El asesinato de Lucía Guadalupe Mora, dirigente de Morena en Valle de Allende, Chihuahua, ha provocado que la dirigencia nacional acuse al gobierno estatal de Maru Campos de abandono y violencia sistémica.
El impacto de un crimen en Valle de Allende
La dirigencia nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), a través de Ariadna Montiel, ha expresado su profundo pesar por el homicidio de Lucía Guadalupe Mora en Valle de Allende, Chihuahua. La víctima fue identificada como dirigente de Morena en la localidad.
Montiel, en una esquela pública, extendió su “pronta resignación a familiares y amigos” de Lucía Guadalupe Mora, deseando su descanso. El hecho ha generado una fuerte condena por parte del partido.
Asimismo, la exjefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, ha solicitado una investigación exhaustiva sobre el asesinato de la líder social y política.
Denuncias de omisión y desatención en Chihuahua
Tras el suceso, Ariadna Montiel denunció públicamente la situación de violencia y abandono que, según ella, caracteriza al estado de Chihuahua bajo la administración de Maru Campos. La dirigente de Morena afirmó que este homicidio es una muestra clara de un “estado abandonado”.
Montiel apuntó directamente a la gobernadora Maru Campos, señalando que sus prioridades parecen distanciarse del bienestar de los ciudadanos. Se le reprocha una falta de atención a las problemáticas locales de seguridad.
Prioridades cuestionadas: la crítica al gobierno estatal
Ariadna Montiel utilizó una plataforma pública para expresar su inquietud sobre las acciones de la gobernadora de Chihuahua. “Maru Campos parece más preocupada por sus relaciones con la extrema derecha y sus visitas al extranjero que por asumir su responsabilidad con el pueblo”, declaró la dirigente nacional de Morena.
Además, Montiel afirmó que Campos tampoco participa en las “mesas de construcción de la paz”, lo cual, en su opinión, contribuye a que Chihuahua se esté transformando en “la entidad más violenta del país”. Estas declaraciones subrayan una profunda crítica a la gestión de seguridad y gobernanza en el estado.
El mensaje de Montiel culminó con un llamado a la acción, insistiendo en que Chihuahua es merecedor de “paz, seguridad y justicia”. La postura de Morena vincula directamente el homicidio de Lucía Guadalupe Mora con una percepción de fallas estructurales en la administración estatal.



