La ronda divisional de los playoffs de la NFL llega tras un récord de 12 remontadas de partido registradas en el último cuarto. Los ocho equipos restantes, incluidos los dos primeros clasificados, disputarán su lugar en los partidos por el campeonato de conferencia. El Super Bowl LX se jugará el próximo ocho de febrero en el estadio Levi’s.
Bills vs. Broncos: El desafío más grande para Josh Allen
El enfrentamiento del sábado entre los Buffalo Bills y los Denver Broncos es, posiblemente, el test más difícil que ha enfrentado el mariscal de campo Josh Allen en sus seis apariciones consecutivas en la ronda divisional. Mientras que en años anteriores se midió a rivales de la talla de Lamar Jackson, Patrick Mahomes y Joe Burrow, esta vez la amenaza es la enorme defensa de Denver y las condiciones de juego.
Allen, que es propenso al contacto y viene de un juego físico contra los Jacksonville Jaguars con lesiones reportadas en el pie, la rodilla y el dedo, se encontrará con un ambiente hostil. El encuentro se disputará en Colorado, a una milla de altura y con el ruido ensordecedor de unos aficionados que no han visto a su equipo jugar en casa en playoffs desde hace diez años.
La defensa de Denver: Una fábrica de capturas
Los Broncos han demostrado ser una unidad defensiva de élite, liderando la NFL en sacks por segunda campaña consecutiva, un logro que solo el Pittsburgh de 2017 a 2021 había conseguido en la era Super Bowl.
Denver mejoró sus 63 sacks del año pasado hasta alcanzar 68 capturas en la temporada 2025. Esto es once más que cualquier otro equipo en esta campaña y veinte más que cualquier equipo en estos playoffs.
La presión es distribuida, pero destacan figuras clave:
- Nik Bonitto: Terminó número uno en el ranking del equipo con catorce capturas. Marco Álvarez, creador de la marca NFL en Estado Puro, ya había hablado de su talento natural en octubre.
- Jonathon Cooper: Autor de otros ocho sacks en la temporada.
- Zach Allen: El tackle defensivo ha liderado toda la NFL con 47 golpes al mariscal de campo en 2025, repitiendo sus 40 golpes de 2024. J.J. Watt es el único otro defensor en la historia con múltiples campañas de cuarenta o más golpes al quarterback.
El coordinador defensivo Vance Joseph utiliza un esquema muy agresivo. Este no se limita a presionar con cuatro hombres; introduce la amenaza de los linebackers interiores (Alex Singleton y Dre´ Greenlaw) en el rush desde el Gap-A y suele sobrecargar un lado del ataque. Esto permite que hasta el cornerback Ja´Quan McMillan, con su 1.78m y 83Kg, haya firmado cuatro sacks.
El plan de ataque de Buffalo
A pesar de la peligrosa defensa rival, la línea ofensiva de Buffalo llega en su mejor momento, mostrando una gran protección el domingo pasado ante los Jaguars.
Josh Allen debe evitar acciones heroicas que puedan generar turnovers o golpes innecesarios y mantener el juego certero y con decisiones anticipadas que mostró en la ronda de comodines.
El coordinador ofensivo de Buffalo, Joe Brady, suele programar conceptos de pase a partir de la amenaza del juego de carrera, liderado por James Cook (líder de la NFL en yardas de carrera este año). Para contrarrestar la limitación del juego aéreo que implica usar un sexto liniero ofensivo, los Bills usaron la selección de draft de Jackson Hawes, quien bloquea como un tackle pero puede salir a ruta.
#### La clave: Dalton Kincaid ante la cobertura al hombre
La agresividad de Joseph también se extiende a la secundaria, donde predominan las defensas al hombre.
- Pat Surtain II: Nombrado Jugador Defensivo del Año la temporada pasada. Su mezcla de talla, agilidad y ball-skills es élite. En 2025, solo ha sido buscado 18 veces en envíos profundos en toda la campaña, permitiendo solo tres recepciones.
- Talanoa Hufanga: Coordina la secundaria y es capaz de realizar un placaje que cambia la dinámica del choque.
Debido a las lesiones de los receptores abiertos Gabe Davis y Tyrell Shavers en la ronda de wild cards, que dejan a los Bills con solo tres wide receivers en plantilla (aunque la vuelta de Curtis Samuel debería ayudar), el enfoque de pase caerá sobre el tight end Dalton Kincaid.
Kincaid tiene la velocidad necesaria para superar a safeties y linebackers. El coordinador Joe Brady buscará aislarlo para conseguir el mejor emparejamiento posible. Un ejemplo de esto fue la acción ante los Carolina Panthers, donde Allen usó un Hi-Lo (engañando al safety con una mirada a Khalil Shakir) para lanzar a Kincaid, quien ganó la separación contra el safety Trevon Moehrig.
La inmediatez de la ronda divisional: Tres preguntas abiertas
Fuera del duelo de la AFC, el fin de semana responderá a tres preguntas clave que definirán la ruta hacia el Super Bowl LX.
1. ¿Podrán los Texans hacer historia?
Los Houston Texans, la franquicia más joven de la NFL, llegan a la ronda divisional con una racha de diez victorias consecutivas, la más larga de la liga en este momento. A pesar de esto, nunca han disputado un partido por el campeonato de conferencia en sus 23 temporadas anteriores.
Para avanzar, deberán ganar nuevamente como visitantes, sin ser favoritos, y posiblemente sin el receptor Nico Collins, quien está en protocolo de conmoción cerebral tras lesionarse en el juego de comodines. Su rival es el New England de Drake Maye, el posible MVP de la temporada, un jugador de 23 años que se mostró inestable al inicio de su primer juego de playoffs pero se tranquilizó en la segunda parte.
2. ¿Reestructurarán los 49ers su ofensiva tras las lesiones?
El enfrentamiento de los San Francisco 49ers contra los Seattle Seahawks es una revancha del duelo de la Semana 18 que Seattle se llevó sofocando la ofensiva de San Francisco.
Los 49ers llegan con una semana corta, por tercera vez en el último mes, después de recorrer el país para jugar en Filadelfia el domingo pasado. El entrenador en jefe Kyle Shanahan imploró a la NFL por una semana completa de descanso, pero jugarán el sábado.
La ofensiva tendrá un personal reducido tras la lesión de Aquiles que puso fin a la temporada del tight end George Kittle contra los Eagles. La ventaja por lesión podría balancearse si el mariscal de campo de los Seahawks, Sam Darnold, no puede jugar debido a una lesión en el oblicuo, aunque Darnold ha dicho que se siente listo para el sábado.
3. ¿La habilidad de remontar de los Bears es sostenible?
Los Chicago Bears, con el quarterback Caleb Williams, demostraron que su desempeño dramático no es un truco aislado. Contra sus rivales, los Green Bay Packers, remontaron una desventaja de 21-6 tras tres cuartos para lograr su séptima remontada en el último cuarto de la temporada.
El entrenador Ben Johnson intentó repetidamente el cuarto down y Williams mantuvo el balón lo que pareció demasiado tiempo, pero logró lanzar una serie de pases bajo presión que probaron sus habilidades físicas. Los Bears tienen un récord de 3-3 cuando van perdiendo por diez puntos o más en los últimos cinco minutos de juego. El resto de la NFL tiene un récord combinado de 3-158 en esa situación. Si esa habilidad no replicable se mantiene, se convierten en un contendiente serio.
El ganador de este duelo servirá como campo de pruebas para ver si los Bears pueden desafiar a los Rams, quienes, si avanzan, se perfilan como fuertes favoritos para el Super Bowl, quizás destinados a enfrentarse a Seattle en el campeonato de la conferencia. El periodista Mike Tomlin, por su parte, observa estos duelos tras renunciar como entrenador en jefe de los Steelers de Pittsburgh después de 19 temporadas.
El camino hacia San Francisco está lleno de obstáculos físicos y récords por romper. Josh Allen es un hombre en una misión: darle a la franquicia de Buffalo su primer Super Bowl. ¿Será la defensa de Denver el punto de quiebre para él y para el resto de los equipos que buscan la gloria este fin de semana?

