La Clave Única de Registro de Población (CURP) Biométrica se convertirá en un requisito obligatorio para realizar una gran variedad de trámites en México, con fecha de entrada en vigor establecida para el 1 de febrero de 2026. Este mandato marca una transición fundamental hacia sistemas de verificación de identidad más seguros y robustos a nivel nacional.
El mandato de la CURP biométrica: fechas clave y promotores
La implementación y promoción de esta versión avanzada de la CURP proviene de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), específicamente a través del Registro Nacional de Población (RENAPO). El objetivo principal de esta medida es fortalecer la verificación de identidad de todas las personas residentes en el país.
El texto original de la normatividad establece que, si bien el registro biométrico fue inicialmente voluntario, diversas dependencias federales comenzarán a solicitarlo como requisito indispensable para la realización de distintos trámites a partir del inicio del año 2026, consolidándose como obligatorio a partir de febrero.
Componentes de seguridad y alcance
Para garantizar la seguridad y la unicidad en la verificación, la CURP Biométrica incorpora múltiples elementos de identificación. Estos datos biométricos hacen que la falsificación sea significativamente más difícil y que la certeza sobre la identidad sea prácticamente total.
Los elementos que incluye esta versión segura son:
- Huellas dactilares.
- Fotografía.
- Firma digital.
- Escaneo de iris.
Avance en la implementación regional: el caso de Sinaloa
A pesar de que el requisito se hará mandatorio a partir de febrero de 2026, el proceso de adopción de la CURP biométrica ha avanzado en diversas entidades federativas de manera voluntaria.
La directora del registro civil, Margarita Villaescuesa, destacó que, aunque el registro biométrico se mantuvo como una opción voluntaria durante el periodo de transición, la respuesta ha sido significativa. Según datos reportados el miércoles, 7 de enero de 2026, más de 10 mil sinaloenses tramitaron la CURP biométrica durante el año 2025.
Esta cifra regional demuestra una respuesta positiva de la población ante la inminente solicitud obligatoria que las dependencias federales empezarán a aplicar a lo largo de 2026.
Contextualización local de Sinaloa a finales de 2025
El proceso de adopción de la CURP biométrica en Sinaloa se da en un contexto de diversas implementaciones y desafíos locales, según reportes de finales de 2025.
El estado también implementó el Certificado Electrónico de Defunción como medida para eficientizar trámites y combatir la corrupción. Adicionalmente, se señaló que, pese a una baja en los homicidios, Sinaloa cerró 2025 con violencia contra las mujeres.
En el ámbito económico, la Unión Ganadera Regional de Sinaloa (UGRS) cerró 2025 con un balance positivo, a pesar de la sequía y la escasez de forrajes para el ganado. También se ha reportado que el gobierno estatal gestiona apoyo federal para sostener el precio del maíz en Sinaloa durante el año 2026, mientras se analiza el impacto potencial de la jornada laboral de 40 horas, tema sobre el cual algunos empresarios ya han señalado posibles efectos negativos.
La transición hacia la obligatoriedad de la CURP Biométrica representa un desafío logístico para las autoridades mexicanas (SEGOB y RENAPO), pero también una ganancia sustancial en seguridad y certeza jurídica para los residentes en México. Con la fecha límite de febrero de 2026 acercándose rápidamente, la experiencia acumulada en estados como Sinaloa servirá como termómetro para medir la preparación nacional y asegurar que la ciudadanía pueda acceder a trámites esenciales sin contratiempos.




