La alerta emitida por el gobierno cubano a aerolíneas internacionales marca un punto crítico en la logística del Caribe: el país advirtió que, a partir de este lunes 9 de febrero de 2026, se quedará sin combustible para la aviación. Esta situación puso en vilo las operaciones de compañías de Estados Unidos, España, Panamá y México, que concentran el grueso de las rutas externas a la isla.
Aunque las aerolíneas afectadas aún no han comunicado medidas drásticas o alteraciones de rutas en el corto plazo, el patrón histórico de crisis energéticas en la isla sugiere que los operadores deberán reajustar su estrategia de repostaje. En situaciones similares previas, tanto durante el período especial de los años noventa como en cuellos de botella temporales recientes, las compañías habían resuelto la contingencia con escalas extra para repostar en hubs cercanos, principalmente en México o la República Dominicana.
La red aérea bajo amenaza: rutas y aeropuertos afectados
La inminente escasez de fuel impacta directamente el flujo de turismo y conexiones comerciales de Cuba con el mundo, forzando a las aerolíneas a reconsiderar la viabilidad de sus vuelos.
La mayoría de los vuelos que conectan la isla cubren rutas clave que serán las más afectadas, incluyendo:
- Florida, Estados Unidos: Rutas hacia Miami, Tampa y Fort Lauderdale.
- Europa: La conexión con Madrid, España.
- América Latina: Rutas hacia Ciudad de Panamá (Panamá), Ciudad de México, Mérida y Cancún (México), Bogotá (Colombia), Santo Domingo (República Dominicana) y Caracas (Venezuela).
Esta falta de suministro toca nueve de los principales puntos de entrada y salida del país, afectando a grandes ciudades turísticas y capitales provinciales.
Los aeropuertos que quedan en riesgo operativo son:
- José Martí de La Habana
- Juan Gualberto Gómez de Varadero
- Jaime González de Cienfuegos
- Abel Santamaría de Santa Clara
- Ignacio Agramonte de Camagüey
- Jardines del Rey de Cayo Coco
- Frank País de Holguín
- Antonio Maceo de Santiago de Cuba
- Sierra Maestra de Manzanillo
El contexto de la presión energética y la respuesta de La Habana
La presión energética sobre Cuba no es un evento aislado, sino la consecuencia directa de una serie de movimientos geopolíticos y advertencias de seguridad que han escalado desde principios de año.
La sombra de Venezuela y las sanciones de Estados Unidos
El inicio de esta crisis se remonta al 3 de enero, fecha en la que el flujo de crudo comenzó a ser incierto tras la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Venezuela ha sido históricamente el principal suministrador de petróleo a la isla, y su interrupción ha tenido un efecto dominó inmediato.
A este factor se suma la presión directa de Washington. Varios países ya venían recibiendo advertencias sobre los riesgos de operar o viajar a Cuba, mencionando problemas internos como apagones y epidemias. Además, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había amenazado el día 29 con aranceles a cualquier nación que suministrase petróleo a la isla.
Plan de emergencia y negociación hotelera
Ante el panorama de desabastecimiento, el gobierno cubano se vio obligado a implementar un plan de emergencia que busca la subsistencia sin importaciones significativas de crudo y sus derivados. Este paquete de restricciones incluye medidas severas a nivel nacional, tales como:
- El fin de la venta de diésel.
- La reducción de los horarios en hospitales y oficinas estatales.
- El cierre temporal de algunos hoteles, incluidos los de la cadena Gaviota.
Paralelamente a estas restricciones internas, el gobierno cubano ha asegurado estar abierto a un diálogo con Washington. Dicho diálogo aborda, entre otros temas, el posible aterrizaje en el país de cadenas hoteleras estadounidenses como Marriott, Hilton, Hyatt o Wyndham, que podrían competir con el parque hotelero actual, liderado por Meliá, Royalton, Iberostar y Valentín.
La crisis de combustible no solo paraliza las operaciones aéreas, sino que también revela la fragilidad de la cadena de suministro energética de la isla, altamente dependiente de sus alianzas geopolíticas, y obliga a una renegociación de su estrategia turística y diplomática frente a la Casa Blanca.
Crisis de combustible en Cuba deja a aerolíneas internacionales en alerta. Analizamos las rutas afectadas y el trasfondo geopolítico, incluyendo el impacto de las sanciones.

