La mañana del lunes 29 de diciembre de 2025 se convirtió en un campo de batalla en Zapopan y Guadalajara. Un enfrentamiento que duró 15 minutos terminó con el brutal asesinato empresario Jalisco, Alberto Prieto Valencia, su hija de 16 años y un escolta. El despliegue de violencia, que incluyó más de 200 disparos, expone la escalada del crimen organizado y sus posibles fachadas.
Un tiroteo de 15 minutos que sembró el terror
Cerca de las 10:20 horas, residentes y trabajadores de la Colonia Santa Eduwiges, en Guadalajara, y de la Colonia Residencial Victoria, en Zapopan, fueron testigos de un enfrentamiento que se prolongó por más de 15 minutos. El tiroteo inició sobre la Avenida Topacio y la Calle Brillante.
La refriega involucró a sujetos armados y escoltas del comerciante, y culminó con la muerte de tres personas:
- Alberto Prieto Valencia, comerciante del Mercado de Abastos.
- Su hija, de 16 años, quien murió mientras recibía atención médica.
- Un escolta del empresario.
Vecinos de la zona reportaron pánico ante la intensidad de las ráfagas. Un habitante contó que “se oyeron muchos balazos, algo que se prolongó como por 15 minutos y muchísimos disparos y helicópteros empezaron a pasar”. Otros colonos se alertaron en grupos de seguridad para resguardarse, señalando que “la seguridad en el país está muy difícil”.
Los detalles de la agresión y las víctimas
En la escena del crimen, ubicada en la intersección de Topacio y Brillante, quedó una camioneta Lamborghini Urus, vehículo que era manejado por el comerciante. Además de las tres víctimas mortales, la agresión dejó a otros cuatro escoltas heridos, quienes fueron trasladados a un puesto de socorros.
Se sabe que, al menos, dos de los escoltas sobrevivientes eran militares retirados.
El nivel de violencia de la emboscada es palpable en las estimaciones iniciales:
- Se calcula que los indicios de los disparos sumaban al menos 200.
- También quedó en la escena una camioneta Yukon.
La impunidad y el perfil de los sicarios
Pese a que el ataque se produjo en una zona con cámaras de videovigilancia y generó un despliegue masivo de autoridades, los agresores lograron escapar.
Al sitio llegaron elementos de la Policía de Guadalajara, de la Policía de Zapopan, de la Policía del Estado, de la Guardia Nacional, del Ejército Mexicano (con camionetas artilladas) y de la Fiscalía del Estado. La búsqueda de los victimarios se realizó por aire, con helicópteros, y por tierra, utilizando un binomio canino en el Parque Rubí, ubicado en Esmeralda y Brillante, sin lograr ninguna detención.
El Secretario general de Gobierno, Salvador Zamora, reconoció la falta de arrestos, aunque aseguró que ya cuentan con características de algunos de los vehículos en los que los sicarios huyeron.
Evidencia visual y los vínculos con rifas ilegales
Un video que circuló en redes sociales tras los hechos permitió identificar la participación de, al menos, cuatro sicarios. Todos portaban chalecos antibalas y armas largas, con la cara cubierta. Sin embargo, uno de ellos expuso su identidad brevemente:
> El sujeto, de barba y bigote y complexión robusta, y quien usaba playera y tenis blancos, jeans azules y gorra negra al momento del ataque, se escondía tras una camioneta junto a sus cómplices.
Respecto al móvil de la agresión directa, el Secretario Zamora admitió que por el momento se desconoce la causa, pero no descartó una posible relación con el crimen organizado, específicamente con las denominadas rifas colombianas.
Zamora citó la información periodística preexistente, señalando que Grupo REFORMA en algún momento había documentado un vínculo entre Prieto Valencia y estas actividades ilegales. El Secretario general de Gobierno indicó que las notas periodísticas “habrá que tomarlas en cuenta en la investigación que se lleve de los hechos lamentables que sucedieron hoy en las inmediaciones del Mercado de Abastos”.
La ejecución de Alberto Prieto Valencia, un comerciante vinculado al crucial Mercado de Abastos, y la violencia extrema utilizada, que cobró la vida de su hija y un escolta, eleva las alertas sobre la infiltración del crimen organizado en sectores empresariales. ¿Hasta qué punto las autoridades estatales estaban al tanto de las presuntas actividades ilícitas de la víctima antes de este sangriento desenlace en Topacio y Brillante?




