La presentación de Bad Bunny en el show de medio tiempo del Super Bowl no solo generó conversación por su alcance cultural, sino también una fuerte ola de críticas por parte de comentaristas, figuras públicas y usuarios en redes sociales que consideraron que su actuación fue “horrible”, “fuera de lugar” o que simplemente no debió ocurrir en uno de los escenarios más vistos del mundo.
Entre las voces más duras destacó Memeo Ríos, quien calificó la presentación como “una porquería”, argumentando que el espectáculo careció de la energía, el impacto visual y el nivel artístico que tradicionalmente se espera del evento deportivo más importante de Estados Unidos. Sus declaraciones se sumaron a un sentimiento compartido por otros críticos que señalaron una supuesta desconexión entre el show y la audiencia general del Super Bowl.
En redes sociales, el descontento se amplificó rápidamente. Miles de comentarios cuestionaron la elección del artista, el ritmo del espectáculo y la decisión de presentar un show predominantemente en español, lo que —según algunos usuarios— dejó fuera a una parte importante del público. Frases como “el peor medio tiempo de la historia”, “no representa al Super Bowl” o “arruinó el evento” se repitieron en distintas plataformas.
Otros críticos apuntaron a que la actuación priorizó un mensaje cultural y artístico por encima del entretenimiento masivo, lo que habría provocado una experiencia dividida entre quienes celebraron la propuesta y quienes la rechazaron por completo. Para este sector, el Super Bowl debe mantener un formato más universal y menos arriesgado.
La polémica evidencia una vez más cómo el show de medio tiempo se ha convertido en un espacio de tensión cultural, donde la representación, la diversidad y las expectativas del público chocan inevitablemente. Mientras Bad Bunny sigue siendo una de las figuras más influyentes de la música global, su paso por el Super Bowl dejó claro que no todos están listos para el cambio.
En Noticias Activas, seguiremos analizando el impacto cultural y mediático de los eventos que marcan la agenda global.

