Mahahual en la balanza: El mega proyecto de Royal Caribbean bajo escrutinio público marca un nuevo punto de tensión en la Costa Maya. La propuesta de inversión de Royal Caribbean ha generado debate entre autoridades, empresarios y comunidad local, al poner sobre la mesa preguntas clave sobre desarrollo económico, impacto ambiental y sostenibilidad a largo plazo en uno de los destinos más sensibles del Caribe mexicano.

La consulta pública: Un mecanismo de escrutinio ambiental
Actualmente, se desarrolla el periodo de consulta pública convocado por la SEMARNAT, un mecanismo fundamental que permite a la ciudadanía y a especialistas emitir opiniones sobre el impacto ambiental de esta megaobra en el sur de Quintana Roo. Este proceso fue iniciado tras la presión ejercida por diversas organizaciones civiles y la detección de irregularidades en los trabajos preliminares del proyecto.
El periodo oficial para la recepción de observaciones, propuestas de mitigación y objeciones técnicas sobre la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) se extiende del 23 de febrero al 23 de marzo de 2026. La documentación pertinente, identificada con la clave 23QR2025T0061, se encuentra disponible para consulta en las oficinas de la SEMARNAT ubicadas en Chetumal e Isla Cancún, así como a través de su portal digital oficial.

Puntos de conflicto: La robusta oposición al desarrollo
A pesar del considerable respaldo de un sector empresarial que vislumbra una oportunidad económica sin precedentes para la Grand Costa Maya, el proyecto enfrenta un frente opositor consolidado y multifacético. Se observa una preocupación significativa por el daño a los manglares, con organizaciones como Greenpeace México y DMAS denunciando que la obra implicaría el desmonte de más de 16 hectáreas de estas especies protegidas, una situación que la empresa presuntamente omitió en sus estudios de impacto.
La situación legal del proyecto es compleja. Actualmente, existe una suspensión definitiva otorgada por un juez federal contra los cambios de uso de suelo en el Programa de Desarrollo Urbano (PDU) de Othón P. Blanco. Estos cambios fueron aprobados de forma “exprés” a finales de 2025, generando cuestionamientos sobre la transparencia y legalidad del proceso. Adicionalmente, a finales de enero de 2026, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) clausuró temporalmente los trabajos tras detectar la remoción de vegetación sin los permisos adecuados, lo que subraya la falta de cumplimiento normativo en las fases iniciales.
Un punto crítico de debate es la presión sobre los servicios básicos. Mahahual, en su estado actual, carece de infraestructura suficiente en áreas como agua potable, energía eléctrica y drenaje para atender a sus habitantes. Activistas y especialistas cuestionan vehementemente cómo la localidad podría soportar la carga de miles de turistas adicionales cada día sin colapsar sus ya precarios sistemas.
El proyecto en cifras: Una visión de la escala propuesta
El proyecto “Perfect Day Mexico” representa una iniciativa de gran envergadura, con parámetros que delinean su ambición y potencial impacto:
- Inversión: $1,000 millones de USD.
- Superficie: 82.5 hectáreas, abarcando tanto terreno terrestre como zona federal.
- Atracciones: Se proyecta la inclusión de 31 toboganes acuáticos, albercas masivas y clubes de playa.
- Capacidad: Diseñado para recibir hasta 21,000 visitantes por día.
- Fecha de apertura: Proyectada para finales de 2027 o inicios de 2028.
Posturas contrastantes: Diálogo versus defensa ambiental
Las posiciones frente al proyecto son marcadamente divergentes. Directivos de Royal Caribbean, como Ari Adler, sostienen que el proyecto es inherentemente sustentable y expresan confianza en la resolución de las suspensiones legales mediante el diálogo constructivo y el estricto cumplimiento de la normativa vigente. Se enfatiza un compromiso con la legalidad y la sostenibilidad.
Por otro lado, los colectivos ambientalistas mantienen una postura firme y unificada, articulada bajo la consigna “La Selva Maya no es un parque de diversiones”. Estos grupos exigen a la SEMARNAT el rechazo definitivo de la Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto. Se ha declarado que “la consulta pública es el último dique de contención para que la comunidad de Mahahual decida si quiere un modelo de turismo masivo que comprometa su acuífero y sus manglares”, según declaraciones de colectivos ambientales en marzo de 2026. La decisión final de la autoridad ambiental se considera crucial para el futuro ecológico y social de la región.
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