El Gobierno de Claudia Sheinbaum ha lanzado el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar, una estrategia de gasto público y mixto que proyecta movilizar más de 5,6 billones de pesos entre 2026 y 2030. Este plan busca inyectar 722.000 millones de pesos adicionales al presupuesto este año, elevando la inversión pública total a un equivalente del 2% del Producto Interno Bruto (PIB), con el fin de revertir la ralentización económica que mantuvo el crecimiento en solo 0,7% en 2025.
Esta ambiciosa hoja de ruta, presentada el 3 de febrero de 2026, tiene la meta clara de impulsar el crecimiento económico anual a un rango de entre 2,5% y 3% para 2026. La clave de la estrategia reside en la creación de vehículos financieros innovadores para atraer capitales privados, manteniendo siempre la titularidad y control estatal sobre las obras, una lección aprendida de los esquemas de Asociación Público-Privada (APP) del pasado.
El Plan México: metas de inversión y crecimiento
El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Édgar Amador Zamora, detalló que la bolsa de recursos se destinará a más de 1.500 proyectos. El total de la inversión mixta acumulada de 2026 a 2030 es de 5,6 billones de pesos.
Para 2026, la inyección de capital será de 722 mil millones de pesos, que se suman a los 900 mil millones de pesos ya contemplados en el presupuesto de inversión pública. Esto resulta en una cifra cercana a 1,6 billones de pesos solo para el año en curso, cubriendo proyectos de energía, transporte, carreteras y aeropuertos.
La urgencia del gasto público: contexto económico
La necesidad de esta inyección de capital está ligada directamente al desempeño económico mínimo que registró México el año pasado, con un crecimiento del PIB de apenas 0,7%.
Este impulso al gasto llega en un momento de estrecho margen fiscal. Con un déficit fiscal del 4,3% y sin una reforma fiscal en el horizonte, la Administración está obligada a buscar una “tercera vía” para apuntalar la inversión. El Presupuesto de Egresos aprobado para este año asciende a 10,1 billones de pesos, lo que subraya la presión para que los capitales privados ayuden a financiar el desarrollo sin comprometer gravemente las finanzas públicas. La presidenta Sheinbaum afirmó que el aumento de la inversión en carreteras, agua y energía busca el “fortalecimiento del Plan México”.
Arquitectura del plan: nuevos vehículos de inversión mixta
La Administración federal ha dejado claro que el Plan de Inversión no se apoyará en los modelos tradicionales de asociaciones público-privadas, los cuales, según la presidenta, fueron “en detrimento del interés público”.
La responsable de la Unidad de Crédito Público y Asuntos Internacionales de la SHCP, María del Carmen Bonilla, subrayó que el objetivo es generar esquemas de inversión que permitan captar recursos de manera expedita, involucrando a la banca de desarrollo, la banca comercial y el mercado bursátil. Se promoverá, incluso, una nueva legislación de promoción a la inversión esta misma semana ante la Cámara de Diputados para proporcionar un marco jurídico de largo plazo.
Jorge Mendoza, director del Banco Nacional de Obras (Banobras), explicó que el Estado definirá las reglas de operación y los objetivos sociales, compartiendo riesgos y beneficios, pero protegiendo siempre las finanzas públicas.
Checklist: mecanismos de control del Estado
Para garantizar que la inversión mixta sirva al interés público y evitar los problemas de contratos “leoninos” o altas tasas de interés del pasado, el esquema establece mecanismos estrictos de gobernanza:
- Propiedad Mayoritaria: El Gobierno tendrá la mayoría en las empresas creadas con el sector privado.
- Recuperación de Titularidad: Una vez que la inversión del empresariado se consolide, el Gobierno puede recuperar la titularidad de las obras (como en carreteras, donde no se cede la concesión).
- Gobernanza y Viabilidad: Se busca que la gobernanza permita que estos proyectos sean financiables y “banqueables”, pero bajo control público.
- Planeación Centralizada: Creación de un Consejo de Planeación Estratégico, encabezado por la presidenta Sheinbaum, que incluirá a todas las dependencias involucradas.
Radiografía de los 1.500 proyectos: sectores prioritarios
El plan busca establecer una “ruta clara” para el crecimiento desde la base, enfocándose en el desarrollo regional. El secretario Amador Zamora adelantó la distribución sectorial de los más de 1.500 proyectos previstos de 2026 a 2030.
| Sector | Porcentaje de Proyectos |
| :— | :— |
| Energía | 54% |
| Proyectos ferroviarios | 16% |
| Carreteras | 14% |
| Puertos | 6% |
| Salud | 6% |
| Infraestructura Hidráulica | 3% |
La preponderancia del sector energético (54%) en la asignación de proyectos subraya la intención de utilizar la inversión pública no solo como motor económico sino como herramienta para consolidar la soberanía energética del país, alineándose con los objetivos centrales del Plan México.
El éxito de este plan recae en la capacidad de la Administración Sheinbaum para atraer capital privado bajo reglas de control tan estrictas. Si los nuevos vehículos de inversión mixta logran equilibrar la necesidad de proteger el interés público con la rentabilidad exigida por los inversionistas, México podría realmente alcanzar el crecimiento del 3% proyectado. No obstante, queda pendiente saber cómo reaccionará el mercado ante un esquema donde la titularidad de las obras eventualmente retorna al Estado y si la ausencia de una reforma fiscal limitará la sostenibilidad de este gasto masivo a mediano plazo.

