El Club América busca activamente un refuerzo extranjero solicitado por André Jardine para el Clausura 2026. El principal candidato es Bruno Zapelli, un delantero argentino de 23 años que juega en el Atlético Paranaense. Aunque su precio ha frenado las negociaciones, el técnico valora su capacidad de generación de juego y producción de goles, buscando así el “refuerzo oculto” reportado en la prensa.
Jardine exige talento y América negocia su precio
El entrenador André Jardine ha sido claro en varias conferencias de prensa: el Club América aún espera la llegada de un refuerzo más, y este debe ser extranjero. La dirección deportiva ha perfilado a Bruno Zapelli como el jugador que más se acerca a Coapa.
Sin embargo, hay un obstáculo económico. Según lo reportado por el periodista Héctor Huerta, el alto costo del jugador es lo que ha detenido que el fichaje se concrete rápidamente. A pesar de esto, Jardine mantiene su presión por la contratación, citando su buen toque de balón, la capacidad de rematar desde larga distancia y, sobre todo, su alta producción de goles.
Este movimiento se da en el contexto de la búsqueda de un elemento que equilibre el equipo, un perfil que ha sido manejado como un “refuerzo oculto” que se prepara para el Clausura 2026, tal como lo indicó Renata Quintanar.
Las virtudes de Bruno Zapelli y su perfil técnico
Bruno Zapelli, con 23 años de edad, tiene características que lo hacen un elemento clave para el esquema del Club América, particularmente por su desempeño en el Atlético Paranaense.
A continuación, las características que definen el juego del joven delantero, que podría convertirse en el nuevo 10 americanista:
Creatividad y versatilidad ofensiva
El argentino demuestra una creatividad ofensiva alta, reflejada en sus estadísticas de asistencias esperadas y el peligro que genera. Lo que realmente importa de Zapelli es su versatilidad: puede jugar como un 10 clásico, moverse por la banda izquierda, por la derecha o incluso más adelantado en la cancha.
Técnica, control y profesionalismo
Zapelli cuenta con un buen pie derecho, lo que facilita su gambeta y el manejo del balón en espacios reducidos. Si bien se menciona que la destreza con el balón no es su mejor virtud, su técnica y control son lo suficientemente buenos para el fútbol de élite. Además, a su edad, muestra madurez, adaptación y una marcada lucha por minutos, lo que habla de un profesionalismo sólido.
Conflicto táctico con Allan Saint-Maximin y la reestructura del ataque
La llegada de Zapelli obligaría a André Jardine a reajustar piezas, pues su estilo de juego chocaría directamente con el del delantero francés Allan Saint-Maximin.
El estilo de Zapelli se enfoca en recorrer la banda izquierda y buscar el pase hacia el segundo poste. Esto es inversamente contrario a la dinámica de Saint-Maximin, quien regularmente parte desde el borde del campo para cruzar hacia el centro.
Jardine podría otorgarle libertad posicional al argentino. Una posible solución sería acomodar a Brian Rodríguez como un extremo clavado. En este escenario, Zapelli podría asociarse con Alejandro Zendejas, siempre y cuando el esquema incluya a un delantero asociativo, un rol que el América tiene cubierto, pero que representa una incógnita respecto a quién lo ocuparía en el once titular de Jardine.
Henry Martín: el mejor socio, pero su historial de lesiones preocupa
De acuerdo con el perfil y cómo se desempeña Bruno Zapelli en el Atlético Paranaense, Henry Martín podría ser el delantero con el que mejor compagine en el ataque americanista. Si logran recuperar a Martín, su sociedad con Zapelli sería muy interesante, recordando el juego que tenía con Diego Valdés.
Sin embargo, el estado físico de Henry Martín es una preocupación. El atacante mexicano ha sufrido múltiples lesiones y desde el año pasado no ha conseguido sostener al menos tres partidos consecutivos como titular. Sus lesiones se han vuelto un factor de riesgo en el Club América.
Si el Club América logra convencer al equipo brasileño de liberar al joven delantero, tendrían al refuerzo que Jardine tanto ha pedido. Si Zapelli se une al mediocampo con Rodrigo Dourado y Álvaro Fidalgo, el equilibrio del equipo podría ser altamente positivo.

