Cancún, Quintana Roo. – Con el objetivo de impulsar el talento y demostrar que el deporte puede transformar vidas, Quintana Roo Lovers en Acción puso en marcha un programa piloto de pádel dirigido a niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), otorgando cuatro becas al 100% para iniciar este innovador proyecto en el Cancún.

La iniciativa busca documentar paso a paso el desarrollo de estos pequeños deportistas —niños con autismo nivel 1 y 2, entre 9 y 11 años— evidenciando cómo el pádel puede fortalecer su coordinación neuromotora, habilidades sociales y confianza dentro de un entorno deportivo estructurado, profesional y familiar. Uno de los participantes es no verbal, y parte del propósito del programa es acompañar su proceso para potenciar también sus habilidades de comunicación.
El proyecto es posible gracias al compromiso y respaldo de Óscar Torres, de Prime Padel Arena Cancún, quien ha asumido el impulso total de esta iniciativa, apostando por el deporte como herramienta real de inclusión y desarrollo de talento.
La formación deportiva está a cargo del maestro Ernesto Sánchez, quien, con paciencia y metodología adaptada, trabaja directamente con los menores. En este proceso también se suma el apoyo de su alumna Fátima Morales, fortaleciendo la atención personalizada y el acompañamiento en cancha para garantizar un entorno adecuado y profesional para cada niño.
La madre de Maximiliano, uno de los beneficiarios, lo resume con claridad:
“Sí pueden, todos pudieron. El problema es que no hay maestros que tengan la paciencia de enseñarles de otra manera”.
En Quintana Roo Lovers en Acción coincidimos plenamente. Existen muchos programas enfocados en terapias y desarrollo cognitivo —todos necesarios y valiosos— pero el acceso estructurado al deporte formativo, con visión de talento y alto rendimiento, no es tan replicable ni está tan al alcance de las familias. Y lo necesitamos. Nuestros niños necesitan más espacios donde se les rete, se les discipline y se les impulse desde sus fortalezas.

Creemos firmemente que cuando un niño con autismo descubre algo que le apasiona, lo perfecciona. Aprenden de manera distinta, pero su capacidad de especialización es extraordinaria. Apostar por el deporte no es solo inclusión; es visión de talento.
Este programa piloto es el primer paso hacia un sueño mayor: la construcción de una Escuela o Casa de Talentos para Niños con Autismo en Quintana Roo, donde no solo se desarrollen en el deporte, sino también en áreas como arte, robótica y otras disciplinas que potencien sus habilidades excepcionales.
Además, aspiramos a incluir disciplinas deportivas que tradicionalmente han sido catalogadas como “elitistas”, aquellas que muchas veces no están al alcance financiero de muchas familias, pero donde existe un talento extraordinario esperando una oportunidad. Queremos romper esa barrera y demostrar que el alto rendimiento también puede ser inclusivo.
El llamado es claro: invitamos a la iniciativa privada, entrenadores, maestros de distintas disciplinas e instituciones que deseen sumarse con instalaciones, tiempo o conocimiento, a formar parte de este proyecto. Creemos que documentando resultados y mostrando avances reales podremos consolidar un modelo replicable y sostenible.

Porque sí pueden. Y cuando se les da la oportunidad adecuada, no solo avanzan: brillan.
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