Los periodistas Leonardo Núñez, Lucía Vergara y Eduardo Buendía, miembros de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), fueron retenidos en Tecámac, Estado de México, durante su ejercicio profesional, confirmándose su resguardo y liberación horas después.
La interrupción abrupta: la captura del equipo en Tecámac
El incidente se desarrolló en Tecámac, Estado de México, donde el equipo de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) compuesto por Leonardo Núñez, Lucía Vergara y Eduardo Buendía realizaba una investigación. El trabajo de los comunicadores se vio interrumpido abruptamente al ser sujetos de retención. Los detalles específicos sobre la indagación en curso no han sido divulgados por la organización.
La situación fue inicialmente revelada por el periodista Ignacio Gómez Villaseñor. La noticia emergió después de que una transmisión en vivo de Leonardo Núñez se cortara de manera inesperada. Esta interrupción generó una preocupación inmediata por el paradero y la seguridad del equipo de prensa.
El velo de incertidumbre: especulaciones sobre la autoría del suceso
Tras el suceso, la información inicial era fragmentada. Se compartieron grabaciones de transmisiones en vivo, aunque no ofrecieron detalles exhaustivos del incidente en Tecámac. En estas grabaciones, se percibía el momento en que los elementos de seguridad indicaban a los periodistas que los siguieran, con una presunción inicial de que serían trasladados a la Fiscalía del Estado de México.
Esto llevó a las primeras hipótesis sobre un posible abuso de poder. Se sugería que las autoridades de Tecámac podrían haber sido responsables de la detención, manteniendo un desconocimiento de la ubicación precisa de los comunicadores. Sin embargo, esta versión fue posteriormente desestimada por MCCI.
La clarificación de los hechos: MCCI disipa versiones iniciales
Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) confirmó la seguridad de sus periodistas mediante un comunicado. La organización declaró: “Los periodistas están a salvo. Agradecemos las muestras de apoyo y solidaridad”. Este mensaje fue crucial para mitigar la incertidumbre sobre el estado del equipo.
El mensaje de MCCI también sirvió para corregir la narrativa inicial sobre la autoría de la retención. La organización precisó que no fueron las autoridades de Tecámac, sino habitantes de la localidad, quienes estuvieron involucrados en el incidente. A pesar de la confirmación de su seguridad, MCCI no ha proporcionado detalles adicionales sobre las circunstancias exactas o los motivos detrás de la interrupción del trabajo periodístico de Núñez, Vergara y Buendía. Los periodistas, por su parte, han repostado el comunicado de MCCI, validando la información sin emitir declaraciones propias hasta el momento.
Riesgo persistente: cifras y sucesos que marcan la labor periodística
El incidente en Tecámac subraya un patrón de riesgo para el ejercicio del periodismo en diversas latitudes. Los eventos recientes y las estadísticas globales reflejan la constante exposición de los profesionales de la información a diversas formas de agresión y limitación. Esta vulnerabilidad se manifiesta en incidentes concretos:
- Se registraron agresiones a periodistas por parte de funcionarios de la Secretaría del Bienestar en Coyoacán, lo que evidencia la presión sobre el gremio.
- En Poza Rica, el caso de Carlos Castro resalta la necesidad de protección: la localidad cuenta con 25 expedientes activos destinados a resguardar a periodistas, evidenciando una persistencia de amenazas en la región.
- A nivel global, se contabilizaron 67 periodistas asesinados. De este total, América Latina y el Caribe concentran un 26% de estos casos, destacando la región como un foco de alta peligrosidad para la prensa.



