Poco se sabe de Joaquín Guzmán López, un narcotraficante que se ha movido históricamente entre las sombras del crimen con un perfil bajo. Sin embargo, la oscuridad se disipó este viernes 28 de noviembre de 2025, cuando se difundió una notificación clave: el hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán se declarará culpable en un tribunal del distrito de Illinois el próximo 1 de diciembre.
El camino de “El Güero” hacia la justicia en Estados Unidos
La confirmación del proceso llegó a través de una notificación difundida en redes sociales como Twitter e Instagram, la cual ha sacudido al círculo rojo en México. La minuta, entregada a la jueza Sharon Johnson Coleman, advertía que la “audiencia presencial de revisión programada para el 1/12/2025 a la 1.30 p.m. ha sido convertida ahora en una audiencia de cambio de declaración”.
Joaquín Guzmán López, conocido también como “El Güero” o “El Güero Moreno”, es hijo de Griselda López y el histórico capo del Cártel de Sinaloa, Joaquín Guzmán Loera. Nació en Culiacán, la tierra donde la organización criminal operaba delictivamente.
De concretarse este paso legal, Guzmán López se convertiría en el segundo hijo del capo mexicano en declararse culpable en suelo norteamericano. Su hermano, Ovidio Guzmán, hizo lo propio por primera vez en el estado de Chicago el pasado 11 de julio. Como se preveía, el actual implicado seguirá la misma ruta que su hermano mayor.
ULTIMA HORA:
— Arturo Ángel (@arturoangel20) November 28, 2025
Joaquín Guzmán López, hijo de El Chapo Guzmán, el que se llevó a El Mayo, se declarará culpable el próximo 1 de diciembre ante la Corte federal en Chicago.
Como se preveía, seguirá la misma ruta que su hermano mayor, Ovidio Guzmán.
Aquí la notificación judicial: pic.twitter.com/liNC316ImG
Acusaciones: De fentanilo a la supuesta traición
La figura de Guzmán López tiene poca información pública relacionada con su historial criminal. No obstante, las autoridades estadounidenses lo buscan por graves delitos contra la salud. Se le acusa de:
- Ser uno de los líderes de Los Chapitos, la facción del Cártel de Sinaloa.
- Distribuir fentanilo y sus precursores desde México hacia el país vecino.
Según la información proporcionada por el Departamento del Tesoro, el hijo del capo se dedica a actividades delictivas bajo la facción de Los Chapitos. Por su parte, el Departamento de Estado señala que Guzmán López fue un elemento clave que tomó el control de las importaciones de droga en el Cártel de Sinaloa durante el año 2017.
La inversión en el trasiego de drogas
Como uno de los cabecillas de Los Chapitos, Joaquín Guzmán López invirtió grandes cantidades de dinero en dos frentes principales de operaciones:
- La compra de marihuana en México.
- La venta de cocaína en Colombia.
El secuestro y el señalamiento de “El Mayo” Zambada
A pesar de la declaración de culpabilidad programada, el historial legal de Guzmán López es complejo. En su primera audiencia, celebrada en Chicago, él se había declarado inocente de todos los cargos que se le imputaban.
El texto de la notificación judicial y el contexto de las acusaciones revelan una serie de tensiones internas y señalamientos cruzados dentro del cártel. El actual implicado es, según el texto original, acusado de entregar a Ismael “El Mayo” Zambada al gobierno de los Estados Unidos.
Además, la narrativa se complica con supuestas pugnas por el control y la traición. Pese a la declaratoria de inocencia inicial de Guzmán López, el líder del Cártel de Sinaloa lo habría señalado de secuestrarlo en medio de una emboscada planeada junto a su equipo con el objetivo de llevarlo a Estados Unidos.
En este marco, existe una carta atribuida a “El Mayo” que expone reuniones políticas de alto nivel. En dicha misiva, “El Mayo” asegura que él asistió a una reunión con el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y el gobernador de Sinaloa, Ruben Rocha Moya, para resolver diferencias. Esta cita, de acuerdo con el contenido de la carta, le habría sido solicitada por el propio Joaquín Guzmán López.
La declaración de culpabilidad de este segundo “Chapito” ante la Corte federal en Chicago marca un precedente significativo. Revela no solo la estrategia legal de la organización para gestionar las extradiciones, sino también el continuo desmantelamiento de la estructura de mando familiar y las profundas fracturas y traiciones que carcomen las entrañas del Cártel de Sinaloa.




