El Super Bowl 2026 puso a Bad Bunny en un dilema de curaduría: condensar el impacto de una trayectoria que ha dominado la música global del último lustro en apenas 12 minutos. La decisión clave se centra en equilibrar los éxitos masivos de reconocimiento instantáneo (“Tití Me Preguntó”, “DÁKITI”) con los temas frescos de su reciente trabajo, Debí tirar más fotos, ganador del Premio Grammy al Álbum del Año. Los nombres que resuenan con más fuerza para las colaboraciones son Rosalía, J Balvin y Cardi B, cada uno ofreciendo un valor histórico o narrativo específico al espectáculo.
La conversación sobre el show de medio tiempo del Super Bowl 2026 se movió rápidamente del debate sobre si Bad Bunny “está listo” a la ejecución precisa de qué material debe interpretar. Con el tiempo limitado, cada segundo debe ser un golpe de alto impacto. La elección del setlist debe funcionar más como un collage que como una narrativa lineal, priorizando entradas breves, transiciones rápidas y, sobre todo, los coros que el estadio entero pueda gritar sin pensarlo.
El reto de condensar una trayectoria global en 12 minutos
Bad Bunny llega al escenario del Super Bowl en uno de los momentos más altos de su carrera. El contexto inmediato lo marca su disco más reciente, Debí tirar más fotos, el cual no solo confirmó su capacidad creativa, sino que también aseguró el Premio Grammy al Álbum del Año. Ignorar la influencia de este material en el escenario más visto del planeta iría contra la lógica de su momento actual.
Temas como “NUEVAYoL”, “BAILE INoLVIDABLE” y “DtMF” se han consolidado como parte del soundtrack cotidiano, manteniendo una presencia constante en plataformas y presentaciones en vivo durante el último año. El reto radica en integrar estos temas recientes con las canciones que ya son parte de la memoria colectiva, conocidas incluso por quienes no siguen de cerca al artista puertorriqueño.
Equilibrio entre lo nuevo y el reconocimiento instantáneo
El formato del show de medio tiempo funciona mejor con los intros que se identifican al instante. No hay tiempo para segundas lecturas o elaboraciones complejas. Canciones como “Tití Me Preguntó”, “DÁKITI” o “Callaíta” cumplen con esta regla, ya que bastan unos segundos para que la audiencia entienda la dinámica del momento.
La disyuntiva para el set es decidir qué éxitos representan mejor el presente del artista y cuáles son ya piezas inamovibles de su historia. Las pistas de su nuevo disco cargan con la frescura del momento, mientras que otras canciones arrastran años de coreos masivos y conciertos.
Predicción del setlist: 18 canciones clave en el Super Bowl 2026
La selección del setlist debe maximizar el impacto en el breve periodo. Los siguientes 18 temas representan la mezcla entre éxitos frescos y la necesidad de reconocimiento inmediato que Bad Bunny deberá gestionar:
| Categoría de Impacto | Canciones Seleccionadas |
| :— | :— |
| Instantáneo/Clásico | “Tití Me Preguntó”, “DÁKITI”, “Callaíta”, “Efecto”, “Moscow Mule” |
| Hits del Último Disco | “MONACO”, “NUEVAYoL”, “BAILE INoLVIDABLE”, “DtMF” |
| High Energy/Colaboraciones Implícitas | “Chambea”, “Safaera”, “El Apagón” |
| Contexto y Memoria | “Solo de Mí”, “25/8”, “Vuelve Candy B”, “Voy a llevarte pa’ PR”, “EoO”, “La Santa” |
Candidatos de alto perfil para el show de medio tiempo de Bad Bunny
La regla no escrita del Super Bowl establece que las colaboraciones funcionan mejor cuando no saturan el espectáculo, sino que aportan momentos precisos de clímax. Tres nombres se posicionan como los candidatos más sólidos para acompañar a Bad Bunny.
Rosalía y el gesto simbólico de “La noche de anoche”
Rosalía aparece con fuerza en la conversación. Su evidente afinidad artística y su visibilidad global actual la convierten en una opción lógica. La española comparte con Bad Bunny una de sus colaboraciones más reconocibles: “La noche de anoche”.
Incluir este tema en el Super Bowl no solo es viable musicalmente, sino que podría interpretarse como un gesto simbólico interesante, actuando como una especie de estafeta implícita hacia una artista que también ha sabido navegar entre la creación autoral y la música masiva.
J Balvin y el impacto del reencuentro post-OASIS
El caso de J Balvin es particularmente notorio debido a su historia compartida. Tras un distanciamiento que se hizo palpable luego de la disolución de OASIS, la reconciliación que tuvo lugar en México durante la gira Debí Tirar Más Fotos World Tour volvió a colocar a los dos artistas en la misma narrativa.
Ese reencuentro sobre el escenario reavivó la posibilidad de que volvieran a compartir un momento de alto perfil. Dado que existe la posibilidad de que Balvin esté presente en San Francisco durante el fin de semana del partido, la posibilidad de verlos juntos en el Super Bowl se convierte en una expectativa palpable.
Cardi B: la carta del éxito global garantizado
Cardi B es la tercera candidata principal. Su presencia en el estadio ya es esperada, pues apoyará a su pareja, Stefon Diggs, receptor de los New England Patriots. Sin embargo, su relevancia musical se centra en “I Like It”, la canción que compartió con Bad Bunny y J Balvin.
Este tema fue un cruce que demolió barreras, llevando el sonido latino directamente al centro del pop global. Recuperar “I Like It” en el escenario del Super Bowl tendría un sentido absoluto por la memoria que genera, por la energía que porta y por su reconocimiento inmediato, sin necesidad de construir una nueva narrativa.

