Pemex acordó postergar el 67% de su deuda con proveedores hasta ocho años, acumulando 375 mil millones de pesos al cierre de marzo de 2026, lo que genera una revisión a la baja en su perspectiva crediticia por Standard & Poor’s.
La renegociación que extiende el horizonte de pago
Petróleos Mexicanos ha formalizado un acuerdo para diferir el pago de aproximadamente el 67% de sus compromisos con proveedores y contratistas. Esta reestructuración financiera extiende la fecha de liquidación hasta por ocho años, proyectando que parte de su deuda no se salde antes de 2033.
Al cierre de marzo de 2026, la deuda acumulada de la petrolera con sus proveedores ascendía a 375 mil millones de pesos. La revelación de esta postergación se efectuó en el informe de la Cuenta Pública 2025, presentado ante la Cámara de Diputados. Este anuncio precede la salida de Víctor Rodríguez Padilla de la dirección de Pemex.
Entre el respaldo estatal y el desafío crediticio
La petrolera ha recibido un considerable apoyo gubernamental entre 2019 y 2025, totalizando 69 mil 800 millones de dólares. Pese a esta inyección de capital, la calificadora Standard & Poor’s (S&P) modificó recientemente la perspectiva crediticia de Pemex de “estable” a “negativa”.
S&P mantuvo el perfil crediticio individual de la empresa en “ccc+”. Argumentó que Pemex sostiene una estructura de capital insostenible, presenta baja liquidez y mantiene un elevado nivel de endeudamiento. Este análisis contrasta con las declaraciones internas de la empresa. Pemex, por ejemplo, ha presumido que la refinería Dos Bocas ha contribuido al incremento de la refinación y a la reducción de la importación de gasolinas. Adicionalmente, se ha reportado una reducción de su deuda a 79 mil millones de dólares, señalando su nivel más bajo desde 2014, según lo documentado por Eduardo Díaz en SDPnoticias.
Contradicciones financieras: los informes y la realidad
Previo a su cese de funciones, Víctor Rodríguez Padilla afirmó que, durante su administración, la deuda financiera de Pemex se contrajo a 75 mil millones de dólares. Asimismo, aseguró que los pasivos con proveedores disminuyeron a 20 mil millones de dólares.
Rodríguez Padilla también sostuvo que los pagos a proveedores comenzaron a regularizarse y que las perspectivas crediticias de la petrolera habían mejorado, un hito que, según sus declaraciones, no ocurría en más de una década. Estas afirmaciones se contraponen directamente con la reciente revisión de perspectiva realizada por Standard & Poor’s, evidenciando una divergencia entre la autoevaluación de la empresa y la percepción de las agencias calificadoras internacionales.



