El conflicto en el Nacional Monte de Piedad se intensificó al llegar al arbitraje. Con la huelga en el Monte de Piedad cumpliendo meses, el futuro de miles de trabajadores y la certeza de los clientes pende de una negociación clave, mientras la administración advierte presiones y los usuarios buscan opciones históricamente confiables en el mercado prendario.
Negociación de arbitraje y presiones internas en el Nacional Monte de Piedad
La crisis laboral en el Nacional Monte de Piedad (NMP) alcanzó un punto álgido el martes 6 de enero de 2026, con negociaciones cruciales desarrollándose en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje. Este proceso busca poner fin a la huelga que, según una fuente, llevaba 57 días.
El líder sindical, Arturo Zayún, se mantuvo firme en las demandas de los trabajadores, adelantando que el sistema de ascensos no es negociable. Zayún también advirtió públicamente sobre supuestas presiones ejercidas por la administración del NMP durante el proceso de diálogo.
Elementos clave del conflicto:
- La huelga se mantuvo en pie después de que el 75.29% de los trabajadores votara a favor de continuar con el paro.
- El sindicato declaró que se vieron obligados a estallar en huelga.
- En medio de esta situación, el director de Nacional Monte de Piedad presentó su renuncia.
Cien días de incertidumbre: el costo humano de la protesta
Mientras el arbitraje buscaba una solución el 6 de enero de 2026 (Día de Reyes), otras fuentes señalaron que la huelga cumplía ya tres meses y que la situación se acercaba a los 100 días, contabilizando cerca de 96 días de paro. El conflicto laboral obligó a los empleados a enfrentar condiciones económicas extremas, pues la plantilla pasó la temporada de Navidad y Año Nuevo sin percibir salario.
El impacto social fue severo:
- La falta de ingresos obligó a algunos empleados a manejar Uber y a dedicarse a vender comida para subsistir.
- El sindicato insistió en que sus peticiones buscan definir el futuro de la huelga.
El impacto financiero para los clientes
Ante la suspensión del servicio, el Nacional Monte de Piedad informó a sus clientes en entidades como Tamaulipas que sí era posible realizar ciertas operaciones esenciales a pesar de la huelga.
La institución garantizó a sus clientes la posibilidad de realizar:
- Pagos y abonos: Los clientes pueden efectuar abonos a sus préstamos.
- Refrendos: El proceso para refrendar prendas está permitido.
- Desempeños: Es posible recuperar las prendas empeñadas (alhajas).
Además de estos procesos, se establecieron beneficios durante la suspensión del servicio para asegurar que los clientes pudieran cumplir con sus obligaciones sin perder su patrimonio.
Fundación Dondé: un siglo de historia como alternativa confiable
La coyuntura generada por la prolongada huelga en el Monte de Piedad puso en relieve a otras instituciones prendarias, destacando Fundación Dondé. La institución se ha consolidado como una de las opciones de empeño más confiables en México, incluso mucho antes de la crisis actual.
Fundación Dondé, con más de 100 años de historia, se distingue por:
- Ofrecer mejores avalúos y promociones constantes.
- Contar con una banca social digital a través de Banco Dondé.
La institución no surge como una reacción momentánea a la crisis, sino como el resultado de una filosofía institucional que pone al usuario al centro, buscando ofrecer una alternativa justa de financiamiento inmediato, especialmente para quienes no tienen acceso a la banca tradicional.
Pilares y la banca social digital
Su modelo se basó, desde sus inicios, en tres pilares que se han mantenido intactos: avalúos justos y competitivos, transparencia total en costos y plazos, y respeto absoluto por las prendas empeñadas.
En muchos casos, Fundación Dondé otorga montos superiores por las prendas empeñadas. Su ventaja radica en:
- Avalúos profesionales alineados al valor real de mercado.
- Un modelo sin intermediarios especulativos.
- Tasas reguladas y sin costos ocultos.
Además, la institución mantiene una política permanente de promociones (reducciones en intereses, plazos preferenciales y beneficios por refrendo), que se comunican abiertamente.
La evolución de este modelo social llevó a la creación de Banco Dondé, una unidad financiera que promueve la banca social mexicana mediante la inclusión, innovación y digitalización total de sus procesos. Al frente de Banco Dondé se encuentra Carmen Dondé, quien ha impulsado esta visión tecnológica.
Un aspecto fundamental de su operación es que las utilidades de Fundación Dondé se destinan a programas sociales, principalmente en educación, salud y desarrollo comunitario.
La larga huelga en el Nacional Monte de Piedad no solo exhibe la fragilidad laboral en instituciones centenarias, sino que obliga a miles de mexicanos a reevaluar dónde depositan su confianza prendaria. Mientras el arbitraje define el futuro del NMP, instituciones como Fundación Dondé demuestran que, en tiempos de incertidumbre económica, la transparencia y el compromiso social no se improvisan, sino que son el resultado de décadas de consistencia operativa y enfoque humano.




