La trágica muerte de Roberto Hernández, un repartidor de 52 años, ha puesto en jaque la seguridad vial y el sistema de justicia en la Zona Metropolitana del Valle de México. Tras ser atropellado y arrastrado por varios metros en Iztapalapa, las autoridades lograron identificar a la presunta responsable: Gaby Gómez Córdoba. La Fiscalía de la Ciudad de México y del Estado de México intensifican su búsqueda, mientras el caso genera profunda indignación pública.
La identificación oficial y la presión social
El fallecimiento del motociclista, ocurrido el domingo 4 de enero, se ha convertido en un expediente que interpela directamente a las autoridades. Tras varios días de investigación, este lunes 5 de enero de 2026 se confirmó un avance relevante: la dueña del vehículo involucrado ha sido identificada.
La mujer señalada como presunta responsable del homicidio fue identificada como Gaby Gómez Córdoba, de 43 años de edad. Su nombre y la imagen de su credencial de elector fueron difundidos masivamente por el periodista Carlos Jiménez, conductor del programa Telediario, C4 en Alerta.
Las autoridades indican que actualmente trabajan en su localización, mientras continúan las diligencias para determinar su responsabilidad legal en los hechos.
La víctima: ¿quién era Roberto Hernández?
El motociclista que perdió la vida fue identificado como Roberto Hernández, de 52 años.
- Se desempeñaba como repartidor de una productora de productos lácteos.
- La noche del accidente, se dirigía a recoger a su pareja del trabajo.
El incidente ocurrió en el cruce de Periférico Oriente y Eje 6 Sur, en la alcaldía Iztapalapa, donde el motociclista fue embestido por el automóvil Honda City y quedó atrapado bajo la unidad.
El trayecto fatal y la localización del vehículo abandonado
La indignación social se magnificó con la difusión de un video que documenta el momento en que el automóvil impacta a Roberto Hernández y continúa avanzando sin detenerse. Reportes señalan que el motociclista fue arrastrado por cientos de metros, un trayecto que habría superado los dos kilómetros, hasta la colonia Constitución de 1917, sin que la conductora detuviera su marcha.
Las lesiones provocadas por el arrastre resultaron fatales para Hernández.
La pista del vehículo en nezahualcóyotl
Como parte de las investigaciones coordinadas entre la Ciudad de México (CDMX) y el Estado de México, se reportó el hallazgo de un automóvil abandonado:
- Vehículo: Un Honda City color azul.
- Ubicación: Colonia Ciudad Lago, municipio de Nezahualcóyotl.
- Estado: El vehículo presentaba daños visibles asociados a un posible impacto y no contaba con placas de circulación.
Este hallazgo reforzó la hipótesis de la huida. La Fiscalía de la Ciudad de México (CDMX) logró identificar que el vehículo implicado está registrado a nombre de Gaby Gómez Córdoba, aunque aún no se tiene certeza legal de que ella fuera quien conducía en el momento del impacto.
Líneas de investigación sobre la huida de la presunta responsable
La información recabada apunta a que Gaby Gómez Córdoba habría huido hacia el Estado de México. Reportes indican que, tras abandonar el auto, las autoridades lograron contactar a familiares.
Fuentes cercanas a la investigación señalan dos detalles clave en la huida:
- Familiares revelaron que la señalada llegó “muy alterada” a su casa poco después del incidente y posteriormente huyó en el mismo vehículo.
- Nueva información señala que, tras abandonar el automóvil, Gaby Gómez Córdoba fue ubicada en la zona de Joyas de Cuautitlán y podría estar escondida en un predio utilizado como depósito de fierro viejo.
La Fiscalía de la CDMX mantiene abierta la investigación y trabaja intensamente en la localización de la presunta responsable para presentarla ante las instancias correspondientes y esclarecer plenamente las responsabilidades penales.
La búsqueda de Gaby Gómez Córdoba y el intento de evadir la justicia tras un acto de imprudencia vial con resultados letales exponen los desafíos persistentes en la coordinación interinstitucional y la impunidad que muchas veces impera en casos de alto impacto en la Zona Metropolitana. ¿Será posible que la presión mediática y la indignación pública logren forzar una resolución pronta y efectiva para la familia de Roberto Hernández?




