La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo (CSP) aclaró el martes, 28 de enero, que México no ha suspendido los envíos de petróleo a Cuba por razones humanitarias, disipando versiones que surgieron tras publicaciones en medios estadounidenses. La mandataria explicó desde Palacio Nacional que la ayuda energética a La Habana, un esquema de solidaridad histórica y soberana, continúa, aunque puntualizó que los cargamentos bajo este esquema específico dependerán de las solicitudes formales que se presenten por parte de la isla.
La confusión sobre una posible cancelación del crudo se originó luego de una nota de Bloomberg que reportó que Petróleos Mexicanos (Pemex) había retirado de su programa un embarque previsto para mediados de enero. Sheinbaum defendió que su respuesta inicial fue malinterpretada y subrayó que el respaldo a la isla no es reciente, sino una política que México ha mantenido por años, dado que el país caribeño enfrenta problemas estructurales de abasto derivados del bloqueo impuesto por Estados Unidos (EU).
La delimitación técnica: Vías contractuales versus ayuda humanitaria
La Jefa del Ejecutivo federal fue categórica al señalar que el envío de crudo a Cuba opera bajo dos vías distintas, siendo clave diferenciar la naturaleza y la autonomía de decisión de cada una. Esto constituye la base de la soberanía mexicana en la política exterior, independientemente de las presiones externas.
Mecanismos establecidos para la entrega de petróleo
La existencia de estos dos mecanismos soberanos explica por qué la cancelación de un envío no significa la suspensión total de la asistencia energética.
Vía 1: Contratos comerciales (Pemex – Gobierno Cubano)
- Naturaleza: Acuerdos contractuales entre Petróleos Mexicanos (empresa productiva del Estado) y alguna institución del Gobierno cubano.
- Toma de decisiones: Pemex determina los tiempos de envío conforme a los términos pactados y las circunstancias.
- Estatus: El contrato define cuándo se manda o no el petróleo, lo que explica el supuesto retiro de un cargamento reportado por la prensa internacional.
Vía 2: Ayuda humanitaria
- Naturaleza: Envío de crudo y otros insumos bajo un esquema de solidaridad.
- Toma de decisiones: Es una decisión soberana del Estado mexicano.
- Estatus: La ayuda humanitaria no ha sido suspendida hasta el momento, pero la continuidad de los envíos “se tiene que determinar a partir de las solicitudes” que reciba el Gobierno mexicano.
Sheinbaum Pardo insistió en que “México siempre ha sido solidario con todo el mundo y son decisiones soberanas”, reafirmando que el país ejerce su derecho a enviar apoyo, tal como “otros países han enviado ayuda humanitaria a la isla”, citando el ejemplo de un envío reciente de Estados Unidos.
El contexto geopolítico: Presión estadounidense y el vacío venezolano
La relevancia del apoyo energético mexicano se intensificó debido a la crisis de abasto que enfrenta Cuba, exacerbada por la pérdida del suministro venezolano.
A esto se sumaron las declaraciones del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien alardeó sobre la efectividad del bloqueo. Trump aseguró el 9 de enero de 2026 que Cuba “está a punto de caer” y “muy cerca del colapso” porque ya no recibe petróleo ni dinero de Venezuela.
El republicano vinculó directamente esta situación a la intervención armada contra Caracas, llevada a cabo el 3 de enero de 2026. Según Trump, tras esta acción, su administración tiene “una fuerte presencia” en Venezuela, país que posee las mayores reservas de petróleo del mundo, estimadas en unos 300 mil millones de barriles de hidrocarburo.
Trump aseveró que su administración tiene una “muy buena relación con los líderes de Venezuela” y mencionó a las nuevas autoridades, encabezadas por Delcy Rodríguez. Históricamente, Cuba mantuvo acuerdos con la administración del expresidente Hugo Chávez, proporcionando servicios médicos profesionales a cambio del crudo necesario para mantener su economía a flote. La caída de Nicolás Maduro dejó a Cuba en una escasez crítica de petróleo, elevando las amenazas de Estados Unidos.
Ante este panorama, la defensa de Claudia Sheinbaum Pardo sobre el envío de crudo es una afirmación clara de la política exterior mexicana, manteniéndose firme en que, si se envía petróleo o no, la decisión recae únicamente en la soberanía del Estado y de Pemex, sobre todo cuando media una razón humanitaria.

