La economía de México se expandió un 0.7 por ciento en todo 2025, consolidando el cuarto año consecutivo de desaceleración del crecimiento. Pese a esta tendencia anual a la baja, el Producto Interno Bruto (PIB) mostró un sorpresivo repunte de 0.8 por ciento en el cuarto trimestre de 2025 respecto al trimestre anterior, según la estimación oportuna del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicada el 30 de enero.
Este crecimiento trimestral, que superó la expectativa mediana de los economistas de Bloomberg y Citi de un 0.6 por ciento, fue clave para evitar una recesión técnica, ya que la economía se había contraído 0.3 por ciento en el tercer trimestre de 2025. El desempeño, que fue el mejor desde el periodo julio-septiembre de 2024, refuerza la postura de cautela del Banco de México (Banxico) ante un posible ciclo de flexibilización monetaria.
Repunte económico trimestral vs. la tendencia de desaceleración anual
Los datos preliminares del Inegi confirman que, aunque la expansión anual del 0.7 por ciento fue significativamente menor al 1.2 por ciento registrado en 2024, el cierre del año fue más robusto de lo anticipado. El avance interanual del PIB en el cuarto trimestre de 2025 fue de 1.6 por ciento en cifras originales, superando también la expectativa de los analistas de un 1.3 por ciento.
El impulso del cuarto trimestre estuvo encabezado por las actividades secundarias y terciarias, que expandieron ambas un 0.9 por ciento a tasa desestacionalizada. El sector terciario (servicios) mostró un crecimiento anual acelerado del 2 por ciento, mientras que la industria y la manufactura (sector secundario) crecieron 0.3 por ciento a tasa anual.
La desaceleración general de 2025 se produjo en un contexto marcado por el impacto de los aranceles impuestos por Donald Trump y una baja inversión doméstica. Las proyecciones de crecimiento para 2025 se situaban por debajo de lo registrado: Banxico había pronosticado un 0.3 por ciento, y los analistas encuestados por Citi esperaban un 0.4 por ciento.
La paradoja del sector primario: ¿un salvador o un lastre en el cuarto trimestre?
Existe un matiz importante al analizar el desempeño del sector primario (agricultura, ganadería, pesca), el cual genera datos contradictorios entre las métricas anuales y las trimestrales desestacionalizadas.
Análisis del año acumulado (Fuente 1):
El campo mexicano fue considerado el motor que impulsó el crecimiento general de 2025, mostrando un aumento acumulado del 3.7 por ciento. Comparado con el mismo periodo del año anterior, este sector creció un 0.6 por ciento en el cuarto trimestre. En contraste, el sector secundario (industria) se contrajo 1.1 por ciento en el acumulado del año.
Análisis trimestral desestacionalizado (Fuente 2):
Las actividades primarias cayeron significativamente un 2.7 por ciento en el cuarto trimestre de 2025, según las cifras desestacionalizadas.
La diferencia subraya que, si bien el desempeño acumulado del sector agrícola fue notablemente fuerte a lo largo de 2025 (+3.7%), el impulso se detuvo bruscamente al cierre del año. Este contraste es un punto clave que debe ser observado en las cifras finales de PIB, que el Inegi publicará el 23 de febrero.
Implicaciones para Banco de México: se afianza la pausa monetaria
El inesperado repunte del 0.8 por ciento en el cuarto trimestre refuerza las perspectivas de que el Banco de México optará por poner en pausa su ciclo de recortes a la tasa clave de interés en la reunión de la próxima semana, específicamente el 5 de febrero.
Banxico había decidido reducir la tasa referencial en 25 puntos básicos en diciembre, lo que representó el decimotercer recorte desde que comenzó la flexibilización monetaria a inicios de 2024. No obstante, miembros de la Junta de Gobierno han señalado una mayor cautela, lidiando con un repunte del índice de precios al consumidor y la persistencia de la inflación subyacente.
William Jackson, economista en jefe de mercados emergentes de Capital Economics, afirmó que “el repunte del crecimiento refuerza nuestra opinión de que Banco de México pausará el ciclo de flexibilización”. Esto sucede a pesar de que el crecimiento económico formalmente no forma parte del mandato central del banco central.
Contexto político y la urgencia de inversión doméstica
Las cifras de crecimiento han sido consistentemente desestimadas por la presidenta Claudia Sheinbaum en trimestres anteriores. Ella argumenta que las bajas cifras no reflejan de forma adecuada el bienestar de la población ni la cantidad de personas que han logrado salir de la pobreza en los últimos años.
A pesar de esta postura, la presidenta Sheinbaum se ha reunido con economistas y banqueros privados buscando soluciones tangibles para la falta de inversión en México y la manera de acelerar el crecimiento.
Durante una reunión con empresarios en Ciudad de México el jueves 29 de enero, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, enfatizó que, si bien la Inversión Extranjera Directa está funcionando “razonablemente bien”, el país debe trabajar prioritariamente para aumentar la inversión doméstica. Este enfoque señala la necesidad de incentivar los proyectos nacionales para contrarrestar la inercia negativa del PIB.
De cara al futuro, algunos analistas ven potencial de recuperación. José Carlos Sánchez, economista en jefe de HSBC México, señala que los servicios, especialmente el turismo, han sido “muy resilientes” y podrían mejorar aún más con la influencia de eventos deportivos próximos, como la Copa del Mundo.

