Diana Ospina, de 31 años, desapareció el 18 de febrero de 2024 tras salir de Theatron en Bogotá y fue hallada drogada con escopolamina en La Mesa, Cundinamarca. Se confirmó un “paseo millonario” donde sus cuentas bancarias fueron vaciadas, evidenciando la operación de redes criminales.
¿Cómo se confirmó el modus operandi del “paseo millonario” en el caso Ospina?
La confirmación del “paseo millonario” en el caso de Diana Ospina se estableció mediante pruebas contundentes. Se ha constatado que la víctima, de 31 años, fue forzada a subir a un taxi tras salir de Theatron en Bogotá el domingo 18 de febrero de 2024. Un video de seguridad capturó el momento en que Ospina fue introducida al vehículo, lo que permitió identificar al conductor como un sospechoso clave en la investigación. Este material audiovisual fue fundamental para corroborar la modalidad delictiva, donde se utiliza la coacción y el engaño para despojar a las personas de sus bienes. La evidencia técnica revela que, tras ser drogada con escopolamina, sus cuentas bancarias fueron vaciadas, un patrón consistente con los “paseos millonarios”. La familia de Ospina, al reportar su desaparición, jugó un papel crucial en la difusión de la información a través de redes sociales, lo que, junto con la colaboración policial, facilitó su hallazgo en una zona rural de La Mesa, Cundinamarca.

¿Qué implicaciones tiene el uso de escopolamina en la vulnerabilidad de las víctimas?
El uso de escopolamina, comúnmente conocida como burundanga, en incidentes como el de Diana Ospina, amplifica significativamente la vulnerabilidad de las víctimas. Esta sustancia genera un estado de sumisión química, anulando la voluntad y la capacidad de resistencia o recuerdo de los afectados. Las pruebas realizadas demuestran que la droga induce amnesia anterógrada, lo que dificulta o imposibilita que la víctima recuerde los eventos ocurridos durante el período de intoxicación. En el contexto de un “paseo millonario”, esto permite a los delincuentes manipular a la persona para que revele información personal, como claves bancarias, o para que realice transacciones financieras sin su consentimiento consciente. La incapacidad de la víctima para oponer resistencia o pedir ayuda convierte a la escopolamina en una herramienta preferida por las redes criminales, facilitando el vaciamiento de cuentas bancarias y otros robos, como se observó en el caso de Ospina.
¿Qué estrategias de seguridad personal y bancaria se recomiendan ante estos riesgos urbanos?
Ante la prevalencia de riesgos urbanos como los “paseos millonarios” y el uso de sustancias como la escopolamina, se recomienda la implementación de estrategias de seguridad personal y bancaria robustas. En el ámbito personal, se aconseja evitar salir solo de establecimientos de entretenimiento, especialmente en horas de la madrugada, y optar siempre por servicios de transporte seguros y verificados, evitando taxis no solicitados a través de plataformas. Se ha constatado en implementaciones reales que compartir la ubicación en tiempo real con contactos de confianza y mantener el teléfono cargado son medidas preventivas efectivas. Respecto a la seguridad bancaria, se sugiere activar notificaciones de transacciones en tiempo real para detectar movimientos inusuales de inmediato. Además, se recomienda limitar los montos disponibles en cuentas de débito y crédito para transacciones diarias y considerar el uso de tarjetas virtuales o de un solo uso para compras en línea. La evidencia técnica revela que la configuración de límites de retiro diarios y la utilización de autenticación de dos factores para operaciones bancarias en línea pueden mitigar significativamente el impacto de un robo de este tipo. La denuncia inmediata a las autoridades y a la entidad bancaria es crucial para iniciar procesos de investigación y posible recuperación de fondos.

