El 5 de febrero de 2026, el alcalde de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro (Morena-PT-PVEM), fue detenido junto a tres directores municipales por extorsión a empresas tequileras y cerveceras, y presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La captura se ejecutó como parte de la Estrategia Nacional contra la Extorsión y el Combate a la Corrupción, según anunció el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch.
La aprehensión del edil, quien asumió el cargo el primero de octubre de 2024, deriva de la Operación Enjambre, una acción interinstitucional diseñada para desmantelar redes de extorsión que operan desde el ámbito gubernamental. García Harfuch, a través de su cuenta en “X”, señaló que la operación se realizó tras múltiples denuncias ciudadanas y dio continuidad a la detención previa de tres presidentes municipales en el Estado de México.
La caída de Rivera Navarro: operativo enjambre y el esquema de corrupción
Autoridades federales confirmaron que Diego Rivera Navarro, militante de Morena, es investigado por liderar una compleja red de corrupción gestada dentro del ayuntamiento de Tequila. Este esquema ilegal tenía como objetivo extorsionar a empresarios y comerciantes del municipio, además de desviar recursos públicos.
Los detalles de la investigación federal indican que el alcalde encabezaba un sistema de extorsión directa contra empresas cerveceras y, principalmente, tequileras. Las pesquisas lo vincularon con exigencias de pagos millonarios por concepto de impuestos prediales y permisos municipales, cobros que se realizaban bajo la amenaza directa de clausuras si los pagos no eran cubiertos. La Fuente 2 precisa que las víctimas de estas acciones incluyeron empresas emblemáticas de la región, como José Cuervo.
Este patrón de actividades ilícitas no operaba en solitario. Las áreas de inteligencia confirmaron que Rivera Navarro está relacionado con una célula delictiva del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Se presume que esta alianza criminal facilitaba el control territorial necesario para ejecutar las operaciones de extorsión y asegurar el silencio de las víctimas.
La lista de detenidos y las dependencias participantes
La detención de Rivera Navarro no fue aislada. Junto al alcalde, fueron aprehendidos tres servidores públicos más que formaban parte activa de esta red de corrupción y que, según las autoridades, también están vinculados directamente al CJNG:
- Juan Manuel Pérez Sosa: Director de Seguridad Pública.
- Juan Gabriel Toribio Villarreal: Director de Catastro y Predial.
- Isaac Carbajal Villaseñor: Director de Obras Públicas.
El operativo de captura y los cinco cateos realizados en diversos domicilios de Jalisco fueron el resultado de un esfuerzo coordinado entre varias agencias federales de seguridad y justicia. Participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar), la SSPC, la Fiscalía General de la República (FGR) y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Antecedentes y las ocho investigaciones previas
El arresto del 5 de febrero de 2026 está enmarcado en la Estrategia Nacional contra la Extorsión y el Combate a la Corrupción, una iniciativa promovida por la Presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, las acciones contra Rivera Navarro tienen un largo historial.
La gestión del alcalde de Tequila ya había acumulado al menos ocho investigaciones previas desde 2025, cubriendo una variedad de delitos que iban desde abusos de autoridad, acoso político, violencia de género y cobros excesivos.
Uno de los antecedentes más reveladores sobre su relación con el crimen organizado ocurrió en mayo de 2025. En esa fecha, Rivera Navarro fue citado a declarar ante la Fiscalía General del Estado (FGE) debido a la presentación del grupo musical Los Alegres del Barranco. Durante el evento municipal, se proyectaron imágenes alusivas a Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, máximo líder del CJNG, un hecho que ya había puesto en alerta a las autoridades de inteligencia sobre la posible colusión del ayuntamiento.
La Operación Enjambre confirma una tendencia preocupante en la política subnacional: la cooptación de cargos ejecutivos municipales por parte de células delictivas para legalizar, mediante la coerción administrativa, esquemas de extorsión que afectan directamente a sectores productivos clave, como la industria tequilera de Jalisco. Desmantelar estas redes requiere ahora un enfoque no solo policial, sino una revisión exhaustiva de los permisos y cobros municipales realizados desde octubre de 2024.

