El despliegue de Tom Homan, el “zar de las fronteras” designado por Donald Trump, en Minnesota, marca un cambio estratégico en la respuesta de la Casa Blanca a la creciente crisis migratoria, agravada por la muerte del enfermero Alex Pretti. Pretti, de 37 años, fue abatido a tiros por agentes migratorios en Mineápolis el 24 de enero de 2026 mientras asistía a una mujer durante una manifestación. Esta decisión intenta mitigar la “ferocidad de la indignación pública” que ha paralizado la ciudad.
La Casa Blanca maneja un mensaje polarizado: mientras envía a Homan, un hombre al que Trump describe como “duro, pero justo”, el presidente sugería una posible retirada en una entrevista con The Wall Street Journal, apuntando que “en algún momento nos retiraremos” de la ciudad. Mineápolis se ha convertido en el núcleo de las protestas masivas contra las políticas migratorias de la Administración republicana.
El mandato de Homan y la doble justificación del despliegue
El anuncio del envío de Tom Homan se hizo efectivo el lunes 26 de enero de 2026. Según un mensaje publicado por el propio presidente en sus redes sociales, Homan, que no había estado previamente involucrado en esa área, “conoce y aprecia a mucha gente allí” y le informará directamente.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, detalló que Homan se enfocará en dos frentes clave:
- Dirigir las operaciones del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) en Minnesota.
- Gestionar las investigaciones sobre un caso de fraude masivo que, supuestamente, ha provocado “el robo de miles de millones de dólares de los contribuyentes”.
Esta acusación de fraude fue el argumento original utilizado por el Gobierno estadounidense para ordenar el despliegue inicial de miles de agentes del ICE en Mineápolis. A estas fuerzas se han unido también oficiales de la Patrulla Fronteriza, quienes operan bajo el mando de Gregory Bovino. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, recibió el nombramiento de Homan como una “buena noticia para la paz, la seguridad y la rendición de cuentas” en la ciudad, destacando que Homan ha sido un “activo” clave en su equipo.
La respuesta de la Casa Blanca ante la crítica pública
A pesar de la escalada de la tensión, la Administración Trump inicialmente optó por cerrar filas en torno a la policía migratoria. El Gobierno culpó directamente a Alex Pretti de su propia muerte. Esta táctica no era nueva, ya que tres semanas antes la Administración había reaccionado de forma similar tras la muerte de la poeta Renee Good, también por disparos de un agente federal.
La indignación pública, sin embargo, superó las fronteras políticas tradicionales. Organizaciones habitualmente prorrepublicanas, incluyendo la Asociación Nacional del Rifle (NRA), se sumaron a los comunicados de condena por la actuación policial.
Mientras el país manifestaba su enojo, el presidente Donald Trump dedicó el fin de semana del incidente a participar en el visionado de un documental sobre su esposa, Melania, y a publicar mensajes en sus redes sociales sobre la demolición de la Sala Este de la residencia presidencial.
Brutalidad policial en Mineápolis y la reacción comunitaria
El asesinato de Alex Pretti el sábado 24 de enero de 2026, un enfermero que intentaba auxiliar a una mujer, desató protestas ese mismo día, las cuales fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad con gases y otros elementos antidisturbios. La represión de agentes federales se ha evidenciado en videos y fotografías difundidas en redes sociales, mostrando la brutalidad del manejo de las manifestaciones.
Uno de los incidentes más gráficos, según se difundió en video, ocurrió en la intersección de la calle 26 y la avenida Nicollet. Allí, una mujer resultó herida en una mano por una munición de la policía. Se la ve corriendo del lugar antes de desplomarse en el suelo nevado, siendo asistida momentos después por otros manifestantes.
Las muestras de indignación son cada vez más visibles en toda Minnesota, no solo tras la muerte de Pretti, sino también de Renee Good. Las consecuencias de esta brutalidad ya se están sintiendo a nivel judicial y cultural: una jueza estadounidense considera pausar las redadas migratorias en Minnesota, y figuras públicas como Natalie Portman alzaron la voz en Sundance para exigir que la “brutalidad de ICE debe detenerse de inmediato”. Paralelamente, los padres de Alex Pretti calificaron las declaraciones de la gestión Trump sobre el asesinato de su hijo como “repugnantes”.
La estrategia de enviar a Homan, que combina mano dura migratoria con la justificación del fraude financiero, ¿será suficiente para apaciguar la crisis de confianza y violencia en Mineápolis, o solo servirá para avivar aún más las llamas de la protesta civil?

