El reciente amago del expresidente estadounidense Donald Trump de lanzar ataques terrestres contra los cárteles en México ha encendido las alarmas en el ámbito legislativo, evocando la histórica defensa de la soberanía nacional. Diputados y senadores de Morena y PT han cerrado filas en un rechazo categórico a cualquier forma de injerencia militar, recordando los acuerdos bilaterales de seguridad ya existentes.
El patrón intervencionista de Trump y el blindaje constitucional de México
La controversia se desató tras las declaraciones del presidente Donald Trump, quien sostuvo que su gobierno atacará por tierra a los cárteles bajo el argumento de que estos “están controlando México”. Esta postura, considerada una amenaza directa a la integridad territorial, fue respondida con una oleada de condenas por parte de la mayoría legislativa.
El coordinador de la bancada de Morena en San Lázaro y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila, subrayó la importancia de la defensa institucional al recordar un antecedente clave que refuerza la dignidad del Estado mexicano:
- El 1 de abril de 2025 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma constitucional en materia de fortalecimiento de la soberanía nacional.
- Esta enmienda “reafirma la dignidad del Estado mexicano frente a cualquier intento de injerencia externa”.
Monreal enfatizó que con esa enmienda “se refuerza un principio irrenunciable: México es y seguirá siendo un país libre, independiente y soberano, que no acepta subordinación, imposición ni presiones del exterior”. Además, saludó que la presidenta Claudia Sheinbaum “ha reiterado una y otra vez, de manera firme, de manera valiente, de manera ejemplar, la defensa de nuestra soberanía como prioridad”.
Rechazo de la cámara de diputados: corresponsabilidad antes que subordinación
Desde la Cámara de Diputados, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Pedro Vázquez (PT), se sumó al rechazo, repudiando “de manera categórica cualquier afirmación o amenaza que pretenda vulnerar la soberanía nacional de México”.
Vázquez recalcó que este tipo de declaraciones resultan incompatibles con el derecho internacional y con el marco de cooperación bilateral. Expresó su apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum y a sus declaraciones de que “México privilegia el diálogo, la comunicación y la cooperación permanente como única vía legítima para atender los desafíos compartidos con Estados Unidos”.
Los datos que exigen un enfoque conjunto
El diputado petista recordó que el narcotráfico es un fenómeno transnacional que exige corresponsabilidad, cooperación efectiva y respeto mutuo entre las naciones involucradas, sin subordinación ni imposiciones. Esta visión se sustenta en tres pilares de interdependencia:
- Tráfico de armas: El problema del crimen organizado está directamente vinculado al tráfico ilícito de armas que proceden, en su gran mayoría, del vecino del norte.
- Resultados y cooperación: México ha asumido con responsabilidad su compromiso en el combate al crimen organizado, lo cual quedó establecido en el acuerdo de cooperación en seguridad anunciado en septiembre de 2025, y en los resultados reconocidos por el propio Departamento de Estado estadunidense.
- Relación comercial: México y Estados Unidos comparten una de las fronteras más importantes y dinámicas del mundo y son el primer socio comercial el uno del otro, con un comercio que representa alrededor de 800 mil millones de dólares.
Pedro Vázquez concluyó que las naciones son interdependientes, llamadas a colaborar con base en el diálogo, la cooperación y el respeto mutuo: “¡Cooperación, sí! ¡Subordinación e intervención, no!”.
El senado reafirma: México y Estados Unidos bajo un entendimiento de seguridad digno
La defensa de la soberanía también resonó con fuerza en el Senado de la República. La senadora María Guadalupe Chavira de la Rosa (Morena) rechazó categóricamente cualquier intervención en territorio nacional para labores militares por parte de fuerzas extranjeras, incluidas las de los Estados Unidos.
La senadora Chavira fue enfática al señalar que ninguna acción armada, operación encubierta o lógica de “seguridad importada” puede colocarse por encima de la Constitución. Sostuvo que México seguirá siendo un país que defiende su independencia, respeta a las demás naciones y exige, con la misma claridad, que se le respete.
> “La soberanía no se negocia, se ejerce, y hoy México lo hace con responsabilidad, con firmeza y con dignidad”, aseveró la legisladora.
La vigencia del acuerdo bilateral
La senadora Chavira contrastó la intención del gobierno de Trump de enviar tropas con el pretexto de combatir a los cárteles, al recordar los compromisos recientes. Subrayó que, en su pasada visita a México, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, firmó un Entendimiento de Seguridad con la Cancillería basado en la cooperación y la colaboración.
Recordó que el canciller Juan Ramón de la Fuente y el secretario Rubio suscribieron dicho Entendimiento, dejando en claro que en todo momento está por encima la soberanía nacional, sin subordinación ni injerencia extranjera. Aseguró que Estados Unidos se comprometió a desplegar un entendimiento basado en el respeto pleno a la soberanía de ambos países, y que nunca se habló de intervenciones ni presencia militar, como declaró Donald Trump.
La tradición diplomática y el rechazo al intervencionismo
La legisladora manifestó el respaldo pleno de la bancada morenista a las decisiones de la presidenta Claudia Sheinbaum en materia de política exterior, la cual se guía por: “diálogo antes que imposición, diplomacia antes que confrontación, y Constitución antes que cualquier presión externa”.
Además, la senadora Chavira reprobó la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela, señalando que este incidente se deberá dirimir en las instancias internacionales. Finalizó recordando que la historia de América Latina es clara y dolorosa, pues cada vez que se ha violentado la soberanía de una nación bajo el pretexto de la seguridad, las consecuencias han sido inestabilidad, violencia y sufrimiento para los pueblos.
La firmeza con la que el poder legislativo mexicano ha respondido a las amenazas de intervención terrestre de Donald Trump es la reafirmación de que la política exterior del país se rige por principios irrenunciables. El debate sobre el narcotráfico se convierte así en una batalla por la dignidad nacional, donde la cooperación es bienvenida, siempre y cuando excluya la subordinación militar y el respeto mutuo se mantenga como la base de una de las relaciones comerciales más importantes del mundo.

