La película Un hombre por semana, codirigida y protagonizada por Ana de la Reguera, explora la búsqueda del amor en la era digital y la vida tras el divorcio desde una perspectiva femenina. La cinta, que se estrena en cines mexicanos a partir del 8 de enero de 2026, busca romper el estigma social asociado al uso de aplicaciones de citas, especialmente en mujeres mayores de 40 años.
El debut de Ana de la Reguera en la dirección de un largometraje
La actriz Ana de la Reguera, reconocida por su participación en cintas como Nacho Libre y la serie ¡Qué viva México!, incursiona por primera vez en la dirección de un largometraje con Un hombre por semana. En este proyecto, la actriz de 48 años interpreta a Mónica, una madre divorciada que decide reinventarse y volver al mundo de las citas.
La cinta, escrita por Adriana Pelusi e Itzel Lara, fue inicialmente ofrecida a De la Reguera solo como actriz y productora asociada. Sin embargo, al leer el guion, sintió una conexión profunda: “Cuando la leí sentí que era yo, porque a mí me pasan estas cosas”, relató en entrevista. Aunque inicialmente rechazó el proyecto por su agenda saturada, después le pidió a sus agentes: “por favor, paren todo… lo quiero hacer”.
La dinámica de codirección con Marco Polo Constandse
Ana de la Reguera comparte la silla de dirección con Marco Polo Constandse, un director con amplia experiencia en el género de la comedia romántica, incluyendo títulos exitosos como Cásese quien pueda y La Boda de Valentina.
Constandse, quien también es productor, buscó la opinión de De la Reguera desde el inicio, y la actriz propuso la codirección debido a la necesidad de una visión femenina en la historia y a las fechas apretadas de producción. Sobre esta mancuerna, Ana de la Reguera comentó que la prioridad en su debut fue asegurar que “Mónica se sintiera como un personaje entrañable, porque sin eso no tienes película”.
Por su parte, Marco Polo Constandse resaltó la importancia de la credibilidad en la comedia. Él explica que el género funciona cuando el público puede relacionarse con él, buscando que la historia, aunque parezca exagerada, esté siempre “aterrizada” para permitir esa conexión.
La codirección requirió una estricta organización para evitar confusiones en el set. “Tuvimos que ser muy organizados al ser dos voces”, explicó De la Reguera. Aunque ambos directores tuvieron visiones distintas que resultaron positivas para la película, las decisiones requerían consenso y discusión. La edición, donde contaron con la productora Tania Benítez, fue el espacio donde pudieron explorar y comparar sus diferentes puntos de vista con más tiempo que en el set, probando ideas hasta ver si funcionaban.
Desmantelando el estigma: El uso de apps de citas
Un hombre por semana aborda los desafíos de retomar la vida amorosa tras una ruptura, explorando el uso de plataformas digitales para encontrar pareja sin juzgarlas. La película trata temas como el autodescubrimiento, la soledad, los roles sociales y el manejo del rechazo.
Experiencia directa: “Yo sí utilizo las apps de citas”
Ana de la Reguera aportó una autenticidad única al papel de Mónica, pues confesó que ella misma utiliza estas plataformas. “Yo sí, yo sigo en ellas”, reveló, detallando que lleva aproximadamente dos años utilizándolas y que por eso se conectó mucho con el personaje.
Su motivación es clara: eliminar el estigma. “Yo utilizo las apps de citas, por eso me conecté mucho con la película, porque es una herramienta que utilizo y quiero que no nos dé pena hablar de eso”, expuso la actriz. Ella argumenta que si se usan aplicaciones para actividades cotidianas como conseguir boletos o aviones, no hay razón para evitar usarlas para conocer a alguien.
La película, y su experiencia personal, reflejan que la búsqueda de pareja es un fenómeno social complejo. De la Reguera opinó que la pareja ideal es difícil de encontrar porque “tu pareja ideal actual no va a ser la de hace 10 años o la de dentro de 10 años y por eso a veces se termina una relación”. Para la actriz, lo importante es estar abierto a conocer gente “del modo que sea”.
El elenco sobre el autoconocimiento y el rechazo
José María de Tavira, quien interpreta a Santiago, uno de los hombres en la vida de Mónica, ofreció una perspectiva externa: él nunca ha usado las aplicaciones, pero siente muchísima curiosidad y siempre pregunta a sus conocidos sobre sus experiencias.
Martín Altomaro, también parte del elenco, coincidió en que el proceso de salir en citas ofrece una oportunidad para el autoconocimiento, más allá del resultado romántico. Ana de la Reguera reforzó esta idea, señalando que su filosofía es disfrutar cada cita, buena o mala, porque “todo el mundo te va a enseñar algo”. A través de estos encuentros, incluso después de un “date increíble” que termina en rechazo, el personaje de Mónica logra avanzar en su autoconocimiento.
Marco Polo Constandse aplaudió la valentía de quienes usan estas herramientas, ya que se exponen desde el primer momento al juicio digital (“Me gustas, no me gustas”).
Producción, reparto y estrenos
Un hombre por semana es una producción de Filmadora, compañía que ha respaldado éxitos de taquilla como Vuelven y Heróico.
El reparto extendido y los roles clave
El elenco es extenso e incluye a varios actores que interpretan a los hombres que Mónica conoce:
- Ana de la Reguera: Mónica.
- José María de Tavira: Santiago. Su personaje es descrito como más “equilibrado, tranquilo y relajado” para contrastar con los demás hombres.
- Martín Altomaro.
- El Capi Pérez.
- Roberto Quijano.
- Patricia Garza (como Paula).
- Uriel del Toro.
- Epy Vélez (como Martha).
Además, la icónica cantante Amanda Miguel funge como narradora en la cinta, añadiendo un elemento distintivo a esta comedia.
Fechas de estreno y casa productora
La película Un hombre por semana se estrenó en los cines mexicanos a partir del 8 de enero de 2026. Algunas fuentes señalan que el estreno en salas comenzó el 8 de enero de 2026 (según Milenio y Uno TV), mientras que la fecha de 9 de enero fue también mencionada en la difusión de Us Weekly en Español.
Esta historia busca dejar un mensaje sobre la autonomía emocional, demostrando que el amor no tiene edad y que las decisiones sobre la vida amorosa son personales y legítimas.




