La luz se apagó en La Madrague. Brigitte Bardot, ícono indiscutible del cine internacional y una de las figuras más polarizantes del siglo XX, murió a los 91 años. Su Brigitte Bardot fallecimiento marca el fin de una era en el sur de Francia, donde la estrella había optado por el aislamiento para consagrarse al activismo, dejando un rastro de glamour y controversia.
Francia despide a una leyenda que forjó su propio mito
Este domingo por la mañana, la actriz francesa y activista por los derechos de los animales falleció en su residencia de Saint-Tropez, según informó la Fundación Brigitte Bardot mediante un comunicado remitido a la AFP. La organización destacó que la actriz, quien fuera su fundadora y presidenta, murió en su domicilio, donde residía desde hacía décadas, totalmente alejada de la vida pública y del estrellato cinematográfico que la había definido.
La noticia generó una oleada de reacciones políticas y culturales en Francia, destacando la profunda huella que dejó Bardot en la identidad nacional:
- Emmanuel Macron, presidente del país, expresó a través de la red social X que Francia “llora la pérdida de una leyenda del siglo”.
- Rachida Dati, ministra de Cultura, rindió homenaje y la describió formalmente como “un icono entre los iconos”.
- Marine Le Pen, líder del partido Agrupación Nacional, sumó su mensaje, destacando a Bardot como una figura “libre e indomable”.
La influencia de la diva francesa en el cine y la cultura popular
Brigitte Bardot fue una de las figuras más reconocidas del cine francés durante el siglo XX. Su carrera cinematográfica, aunque relativamente breve, fue trascendental.
Protagonizó cerca de medio centenar de películas, alcanzando fama internacional con cintas cruciales como Y Dios creó a la mujer y El desprecio. Estas obras la convirtieron en un referente cultural que superó las fronteras de la pantalla.
Su imagen, asociada a la moda y a una nueva percepción de la feminidad durante las décadas de 1950 y 1960, tuvo un impacto global. Además, su presencia fue clave para la proyección internacional de Saint-Tropez y contribuyó a consolidar la fama de destinos turísticos, como Buzios, en Brasil.
El retiro para abrazar una nueva causa
De forma sorpresiva y definitiva, Bardot tomó la decisión de retirarse del cine en 1973, antes de cumplir 40 años. Se alejó de los rodajes y de la exposición mediática para dedicarse por completo a una nueva causa: la defensa de los animales.
Esta labor se volvió el centro de su vida, asumiéndola de forma activa y permanente:
Fundación en 1986: Creó la Fundación Brigitte Bardot, la plataforma desde la cual impulsó su activismo.- Campañas clave: Lideró movimientos contra el maltrato animal y la caza.
- Protección: Promovió de manera constante la protección de especies salvajes y domésticas.
Desde sus residencias en el sur de Francia, se convirtió en una de las voces más visibles del activismo animal en Europa, dedicando gran parte de su tiempo a esta labor.
Controversia: una figura pública que incomodó a la política
Aunque se retiró del cine, Bardot nunca estuvo alejada del debate público. En sus últimos años, sus declaraciones sobre temas sensibles como política, migración y prácticas relacionadas con la caza generaron gran polémica.
Estas posturas públicas, en algunos casos, derivaron en condenas judiciales por difamación. A pesar de la adversidad y de las críticas, Bardot continuó expresando sus ideas de manera pública, sin suavizar su discurso.
Su filosofía de vida y su compromiso con la verdad personal quedaron plasmados en su libro Mon BBcédaire, publicado en Francia en octubre, donde escribió: “La libertad es ser uno mismo, incluso cuando incomoda”. Con su fallecimiento, Francia despide a una figura dual que marcó profundamente el cine, la cultura popular y el activismo animal durante más de medio siglo.




