La celebración del Año Nuevo en el exclusivo centro de esquí de Crans-Montana, Suiza, se transformó en una de las peores tragedias del país. Un devastador incendio en el bar Le Constellation cobró la vida de al menos 40 personas y dejó a 119 heridos, exponiendo graves interrogantes sobre las normas de seguridad en los locales de ocio nocturno y forzando una compleja respuesta multinacional.
El saldo mortal y la investigación en curso
El fuego se desató a la 01:30 hora local del día de Año Nuevo en el bar Le Constellation, un amplio local con muchos años de historia situado en el centro de esquí de Crans-Montana. La policía del cantón de Valais informó que, inicialmente, al menos 40 personas murieron y 115 resultaron heridas, cifra que posteriormente se actualizó a 119 lesionados.
La gravedad de la situación quedó patente en las declaraciones del funcionario de seguridad regional Stéphane Ganzer a la cadena RTL TV, quien señaló que entre 80 y 100 de los heridos estaban en estado crítico, por lo que la cifra de muertos podría aumentar. Ganzer detalló la alta probabilidad de septicemia y muerte en las horas y días siguientes para las personas con quemaduras de tercer grado que cubren el 15% del cuerpo.
El presidente de Suiza, Guy Parmelin, calificó el suceso como “una de las peores tragedias que ha vivido nuestro país”.
La causa: luces de bengala y la rápida propagación
Las autoridades, encabezadas por la fiscal general del cantón de Valais, Beatrice Pilloud, manejan varias hipótesis y no descartan ningún escenario, aunque no creen que el incendio haya sido producto de un ataque.
La evidencia inicial obtenida en el lugar de los hechos apunta a una causa específica:
- La causa más probable del incendio fueron unas luces de bengala encendidas en el interior del recinto.
- Pilloud informó: “Actualmente suponemos que el fuego fue causado por luces de bengala fijadas a unas botellas de champán que se acercaron demasiado cerca al techo”.
- Este incidente provocó que “el incendio se propagara rápidamente”.
Dos ciudadanos franceses, identificados como Emma y Albane, que estaban en el bar en ese momento, respaldaron esta hipótesis. Describieron haber visto a una mesera colocar una vela de cumpleaños sobre una botella de champán. Ellos declararon al medio francés BFMTV que “una de las velas estaba demasiado cerca del techo, lo que prendió fuego. En cuestión de segundos, todo el techo estaba en llamas. Todo era de madera”.
El comandante de la policía regional, Frédéric Gisler, indicó que el humo se detectó saliendo del bar alrededor de la 01:30, momento en el que se llamó a los servicios de emergencia, desatando un importante despliegue de equipos de rescate.
¿Explosión o conflagración?
Stéphane Ganzer abordó los reportes iniciales de una explosión, aclarando que “no es la detonación de un artefacto explosivo lo que causa el incendio, sino el fuego que, al desarrollarse, provoca una explosión y una conflagración general del local”.
La investigación encontró que el uso de bengalas era una práctica conocida en Le Constellation. Un video promocional de mayo de 2024 mostraba a mujeres con cascos de motocicleta portando sobre sus cabezas bengalas en botellas de alcohol mientras caminaban por el bar.
Un drama multinacional: las víctimas y la dificultad de identificación
Se cree que hay varias nacionalidades entre las víctimas debido a que las fiestas de Año Nuevo son una de las épocas más concurridas para los centros de esquí alpino. Los heridos fueron trasladados a hospitales de toda Suiza y varios países vecinos.
La directora del Hospital Universitario de Lausana declaró que 22 pacientes, la mayoría de entre 16 y 26 años, fueron trasladados a ese centro.
El caso italiano y francés
La cancillería italiana indicó que 19 ciudadanos de su país estuvieron involucrados: 13 fueron trasladados a hospitales y otros seis se encuentran desaparecidos. Tres de los heridos italianos—una mujer de unos 20 años y dos menores de 16—fueron trasladados a Milán para ser tratados en la unidad de quemados graves del hospital Niguarda, según informó el consejero Guido Bertolaso.
Varios medios identificaron al golfista italiano adolescente Emanuele Galeppini como una de las víctimas mortales, citando un comunicado de la Federación Italiana de Golf. Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores italiano no ha confirmado la información.
El Ministerio de Asuntos Exteriores francés informó de la desaparición de ocho de sus ciudadanos. Además, se sabe que el club de fútbol francés FC Metz señaló que uno de sus jugadores juveniles, Tahirys Dos Santos, de 19 años, sufrió quemaduras graves y fue trasladado en avión a un hospital en Alemania para recibir tratamiento especializado.
La lenta identificación de los cuerpos
La fiscal jefe de la región, Béatrice Pilloud, declaró que se está trabajando para identificar a las víctimas y devolver los cuerpos a sus familias lo antes posible.
No obstante, la identificación se presenta sumamente difícil. El embajador italiano en Suiza advirtió que el proceso podría llevar semanas debido a las graves quemaduras. El ministro de Asuntos Exteriores italiano había anticipado previamente esta dificultad.
La respuesta internacional y las dudas sobre la seguridad
La tragedia generó una respuesta de solidaridad y ayuda médica por parte de varios países y organizaciones. El primer ministro polaco, Donald Tusk, expresó sus condolencias y señaló que, a petición de Suiza, Polonia brindará atención médica especializada a 14 heridos en hospitales polacos.
El presidente francés, Emmanuel Macron, declaró que Francia estaba “lista para prestar cualquier tipo de ayuda” y que los heridos podrían ser atendidos en hospitales franceses. La presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, informó que el bloque también proporcionaría asistencia médica.
Le Constellation bajo la lupa
Según Silvia Costeloe, corresponsal de la BBC en el lugar, Le Constellation es un amplio bar con capacidad para 300 personas y contaba con una pequeña terraza, aunque no se sabe cuántas personas había en el momento exacto del incendio. A pesar de que Crans-Montana es un centro exclusivo, el bar no era “especialmente elegante”.
Las declaraciones de los testigos Emma y Albane plantearon serias dudas sobre la infraestructura de seguridad. Describieron la evacuación como “muy difícil” debido a que la ruta de escape era “estrecha” y las escaleras para salir al exterior eran “aún más estrechas”. Ante estos señalamientos, la fiscal Pilloud indicó en la conferencia de prensa del jueves que las investigaciones evaluarían si las escaleras y rutas de evacuación cumplían con todos los requisitos de seguridad.
Este desastre, provocado aparentemente por un acto imprudente de entretenimiento, subraya la necesidad de una revisión exhaustiva de los protocolos de seguridad en los centros de ocio de alto riesgo, especialmente en temporadas festivas. Mientras la policía trabaja para identificar los cuerpos esparcidos por la sala, mostrados en imágenes posteriores al fuego, y la comunidad se reúne en vigilias, el círculo rojo europeo se pregunta qué tan preparados están otros centros turísticos para prevenir que el espectáculo se convierta en una masacre.




