Por décadas, México fue un país de jóvenes, pero esta realidad histórica está a punto de cambiar drásticamente. El Consejo Nacional de Población (Conapo) proyecta que a partir de 2030, el país comenzará una etapa de envejecimiento demográfico México 2030 avanzado. Este hito implica que, por primera vez, el país contará con más personas mayores que habitantes con menos de 14 años. Este fenómeno demográfico presenta retos urgentes de planificación a nivel federal y, sobre todo, local.
La proyección del Conapo: más adultos mayores que jóvenes a partir de 2030
La dependencia difundió recientemente el Catálogo de información sobre proyecciones de la población, mortalidad, envejecimiento y hogares, el cual incluye un reporte clave sobre la Reconstrucción y proyecciones de la población de los municipios 1990-2040. En este análisis, Conapo utiliza la edad mediana—una herramienta estadística distinta a la edad promedio— para medir con mayor precisión el envejecimiento poblacional.
El crecimiento de este indicador es evidente:
- En 2000, la edad mediana en el país fue de 22 años.
- Actualmente, la edad mediana se sitúa en 30.5 años.
- En 1990 hubo municipios en los que la edad mediana era de apenas 13 años, un escenario ya extinto.
Los 30 municipios que marcan la vanguardia del envejecimiento en México
De acuerdo con las cifras de Conapo, la transformación será especialmente marcada en ciertas zonas. Para el año 2040, al menos 30 municipios del país, localizados en ocho estados, contarán con una edad mediana de 60 años o más. Esto significa que la mitad de su población se encontrará en ese rango de edades.
Uno de los casos más críticos es el de San Pedro Jocotipac, un pequeño municipio situado en la región mixteca de Oaxaca, donde para 2040 la mitad de sus habitantes superarán los 72 años de edad.
Otros ejemplos de demarcaciones que alcanzarán las edades medianas más altas en 2040 incluyen:
- 66 años: Gran Morelos (Chihuahua) y Tepache (Sonora).
- 65 años: San Francisco de Borja (Chihuahua).
- 64 años: San Juan Diuxi y San Juan Teita, ambos ubicados en Oaxaca.
- 63 años: San Andrés Yaá y Santa María Apazco, en la misma entidad.
Los municipios que proyectan una edad mediana de 62 años son: Huejotitán (Chihuahua), Santiago Apoala (Oaxaca), Bacanora (Sonora), Mazatán (Sonora), San Pedro de la Cueva (Sonora) y Mainero (Tamaulipas).
Incluso en la Ciudad de México, la urbe con mayor población, se observan tendencias de envejecimiento acelerado. La alcaldía que llegará a la edad mediana más alta en 2040 será Coyoacán, con 52 años, seguida de Azcapotzalco, con 48 años.
Oportunidades y políticas públicas urgentes
Verónica Montes de Oca, coordinadora del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez (Suiev) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), sostuvo que este escenario también genera áreas de oportunidad, aunque requiere una planificación rigurosa y la preparación de toda la población.
La especialista planteó que estos municipios, que ya lideran la transición demográfica, deben ser tomados como guía en sus respectivos estados. Esto facilitaría el impulso de programas y políticas públicas que podrán replicarse en otras regiones conforme envejezcan.
Acciones cruciales para la nueva realidad demográfica
Consultada sobre las estadísticas, la coordinadora del Suiev destacó las siguientes líneas de acción como cruciales:
- Prevención de enfermedades crónicas: La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda generar políticas públicas que permitan prolongar lo más posible la aparición de enfermedades crónico degenerativas. Esto, señaló, está directamente relacionado con el consumo de alimentos, destacando la necesidad de medidas encaminadas a reducir el consumo de bebidas azucaradas.
- Atención médica móvil: Serán esenciales las acciones para llevar caravanas de atención médica a las localidades, ya que cada una tiene carencias distintas o una mayor distancia de las capitales o ciudades grandes. En estas demarcaciones serán especialmente relevantes programas como Salud Casa por Casa.
- Economía y no discriminación: Es imperativo atender la erradicación de toda discriminación hacia la población mayor. A la par, se debe impulsar la creación de espacios de trabajo para las personas cuidadoras como nuevas fuentes de empleo, e incentivar las economías locales con opciones laborales para adultos mayores.
El contraste: respeto rural versus individualismo urbano
Montes de Oca aclaró que, si bien las condiciones de infraestructura en las ciudades suelen estar en mal estado y complican el tránsito de personas de edad avanzada, en la mayoría de los municipios pequeños la situación puede ser distinta.
La experta agregó que “Hay más conciencia en el campo—yo lo he visto— hay más respeto a la ancestralidad que lo que vivimos en las zonas urbanas”. Esta tendencia, que se replica en los pueblos originarios—como ha podido observar en trabajo de campo en Oaxaca—, comienza a perderse en las grandes ciudades por una visión cada vez más individualizada.
Para Montes de Oca, es crucial no generar visiones apocalípticas por los cambios demográficos e insistió en que las poblaciones con altos números de personas mayores representan nuevas oportunidades en muchos sentidos que deben ser capitalizadas por la política nacional.




