Elijah Arroyo es el ala cerrada novato de los Seattle Seahawks que, a sus 22 años, disputará el Super Bowl LX el 8 de febrero contra los New England Patriots en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Nacido en Orlando, Florida, pero con una identidad deportiva forjada en los rudos campos de tierra de Cancún, México, Arroyo se ha convertido en un símbolo de la herencia latina en la NFL. El jugador fue seleccionado en la segunda ronda del Draft 2025 y, a pesar de las lesiones en su año debut, recuperó la profundidad del equipo en una posición estratégica clave para este encuentro por el Trofeo Lombardi.
Elijah Arroyo: Un perfil clave en el Super Bowl LX
Arroyo, que mide 1.96 metros (6-5) y pesa 115 kilogramos (254 libras), posee las dimensiones prototípicas requeridas para un ala cerrada moderno. Sus medidas físicas incluyen brazos de 33 pulgadas y manos de 10 pulgadas, lo que le permite ser una amenaza tanto en rutas de recepción como en labores de bloqueo.
Su llegada a la NFL con los Seattle Seahawks en 2025 se produjo tras destacar con los Miami Hurricanes en el fútbol americano colegial. Sin embargo, su temporada de novato se vio obstaculizada por problemas físicos, incluyendo lesiones en la rodilla que le hicieron perderse los últimos cuatro partidos de la campaña regular y la Ronda Divisional de los playoffs.
Pese a ello, sus estadísticas en 13 partidos (cuatro como titular) fueron de 15 recepciones para 179 yardas y una anotación, promediando 11.9 yardas por recepción. El entrenador Mike Macdonald destacó el trabajo físico de Arroyo durante su rehabilitación, logrando que el jugador estuviera disponible para el juego por el campeonato de la NFC y el Super Bowl LX. Seattle avanzó al Super Bowl tras vencer 31-27 a Los Ángeles Rams, con Sam Darnold como mariscal de campo.
La revancha del Super Bowl LX
El Super Bowl LX no es solo un partido para los Seahawks; representa una revancha directa contra los Patriots de Nueva Inglaterra, un enfrentamiento que ocurre once años después de uno de los desenlaces más recordados en la historia de la NFL. Según reportes, Seattle parte como favorito en este encuentro histórico, donde buscarán su segundo Trofeo Lombardi.
Los campos terrosos de Cancún: Forjando una identidad colectiva
El camino de Arroyo hacia la élite del fútbol americano es inusual. Aunque nació en Orlando el 5 de abril de 2003, se mudó con sus padres a Cancún, Quintana Roo, en 2010 para vivir con sus abuelos.
Al mudarse a los siete años, su única preocupación no fue el cambio cultural, sino la existencia de un equipo de fútbol americano. La respuesta afirmativa lo llevó a los Troyanos. Las condiciones de juego en Cancún eran extremas y forjaron su carácter:
> “El campo era una locura. No era pasto, era solo tierra y piedras. Había perros cruzando el campo y los papás recogían botellas rotas antes de los partidos”, relató Arroyo.
A pesar de las carencias, Arroyo destacó la rivalidad, señalando que jugar ahí permitió mejoras en el terreno: “Para mi último año, después de jugar ahí cinco temporadas, el campo ya había mejorado.” Su paso por Troyanos, donde vivió su propio ‘Super Bowl’ contra los Tigres de Yucatán, fue clave para su mentalidad.
> “Troyanos fue la primera verdadera hermandad de la que formé parte. Nunca olvidaré haber forjado una relación con esos chicos. Es como estar en el vestuario ahora con los Seahawks. Es algo de lo que nunca voy a separarme,” subrayó el ala cerrada.
Arroyo ha enfatizado que esos años en México, donde aprendió la mayoría de los conceptos del fútbol americano en español, fueron determinantes para su desarrollo: “Esos primeros años son donde realmente construyes tu confianza como jugador. Ahí descubres quién eres en el campo.”
El camino por el fútbol americano colegial
Arroyo regresó a Estados Unidos a los 13 años y jugó en la secundaria de Frisco, Texas, donde sus habilidades atrajeron la atención de los mejores programas colegiales del país. Pudo haber elegido entre opciones como Alabama, Arizona State, Auburn, Georgia, LSU, Michigan, Penn State, Carolina del Sur o USC. Sin embargo, Arroyo solo tenía en mente a los Miami Hurricanes.
Su desempeño en Miami fue un desafío inicial debido a un par de lesiones en la rodilla que limitaron su juego al cierre de la campaña 2022 y al inicio de 2023. No obstante, se potenció en 2024, acumulando 590 yardas y 7 anotaciones, cifras que lo posicionaron como el séptimo mejor prospecto en su posición antes de ser seleccionado por Seattle en el Draft 2025.
El impacto cultural y el orgullo de la herencia mexicana
Elijah Arroyo ha manifestado reiteradamente el profundo orgullo que siente por su herencia. Sus abuelos son mexicanos, y para él, portar ese apellido implica una responsabilidad simbólica que trasciende el deporte.
> “Tener un apellido mexicano y poder representar a la gente de México significa mucho para mí. Sé que represento algo más grande que solo yo, y eso me llena de orgullo”, afirmó Arroyo, quien representa a su comunidad no solo por su familia, sino también por la cultura mexicana que ama, citando el mole y el tequila.
Desde su etapa colegial, y ahora en la NFL, Arroyo se ha convertido en un rostro prominente para la comunidad latina, siendo protagonista en anuncios y cápsulas de la NFL para los programas ‘Por la cultura’ y el ‘Mes de la herencia latina’. Su historia, que va de remover piedras y vidrios en un campo de tierra en Cancún a saltar al terreno de juego en un Super Bowl, resuena como un ejemplo de perseverancia forjada en dos naciones.

