El apoyo de México a Cuba, bajo la administración de Claudia Sheinbaum, se intensificó con el envío de petróleo y la financiación opaca de 189 millones de pesos para libros de texto, según MCCI. Este respaldo ideológico ha provocado una crítica severa en México y serias advertencias de represalias arancelarias por parte de Donald Trump, justo cuando Cuba lamenta la interrupción del suministro de combustible desde diciembre de 2025.
La crisis energética cubana y el agradecimiento oficial a México
El 5 de febrero, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel agradeció públicamente a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a Morena y a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) por el soporte brindado, incluido el envío de petróleo. Díaz-Canel destacó que la mandataria mexicana ha reiterado su respaldo a la isla en diversas conferencias de prensa.
No obstante, en medio del reconocimiento, Díaz-Canel confirmó que Cuba no ha recibido combustible del exterior desde diciembre de 2025, una situación que atribuyó directamente a las presiones ejercidas por Estados Unidos. El mandatario calificó la política de la potencia como “agresiva y tan criminal hacia un país pequeño”, advirtiendo que el bloqueo petrolero tiene el objetivo de “asfixiarnos completamente”.
Consecuencias del bloqueo y medidas de emergencia
Ante la escasez, el gobierno cubano ha comenzado a implementar medidas de emergencia que “van a demandar esfuerzos” de la población. El llamado “bloqueo energético” impacta severamente en áreas clave del país, generando una crisis multifacética.
Sectores afectados por la falta de combustible:
- Transportación y producción de alimentos.
- Transporte público.
- Funcionamiento de hospitales y escuelas.
- Instituciones públicas.
- Actividad económica y turismo.
Para mitigar el desabasto, Cuba se encuentra buscando ayuda activamente, enviando a su Canciller a China con el objetivo de conseguir soporte.
La escalada geopolítica: Presión de Trump y el riesgo arancelario
Desde la perspectiva del analista Enrique Campos Suárez, la postura del régimen mexicano ante el apoyo a La Habana ignora de manera deliberada los “focos rojos” provenientes de la Casa Blanca.
Aunque desde Palacio Nacional argumentan que el regalo petrolero representa menos del 1% de la producción de hidrocarburos de Pemex, la preocupación real de Estados Unidos no reside en el balance contable. Al país vecino le inquieta la manera en que la “descomunal deuda” de Petróleos Mexicanos arrastra la estabilidad de las finanzas públicas mexicanas.
El gobierno de Claudia Sheinbaum, al decidir profundizar una alianza que va más allá de lo económico y se extiende al terreno ideológico, corre un riesgo tangible, pues Donald Trump amaga constantemente con aranceles de castigo como respuesta a políticas que perciba como hostiles. Para un país con un 80% de dependencia comercial de Estados Unidos, esta contradicción representa jugar con fuego.
Financiación ideológica y opacidad en el apoyo a Cuba
La alianza ideológica de México con Cuba va más allá del petróleo. Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) reveló una operación que debería encender alarmas económico-financieras.
Bajo el amparo de la Secretaría de Educación Pública (SEP), y con claros intentos de ocultar su destino, el gobierno ha destinado 189 millones de pesos para la impresión de 7 millones de libros de texto para el régimen cubano, de los cuales 4 millones se enviaron el pasado noviembre.
Esta práctica de financiar la supervivencia de la dictadura con recursos públicos de los contribuyentes mexicanos no es inédita. López Obrador ya lo había hecho, aunque con dos diferencias: el monto gastado fue superior (casi 400 millones de pesos) y se hizo sin tapujos, sin esconder el desvío de recursos.
El problema radica en la naturaleza del material financiado: son textos de adoctrinamiento que atacan a Estados Unidos y menosprecian la economía de mercado, una postura paradójica cuando México requiere la “clemencia arancelaria” de su principal socio comercial. Subsidiar el adoctrinamiento antiyanqui, además de proveer petróleo, es visto como un pase directo a una confrontación con Washington, justo cuando “Trump cumple sus amenazas”.
La respuesta militar cubana: Hacia el “estado de guerra”
La crisis de suministro y la presión externa han llevado al gobierno cubano a una postura defensiva radical. El Consejo de Defensa Nacional de Cuba aprobó el 18 de enero “los planes y medidas” para dar paso a un “Estado de Guerra”.
Esta decisión se tomó, según el presidente Díaz-Canel, tras el ataque de Trump a Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro. Desde la aprobación de estas medidas, Cuba realiza ejercicios militares todos los sábados, apelando a la resistencia del pueblo cubano ante la pregunta: “Si no resistimos, ¿qué vamos a hacer? ¿Nos vamos a rendir?”.
El costo de oportunidad de utilizar recursos públicos mexicanos para financiar una dictadura ideológicamente opuesta al principal socio comercial de la nación es innegable. La pregunta que se impone es si el beneficio de mantener lazos ideológicos con Cuba justifica el riesgo de activar represalias arancelarias de Estados Unidos, que amenazan el 80% del comercio exterior mexicano.

