Petróleos de Venezuela (PDVSA) confirmó el 7 de enero de 2026 que cursa una negociación con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo venezolano. Este acuerdo de carácter estrictamente comercial surge en un contexto geopolítico crítico, marcado por el ataque militar estadounidense del sábado previo que resultó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta encargada.
Estructura del acuerdo: Control estadounidense y el modelo Chevron
La estatal petrolera venezolana, Petróleos de Venezuela (PDVSA), informó mediante un comunicado que la negociación se desarrolla bajo “esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron”. La empresa pública enfatizó que el proceso está basado en una transacción estrictamente comercial que persigue criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes.
Este anuncio confirma que existen conversaciones relacionadas con el petróleo entre el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez y la Casa Blanca.
La postura de Washington: Control “indefinido” del crudo
Las declaraciones de los funcionarios estadounidenses difieren en tono y términos del comunicado de PDVSA, pero reafirman el control sobre las transacciones. El miércoles 7 de enero de 2026, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, declaró que Washington controlará las ventas de petróleo venezolano de manera “indefinida”.
Wright explicó el mecanismo de control: “Vamos a comercializar el crudo que sale de Venezuela, primero este petróleo almacenado de respaldo, y luego indefinidamente; en adelante, venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado”. El petróleo almacenado al que se refiere Wright se acumuló en el país desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decretara un bloqueo total a los buques que comercializan hidrocarburos con Venezuela el 16 de diciembre.
Por su parte, el presidente Donald Trump había anunciado el martes, mediante un mensaje en Truth Social, que las “Autoridades Provisionales de Venezuela” entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo “sancionado” de alta calidad a Estados Unidos. Trump afirmó que, como presidente, él controlará ese dinero, el cual se venderá a su precio de mercado, para garantizar su uso “en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”.
El modelo Chevron: Repago de deuda y restricciones de la OFAC
El esquema operativo que sirve de base para estas nuevas negociaciones es el vigente con Chevron. Este modelo consiste en un conjunto de licencias y condiciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC).
Estas licencias, como la llamada Licencia General 41 y sus enmiendas, permiten a Chevron seguir produciendo y exportando crudo venezolano, pero bajo estrictos controles. El crudo se exporta fundamentalmente a refinerías de Estados Unidos, configuradas para procesar crudos pesados como el venezolano.
- Volumen de exportación: Chevron ha llegado a embarcar entre unos 100,000 y 150,000 barriles diarios en los últimos meses.
- Mecanismo financiero: En la práctica, Chevron opera como una excepción regulada y utiliza el petróleo como un mecanismo de repago de deudas y recuperación de inversiones, limitando el flujo de caja hacia el Estado venezolano.
- Prohibición crítica: Las licencias prohíben expresamente que Chevron pague impuestos, regalías o dividendos al gobierno venezolano o a entidades controladas por PDVSA, impidiendo formalmente que el Estado reciba utilidades directas.
Venezuela: El peso de las mayores reservas probadas del mundo
El interés geopolítico y comercial del presidente Donald Trump y de Estados Unidos se fundamenta en la magnitud de las cuencas petroleras venezolanas, ya que el país concentra las mayores reservas probadas de crudo del mundo. Trump ha subrayado que, bajo su administración, este recurso debe volver a jugar un papel central en el mercado energético internacional.
Las principales cuencas petroleras venezolanas
Históricamente, la producción se ha sostenido en tres grandes zonas, dominadas por crudos pesados y extrapesados.
- Cuenca Oriental (Faja Petrolífera del Orinoco):
- Ubicación: Centro-oriente, abarcando estados como Guárico, Anzoátegui, Monagas y Delta Amacuro.
- Reservas probadas: Alrededor de 280.000 millones de barriles.
- Características: Es la mayor acumulación de petróleo del planeta y concentra la mayor parte de las reservas del país. Su explotación requiere tecnología avanzada, mejoradores de crudo y grandes volúmenes de inversión por tratarse de crudos pesados y extrapesados.
- Cuenca Zulia-Falcón:
- Ubicación: Occidente venezolano, principalmente en el estado Zulia, con epicentro en la región del Lago de Maracaibo.
- Reservas probadas: Alrededor de 20.000 millones de barriles.
- Características: Corazón histórico de la industria, con producción de crudos livianos y medianos. Aunque su producción se ha reducido significativamente por el deterioro de campos, tiene infraestructura desarrollada y potencial de recuperación.
- Cuenca Barinas-Apure:
- Ubicación: Suroccidente del país, en los llanos cerca de la frontera con Colombia.
- Reservas probadas: Alrededor de 1,000 millones de barriles.
- Características: Cuenca de menor tamaño, aporta volúmenes adicionales al total nacional y produce petróleo y gas natural terrestre.
El desafío de la reactivación y el papel de Delcy Rodríguez
En este contexto, Trump anunció que sostendrá reuniones con compañías petroleras estadounidenses para evaluar un eventual regreso masivo de inversiones a Venezuela. Actualmente, Chevron es la única petrolera estadounidense con operaciones activas.
Escepticismo en el sector energético
El entusiasmo político de Washington contrasta con el escepticismo manifestado por el sector energético. Analistas advierten que la viabilidad de una reactivación sostenida es compleja debido a las sanciones vigentes, la pérdida de capacidades operativas y el colapso de gran parte de la infraestructura petrolera. Incluso con acceso a las reservas, el país requeriría años de inversión continua para recuperar los niveles de producción históricos.
El futuro inmediato de la industria petrolera venezolana depende del manejo que dé la presidenta encargada Delcy Rodríguez a esta relación. Rodríguez, quien ha sido la principal responsable de la política de hidrocarburos del chavismo, concentra ahora un papel clave en la conducción del sector. Ella ha insistido en mantener el control estatal sobre los recursos energéticos, al tiempo que afirma tener la intención de colaborar y dialogar con Estados Unidos.




