El tránsito en la capital se vio severamente afectado con Colapso en San Antonio Abad paraliza el corazón de la Ciudad de México, un incidente que provocó importantes congestionamientos y afectaciones en una de las arterias más transitadas del sur del centro capitalino. El colapso generó interrupciones en la movilidad vehicular y complicaciones para el transporte público, impactando a miles de personas que circulan diariamente por esta zona estratégica de la ciudad.

Crisis estructural en la colonia Tránsito activa protocolos de rescate
Lo que se proyectaba como una intervención técnica controlada en un inmueble con daños históricos derivó en un siniestro de alta prioridad para la seguridad civil capitalina. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil confirmó que las losas del tercer nivel cedieron de forma súbita en el cruce con la calle Alfredo Chavero. Esta falla estructural alcanzó a cuatro operarios que se encontraban en la zona de trabajo; hasta el momento, las maniobras de auxilio han permitido el rescate de una persona, quien ya recibe atención especializada en el Hospital Rubén Leñero.
La complejidad del escenario ha requerido la intervención de binomios caninos de la UNAM y del Escuadrón Homo-Canino de Bomberos, quienes rastrean señales de vida entre las toneladas de concreto. La presencia de autoridades de alto nivel, encabezada por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, y la titular de la SGIRPC, Myriam Urzúa, centraliza el mando para agilizar el despliegue de maquinaria y personal especializado en estructuras colapsadas.
Origen del incidente y vulnerabilidad del patrimonio inmobiliario
El inmueble involucrado es una propiedad privada que arrastraba un historial de compromiso estructural derivado del sismo de septiembre de 2017. Esta condición lo mantenía en un estado de inhabitabilidad, lo que justificaba su proceso de desmantelamiento administrativo. No obstante, el desplome repentino sugiere que la secuencia de retiro de los elementos que sostienen el peso de la construcción o el cálculo de las cargas vivas durante la obra no soportaron el esfuerzo mecánico, provocando el desplome total hacia los niveles inferiores.
La ubicación del siniestro agrava la logística de respuesta, pues se encuentra en una zona de alta densidad institucional y de transporte, a escasos metros de la estación San Antonio Abad de la Línea 2 del Metro y de las oficinas de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario. Esta cercanía con puntos de flujo masivo ha obligado a establecer un perímetro de seguridad que restringe no solo el paso vehicular, sino también el tránsito peatonal en las aceras inmediatas para evitar riesgos por posibles desprendimientos adicionales en lo que queda de la estructura.

Impacto en la movilidad tras una semana de saturación vial
La red vial de la zona centro ya presentaba un desgaste operativo considerable antes del colapso. Durante los últimos siete días, las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer (8M) generaron cierres intermitentes en arterias fundamentales como Paseo de la Reforma, Juárez y 5 de Mayo. Este escenario previo de saturación dejó a la Calzada San Antonio Abad como uno de los pocos escapes de flujo vehicular, por lo que el cierre actual impacta sobre una logística de tránsito ya debilitada y con niveles de saturación atípicos para el inicio de la jornada laboral.
Pronóstico de circulación para los próximos siete días
Se estima que la restricción en los carriles centrales y laterales de San Antonio Abad, con dirección al Norte, se mantendrá vigente entre 72 y 96 horas. Este periodo es necesario para garantizar el cumplimiento de tres fases críticas que no permiten la apertura parcial de la vía:
- Búsqueda y localización: La prioridad absoluta de los equipos de emergencia es el hallazgo de los tres trabajadores desaparecidos, labor que exige silencio y estabilidad en el terreno.
- Diligencias periciales: La Fiscalía General de Justicia debe realizar el levantamiento de pruebas y estudios técnicos para determinar las causas exactas del siniestro y deslindar las responsabilidades legales correspondientes.
- Limpieza de vía: El retiro de los escombros demanda el uso de grúas y camiones de gran tonelaje que ocuparán la superficie de rodamiento de forma continua.
Desafíos logísticos y riesgos en el entorno afectado
El cierre a la altura de Manuel José Othón ha generado un efecto de embudo que desplaza miles de unidades hacia las calles internas de las colonias Obrera y Tránsito. Estas vías, al ser más estrechas, no tienen la capacidad de absorber el volumen de tráfico que normalmente circula hacia el Zócalo, provocando un estancamiento total en las horas pico. Además, se han registrado reportes de incidentes de seguridad contra automovilistas que quedan atrapados en los congestionamientos de zonas aledañas como Río Churubusco, lo que añade una capa de riesgo social a la emergencia civil.
Por otro lado, existe una preocupación latente sobre la estabilidad de las secciones remanentes del edificio. La posibilidad de nuevos derrumbes limita el uso de maquinaria pesada cerca de la banqueta, obligando a los rescatistas a realizar labores manuales que, aunque más seguras, son considerablemente más lentas.
Rutas sugeridas y alternativas de transporte eficiente
A pesar de la crisis en la superficie, el sistema de transporte público se mantiene como el eje de resiliencia para la zona. El Metro de la Ciudad de México ha confirmado que la Línea 2 opera sin contratiempos, permitiendo a los ciudadanos cruzar el área crítica sin quedar atrapados en el tráfico. Para quienes dependen forzosamente de vehículos particulares, se recomienda el uso de las siguientes rutas:
- Eje Central Lázaro Cárdenas: Se reporta con una fluidez alta y es la opción más sólida para dirigirse hacia el Norte de la ciudad.
- Isabel la Católica: Presenta una saturación media, siendo funcional principalmente para quienes necesitan acceder al tránsito local del Centro Histórico.
- Ejes 2 y 3 Oriente: Mantienen una fluidez moderada y se sugieren especialmente para vehículos de carga o trayectos de largo recorrido que buscan evitar el cuadrante de San Antonio Abad.
La Jefa de Gobierno ha enfatizado que, debido a la naturaleza privada de la obra y la complejidad de los escombros, las labores no serán sencillas ni inmediatas. Este incidente afecta directamente a las familias de los trabajadores atrapados y a más de 150,000 conductores que transitan por este corredor diariamente. A largo plazo, la remoción total de esta estructura de riesgo representará un beneficio para los negocios locales y los usuarios del transporte que anteriormente convivían con un edificio en peligro de caída.

