El Super Bowl LX 2026 no solo coronó a un nuevo campeón de la NFL, sino que confirmó que el evento deportivo más visto del mundo es también un fenómeno cultural global. En una final intensa disputada en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, los Seattle Seahawks derrotaron con autoridad a los New England Patriots, levantando el segundo Trofeo Lombardi de su historia.
Dominio total de Seattle en el Super Bowl 2026
Desde el primer cuarto, los Seahawks impusieron su ritmo con una defensa sólida y agresiva que neutralizó al ataque de New England. La presión constante al quarterback rival marcó el desarrollo del juego y permitió a Seattle controlar el marcador durante los cuatro cuartos.
El ataque terrestre fue clave para sellar la victoria. Kenneth Walker III firmó una actuación histórica con más de 130 yardas por tierra, convirtiéndose en el Jugador Más Valioso (MVP) del Super Bowl LX, un reconocimiento poco habitual para un corredor en la era moderna de la NFL.
Patriots, sin respuesta ante la defensiva rival
Los New England Patriots, una de las franquicias más laureadas del fútbol americano, no lograron encontrar soluciones ofensivas ante el planteamiento táctico de Seattle. A pesar de algunos destellos individuales, el equipo se vio superado en posesión, eficiencia y ejecución en momentos clave.
Bad Bunny protagoniza un medio tiempo histórico
Más allá del resultado deportivo, el show de medio tiempo del Super Bowl 2026 marcó un antes y un después. Bad Bunny encabezó un espectáculo histórico, convirtiéndose en uno de los primeros artistas latinos en liderar un halftime show con una fuerte presencia del español y la cultura latina.
El artista puertorriqueño ofreció una presentación cargada de simbolismo, ritmo y mensaje, que desató conversación global en redes sociales y reafirmó el peso de la música latina en los escenarios más influyentes del planeta.
Un Super Bowl que redefine el espectáculo global
El Super Bowl LX confirmó que la NFL no solo es deporte, sino entretenimiento, cultura y negocio global. La combinación de una final dominante, una narrativa histórica y un show de medio tiempo disruptivo consolidó a la edición 2026 como una de las más comentadas de la última década.
Con millones de espectadores alrededor del mundo, el Super Bowl 2026 dejó claro que el fútbol americano sigue evolucionando, tanto dentro como fuera del campo.

