Pedro Torres, el reconocido productor de televisión detrás del fenómeno Big Brother México y director de videoclips musicales clave, falleció a los 72 años. La causa de su deceso fue la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que compromete las neuronas motoras y, hasta la fecha, carece de tratamiento curativo. Su impacto profesional redefinió la telerrealidad en México, generando un “terremoto cultural” que trascendió la pantalla abierta.
La noticia de su muerte se confirmó mediante un comunicado emitido por la familia Torres Castilla, donde se indicó que Pedro Torres “partió el día de hoy en paz, tranquilo y lleno de fe.”
La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA): Un diagnóstico sin tregua
Pedro Torres fue diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica, el mismo padecimiento que enfrenta la conductora Yolanda Andrade. La ELA es una enfermedad degenerativa que ataca directamente las células nerviosas responsables del control del movimiento muscular voluntario, como el habla, la deglución y la capacidad para caminar.
Según explica Mayo Clinic, la patología provoca que los dos grupos de neuronas motoras —las que permiten la movilidad de las partes superior e inferior del cuerpo— se deterioren de forma progresiva hasta morir. Una vez dañadas, estas neuronas dejan de transmitir mensajes a los músculos, lo que resulta en la pérdida total de la movilidad.
Aunque la ELA no suele provocar dolor, incluso en sus etapas más avanzadas, la calidad de vida se ve seriamente afectada.
Manifestaciones clínicas de la ELA
Los primeros síntomas se manifiestan usualmente con debilidad muscular y espasmos en una pierna o brazo. A medida que la enfermedad avanza, los pacientes presentan las siguientes complicaciones:
- Tropezones y caídas frecuentes.
- Dificultad para caminar o realizar las actividades diarias habituales.
- Problemas para tragar o hablar.
- Cambios en el comportamiento o en el pensamiento.
- Con el tiempo, la enfermedad culmina en problemas críticos para respirar y comer.
La batalla personal y el contexto familiar
El estado de salud del productor de Saltillo, Coahuila, se vio severamente comprometido desde diciembre del año pasado. En ese momento, la actriz Lucía Méndez, exesposa del productor y madre de su hijo, Pedro Antonio Torres Méndez, había comentado que, pese a las complicaciones, él se mantenía optimista.
En encuentros con medios y en entrevista con De Primera Mano, Lucía Méndez describió la situación con profunda tristeza. “Pedro está estable dentro de lo que cabe, estamos contentos. Es un hombre muy positivo, nos ha dado grandes lecciones”, comentó inicialmente. Posteriormente, y tras la difusión de rumores sobre su fallecimiento en diciembre, la actriz y su hijo confirmaron que el estado era delicado, aunque estable.
Méndez articuló el dolor que representaba la situación: “Está estable; no precisamente como piensa la gente, pero sí es muy doloroso para mí, he llorado mucho. Te sientes muy triste de ver que es un hombre que ama la vida, ver a mi hijo así, de saber que la vida se te va y que a veces no la valoras; que piensas que va a ser eterno y no es cierto, no va a ser eterno”. Además de Pedro Antonio, Torres deja a sus hijas Apolonia y Emilia.
El legado cultural: Big Brother y el impacto en la televisión mexicana
Pedro Torres, quien estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Anáhuac y continuó su formación en la London International Film School, es recordado principalmente por haber orquestado la llegada de la telerrealidad a México.
Cuando Big Brother México aterrizó en las pantallas nacionales en marzo de 2002, bajo la producción de Torres, Endemol y Televisa, y basado en el diseño original de John de Mol Jr., no solo fue un estreno, sino un cambio de paradigma mediático. La fórmula de aislar a doce desconocidos en una casa monitoreada por 40 cámaras y 60 micrófonos, permitiendo al público votar semanalmente para la eliminación, se convirtió en un fenómeno ineludible.
El impacto fue medible y social:
- Audencia récord: La final de la primera temporada alcanzó casi 36 puntos de rating, lo que equivalía a que más de 6 millones de hogares estaban sintonizados simultáneamente.
- Transformación del lenguaje: El programa introdujo expresiones coloquiales, como “güey,” al horario estelar, antes consideradas marginales o transgresoras. Big Brother no solo mostró los comportamientos, sino que influyó en ellos.
- Conversación pública: Se consolidó una conversación popular que atravesaba generaciones; familias completas discutían nominaciones y estrategias.
Aunque el formato generó polémica y desconfianza en organizaciones conservadoras y anunciantes, la participación masiva del público consolidó el género. El éxito de Big Brother abrió la puerta a otros realities y, posteriormente, se extendió con versiones como Big Brother VIP, demostrando la capacidad de renovación de este nuevo modelo de entretenimiento.
Una filmografía icónica: Del reality al videoclip
Además de su papel como director general de Endemol México, la trayectoria de Pedro Torres se extendió al mundo musical, donde dirigió videos clave del pop latino.
Torres se encargó de la dirección de videoclips para artistas como Emmanuel, Amanda Miguel y Mijares. No obstante, su trabajo más icónico en este campo fue “Cuando calienta el sol” de Luis Miguel. En una entrevista con Isabel Lascuráin, Torres reveló la naturaleza experimental de la grabación. Explicó que el video se concibió casi como un especial de telerrealidad, denominándolo un “Big Brother Aculco”, ya que todo lo que se filmó era auténtico.
En una anécdota reveladora sobre la producción de ese video, Torres indicó que Mariana Yazbek, quien era la encargada de la fotografía en ese momento, no estaba planeada para aparecer. Fue Luis Miguel, al verla, quien solicitó que ella formara parte de las tomas.
La partida de Pedro Torres no solo deja un vacío por la pérdida humana ante una enfermedad cruel, sino que marca el fin de la era de un productor que se atrevió a sacudir los cimientos de la televisión tradicional y a inyectarle una nueva dosis de autenticidad, tanto en el ámbito de la telerrealidad como en la estética visual de la música pop.

