Miguel “El Colibrí” Borja no fichó por Cruz Azul debido a la incapacidad del club para liberar las plazas de Jugadores No Formados en México (NFM) a tiempo, sumado a la pérdida de paciencia del delantero. La gestión administrativa, enfocada en la salida pendiente de Mateusz Bogusz, agotó al colombiano, quien finalmente aceptó una oferta de los Emiratos Árabes.
El revés con Borja evidencia una deficiencia estructural dentro de la dirección deportiva de Cruz Azul, encabezada por Iván Alonso. Mientras el delantero, que ya había rechazado ofertas de Brasil, Colombia y el fútbol árabe, mostraba un compromiso total al aterrizar en México el 28 de diciembre de 2025 para pasar Año Nuevo y realizar los exámenes médicos, el club no pudo cumplir con la condición básica para su registro en la Liga MX.
La cronología de un fracaso administrativo
El plan de “La Máquina” requería liberar dos plazas NFM para poder registrar tanto a Borja como al también refuerzo Agustín Palavecino. La directiva cumplió una parte de la tarea con las ventas de Lorenzo Faravelli e Ignacio Rivero. Sin embargo, el retorno de Camilo Cándido de su préstamo con Atlético Nacional inmediatamente volvió a saturar los cupos.
Según reportó Orlando Delgadillo el 23 de enero de 2026, la directiva centró sus esfuerzos en la partida de Mateusz Bogusz, dando por hecho que sería un caso sencillo. No obstante, este proceso se alargó tremendamente, manteniendo al delantero colombiano en vilo.
El efecto Mateusz Bogusz y la directiva de Iván Alonso
La principal ficha de dominó que paralizó el fichaje de Borja fue el polaco Mateusz Bogusz. Bogusz manifestó una actitud retadora con la directiva, derivada, según reportes, del aislamiento gradual que sufrió dentro del equipo. Se ausentó de la pretemporada y, aunque ya tenía un acuerdo avanzado con el Houston Dynamo, la operación se estancó por la resolución de detalles contractuales.
Mientras Cruz Azul priorizó la salida de Bogusz, la desesperación del jugador sudamericano empezó a crecer. El descontento se agudizó cuando la directiva decidió usar la primera plaza libre de extranjero para registrar a Palavecino, dejando a Borja sin margen.
El matiz clave: ¿Fue solo la plaza NFM o la gestión?
Aunque la gestión de las plazas NFM es la causa más visible del rompimiento, hay un ángulo crítico que sugiere obstáculos más profundos. Como señaló Tomás Ordóñez, la razón real que frenó el fichaje no tuvo que ver solo con la plaza NFM. El hecho de que Borja estuviera un mes completo en México sin firmar contrato y la acumulación de obstáculos burocráticos generaron una pérdida de paciencia que trascendió el tema de los cupos.
La retirada del ‘Colibrí’
Miguel Borja dio señales claras de su incomodidad con la dilación. El 13 de enero se retiró a Colombia con su familia. Regresó el viernes 17 de enero y se entrenó, dado que se rumoraba que la salida de Bogusz era casi un hecho.
Pero el panorama se revirtió dramáticamente la semana pasada: el exgoleador de River Plate, Atlético Nacional, Palmeiras y Gremio, entre otros clubes, comunicó a la directiva “celeste” que ya no contaran con él para el mercado de fichajes y confirmó que aceptaba la oferta de los Emiratos Árabes.
El panorama post-Borja y las alternativas sondeadas
Tras la caída definitiva de Borja, Cruz Azul se encuentra obligado a buscar un centro delantero que pueda apoyar a Gabriel Fernández en un semestre que incluye doble competencia: el Clausura 2026 y la Concachampions. El periodo de transferencias cerrará el 9 de febrero, un plazo extremadamente ajustado.
Antes de que surgiera la opción de Borja, la institución contemplaba contratar un delantero mexicano para reemplazar a Ángel Sepúlveda. Adrián Esparza Oteo confirmó que “La Máquina” sondeó a dos atacantes nacionales específicos:
- Guillermo Martínez: Está establecido en Pumas, equipo que no tiene ninguna intención de venderlo.
- Santiago Muñoz: El joven de 23 años fue fichado recientemente por Atlético San Luis, descartando esta opción para los celestes.
Ante el nulo éxito en el mercado local, Cruz Azul debe mirar forzosamente hacia el extranjero.
La complejidad de los cupos y los pendientes de Larcamón
El director técnico Nicolás Larcamón también había solicitado un extremo extranjero para el Clausura 2026, con la intención de poder variar el esquema táctico durante la temporada. Sin embargo, la gestión de esta posible incorporación se complica drásticamente mientras sigan sin resolverse las salidas de Bogusz y Cándido.
Actualmente, si bien hay un cupo extranjero libre porque Camilo Cándido no está registrado, Cruz Azul necesita con urgencia que Mateusz Bogusz libere el segundo cupo, ya que, sin resolver estas dos salidas, es prácticamente imposible avanzar en la búsqueda de refuerzos ofensivos extranjeros de alto impacto. La directiva tiene que resolver la situación de estos dos jugadores y el fichaje del centro delantero mientras sigue jugando en Puebla, buscando la décima estrella.

