La Máquina Cementera ha tomado una de las decisiones más contundentes y dolorosas del reciente mercado de pases de Cruz Azul, al desprenderse de Ignacio Rivero, uno de sus últimos grandes referentes. Tras cuatro años en La Noria, el uruguayo regresa a Tijuana para liberar la indispensable plaza de No Formado en México (NFM) y poder registrar a su nuevo delantero estrella, Miguel Borja.
El dilema del cupo NFM y la salida obligada del referente
El 6 de enero de 2026, la directiva de Cruz Azul confirmó una noticia que generó ruido en el entorno celeste: la venta de Ignacio Rivero a los Xolos de Tijuana. Esta transacción no se debe a un bajo rendimiento, sino a una estricta necesidad de cumplir con la normativa de la Liga MX respecto a los jugadores No Formados en México (NFM).
El conjunto celeste necesitaba liberar una plaza NFM para inscribir al colombiano Miguel Borja, cuya incorporación era prioritaria. Según información de Clarosports, Rivero fue el jugador “sacrificado”, lo que permitió concretar la venta y desbloquear el registro del nuevo delantero.
Puntos clave del movimiento:
- Destino: Xolos de Tijuana, donde Rivero vivirá una segunda etapa, habiendo disputado 99 partidos tras llegar a la Liga MX en 2018.
- Condición: Se trata de una venta, de la cual no ha trascendido el monto, pero el contrato con Xolos sería por dos temporadas y media, según el periodista Gerardo González.
- Contexto: El capitán se va para ceder su lugar a Miguel Ángel Borja, mientras que la situación de otro extranjero, Mateusz Bougsz, sigue sin arreglarse.
Esta decisión se venía gestando en días previos, pues el charrúa no había formado parte del cotejo amistoso ante la Jaiba Brava. Aunque inicialmente se creía que padecía una molestia muscular, la realidad era que Nicolás Larcamón evitó arriesgarlo para no complicar la inminente transferencia.
La huella imborrable del capitán
Ignacio Rivero se despidió de La Máquina dejando una huella profunda, consolidándose como capitán y líder indiscutible del plantel.
El uruguayo registró un total de 236 partidos jugados con Cruz Azul hasta inicios de 2026, de los cuales 198 fueron como titular. Sus estadísticas ofensivas, aunque ligeramente variables según la fuente, confirman su impacto:
- Goles: Las fuentes indican entre 27 y 28 anotaciones marcadas.
- Asistencias: Se registraron entre 17 y 19 asistencias en su cuenta personal.
Además de su liderazgo, fue pieza clave en la conquista de cuatro títulos oficiales para la institución cementera, un palmarés difícil de superar:
- Liga MX (Clausura 2021).
- Campeón de Campeones (2021).
- Supercopa de la Liga.
- Concacaf Champions Cup (2025).
Refuerzos atados: Palavecino y la liberación de plazas
La salida de Rivero no fue el único movimiento que liberó espacio en el plantel. La llegada del mediocampista argentino Agustín Palavecino ya está confirmada. El jugador aterrizó en Ciudad de México la noche del 5 de enero, listo para firmar contrato y unirse a las filas celestes.
El trueque que facilitó su fichaje y liberó otra plaza NFM fue la salida de Lorenzo Faravelli. El mediocampista argentino hará lo propio, yéndose al Necaxa en calidad de préstamo. De esta manera, Cruz Azul pudo registrar a Palavecino, quien está previsto que forme una dupla en el mediocampo con su amigo y compatriota José Paradela.
La inminente incorporación de Borja
Con la liberación de cupos, la directiva acelera los trámites para inscribir a Miguel Borja. En caso de que se entregue la documentación a tiempo, existe la posibilidad de que el delantero colombiano esté disponible para la primera jornada del Torneo Clausura 2026, cuando Cruz Azul enfrente a León. Si el proceso se demora, su registro quedaría listo para la segunda fecha frente al Atlas.
El movimiento de Ignacio Rivero, visto desde la óptica de la dirección deportiva, era un paso necesario para asegurar la llegada de los refuerzos que el cuerpo técnico deseaba para encarar el año. Cruz Azul cierra así una de las semanas más intensas del mercado, sacrificando a un símbolo a cambio de un futuro que esperan sea exitoso.




