.
En su última reunión, las autoridades de Banxico señalaron que evaluarían el momento de realizar ajustes adicionales a las tasas. Estos comentarios se interpretaron como una sugerencia de una pausa en su primera decisión del año, fijada para el 5 de febrero.
Divisiones internas y preocupaciones sobre la meta
La última decisión sobre las tasas de Banxico estuvo dividida. El subgobernador Jonathan Heath votó por mantener las tasas estables debido a su preocupación de que la tasa subyacente se haya mantenido persistentemente alta. En su opinión, alcanzar la meta de inflación del 3 por ciento para el tercer trimestre del próximo año no es realista.
La Minuta de la decisión monetaria de diciembre confirma que la mayoría de los miembros consideró que el ciclo de recortes de la tasa de interés debe avanzar con mayor cautela y gradualidad. La Junta esperará a ver los efectos sobre la inflación del alza en impuestos y aranceles.
El análisis de Banamex y Finamex sobre el futuro monetario
Finamex Casa de Bolsa indicó en una nota de análisis que espera que Banxico mantenga una postura cautelosa mientras evalúa si podrían surgir presiones adicionales derivadas de la aplicación de aranceles a países con los que México no tiene tratados de libre comercio.
Finamex considera que la ventana para un mayor relajamiento monetario en 2026 podría abrirse hacia el segundo trimestre. Esto ocurrirá una vez que la Junta cuente con más información sobre los efectos combinados de los impuestos especiales y los posibles aranceles, así como evidencia sobre eventuales efectos de segunda orden.
Los analistas de Banamex también señalaron que las presiones derivadas de los aranceles impuestos a China y países sin tratados comerciales se manifestarán gradualmente, junto con los aumentos acumulados en costos laborales. Estos efectos inflacionarios están siendo compensados, parcialmente, por la apreciación cambiaria y un crecimiento económico moderado.
Las proyecciones anuales de Finamex apuntan a una inflación general de 4.10% y subyacente de 4.6% para 2026. La información de enero—en particular el traspaso de los impuestos especiales—será lo que realmente defina las proyecciones anuales de la autoridad monetaria.
Los datos de enero confirman que Banxico deberá priorizar el control de precios sobre el impulso al crecimiento. ¿Podrá la autoridad monetaria mantener el ciclo de recortes sin comprometer seriamente la credibilidad de su meta de inflación del 3 por ciento?

