Tras la operación militar de Estados Unidos en Venezuela para intentar secuestrar al presidente Nicolás Maduro, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó una postura contundente. El 5 de enero de 2026, la mandataria reafirmó el rechazo categórico de México a la intervención militar Venezuela y demandó el fortalecimiento urgente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La defensa infranqueable de la soberanía y autodeterminación
La jefa del Ejecutivo federal fue enfática al condenar la acción unilateral de Estados Unidos, surgida del conflicto reciente. La postura de México es firme y clara, fundamentada en la condena histórica a la intervención militar directa para secuestrar al presidente venezolano Nicolás Maduro.
Para la presidenta Sheinbaum, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son opcionales ni negociables, sino principios fundamentales del derecho internacional. La acción unilateral y la invasión no pueden ser la base de las relaciones internacionales del siglo XXI, ya que no conducen ni a la paz ni al desarrollo.
La mandataria fue rigurosa en sus afirmaciones:
- Las relaciones deben partir de la buena fe y deben cultivar la paz y la armonía de todos.
- La intervención militar nunca ha traído consigo democracia, bienestar ni estabilidad, pues solo los pueblos pueden decidir sobre su destino, ejercer su soberanía y definir su forma de gobierno.
Esta defensa de la soberanía no solo está consagrada en la Constitución mexicana, sino que forma parte central del derecho internacional. Para fomentar el desarrollo regional, que permita enfrentar el crecimiento económico de Asia, la cooperación debe partir del diálogo entre iguales, alentando la estabilidad del hemisferio y promoviendo el entendimiento sobre la base del respeto mutuo. América, sostuvo Sheinbaum, no pertenece a ninguna doctrina ni a ninguna potencia, sino a todos y cada uno de los pueblos. En su argumento, apeló a la reivindicación de la democracia de Abraham Lincoln y a los postulados de Benito Juárez sobre el respeto al derecho ajeno.
Llamamiento urgente a la ONU: salir del letargo
Además de condenar la intervención en Venezuela, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó un fuerte llamado a la Organización de las Naciones Unidas. Afirmó que el organismo debe dejar atrás su “letargo” y fortalecerse como un verdadero espacio de construcción de la paz.
La mandataria subrayó que el multilateralismo debe ser el eje de la convivencia internacional, y recalcó que la ONU tiene que asumir un papel más activo frente a los conflictos globales, en apego a los principios establecidos en su Carta fundacional.
El resurgimiento institucional
Sheinbaum hizo hincapié en la necesidad de un resurgimiento de la institución, especialmente de cara a la próxima elección del nuevo titular de Naciones Unidas.
- “Ahora viene pronto la elección del nuevo titular de Naciones Unidas, ¿cómo es?, Secretario General de Naciones Unidas, y tiene que haber el fortalecimiento de esta institución. No fortalecimiento burocrático, sino su resurgimiento”, expresó.
- Consideró indispensable que el organismo internacional supere las inercias administrativas y recupere su papel central en la prevención de conflictos y la promoción de la paz.
- Insistió en que la Carta de las Naciones Unidas sigue plenamente vigente y que corresponde a todos los Estados miembros defenderla y respetarla, particularmente en momentos de tensión internacional.
Cooperación bilateral sin subordinación
En este contexto geopolítico, la presidenta Sheinbaum reafirmó los términos de la relación de México con Estados Unidos, particularmente en materia de cooperación para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
Reafirmó la postura mexicana de cooperación sin subordinación. La lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada se basa en el entendimiento bilateral sustentado en cuatro principios fundamentales:
- Respeto a la soberanía.
- Responsabilidad compartida.
- Respeto y confianza mutua.
- Cooperación sin subordinación.
La presidenta señaló que México coopera con Estados Unidos incluso por razones humanitarias para evitar que lleguen drogas como el fentanilo a los jóvenes estadounidenses. Sin embargo, ratificó su demanda al gobierno estadounidense de combatir la venta ilegal de armas que se internan en México, el lavado de dinero y la distribución de la droga en su territorio.
Cero riesgo de invasión en México
Al finalizar su pronunciamiento, la presidenta Sheinbaum abordó la posibilidad de una intervención en México. Señaló que son muy pocos los que piensan en una intervención, y no considera que vaya a ocurrir.
La presidenta explicó que no ve un riesgo si hay comunicación y coordinación. Mencionó que si no se hubieran referido a la buena relación que tienen el secretario de Estado, Rubio, y el propio presidente Trump, sí existiría preocupación.
Afirmó que, además, una eventual invasión no resolvería nada. “¿A quién van a bombardear? Lo que implicaría”, cuestionó, ratificando: “La soberanía se defiende, eso está por encima de todo. Es nuestro principio”. Recordó que la última vez que intervinieron se llevaron la mitad del territorio, por lo que la intervención no es opción, es la colaboración.
Finalmente, al referirse a la reaparición del presidente Andres Manuel López Obrador, dijo que fue un muy buen mensaje porque la intervención de Estados Unidos en Venezuela “no es menor”. En este sentido, reiteró su postura: “Finalmente es necesario reafirmar que en México manda el pueblo, somos un país libre independiente y soberano. Cooperación sí, pero sin subordinación e intervención no”.
La contundente declaración de México, que une la defensa histórica de su soberanía con un reclamo diplomático a las Naciones Unidas, subraya una política exterior que busca el equilibrio entre la colaboración regional y la firmeza ante las potencias. ¿Podrá este llamado al multilateralismo sacar a la ONU de su inercia administrativa y redefinir las reglas de convivencia en el hemisferio americano?




