La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, negó enfáticamente la existencia de operaciones conjuntas de seguridad entre su gobierno y Estados Unidos, contradiciendo directamente las declaraciones del director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, sobre la captura del canadiense Ryan Wedding. Sheinbaum afirmó el 26 de enero de 2026 que Wedding, un presunto líder criminal y exatleta olímpico buscado por el FBI, se entregó de forma voluntaria en la Embajada estadounidense en la Ciudad de México, tras haber sido ubicado previamente por fuerzas federales mexicanas.
Este incidente ha marcado un fuerte contraste de narrativas entre Washington y Palacio Nacional, revelando las tensiones diplomáticas respecto a la soberanía y la actuación de agentes extranjeros en territorio mexicano. Sheinbaum Pardo recalcó que la cooperación bilateral se limita exclusivamente al intercambio de información, una postura que, según ella, ha sido comunicada personalmente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El conflicto de narrativas: ¿Entrega voluntaria o arresto?
La detención de Ryan Wedding, conocido también como “El Rey de la Cocaína” y ligado al Cártel de Sinaloa por tráfico de drogas desde Colombia a EE. UU. y Canadá, desató una disputa pública sobre cómo se ejecutó su entrega o captura. Wedding figuraba como uno de los 10 hombres más buscados por el FBI.
La postura oficial de México: Entrega en la embajada
La narrativa mexicana, sostenida tanto por la presidenta Sheinbaum como por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, es que Wedding se entregó a las autoridades en la Embajada de Estados Unidos la noche del jueves 23 de enero.
- Evidencia clave: La presidenta señaló que la “mejor prueba” de la entrega voluntaria fue una publicación difundida en redes sociales (Instagram) por el propio Wedding. En el mensaje, el exatleta canadiense aseguraba haber llegado “por sus propios pies” a la sede diplomática.
- Detalles de la publicación: En la imagen, Wedding aparece vestido de jean, playera ploma, un chaleco acolchado ligero y una gorra negra, frente a la Embajada. El comunicado, realizado por un representante, rezaba: “Después de buscar garantías de un proceso justo, he decidido entregarme voluntariamente a las autoridades”.
- Desmentido directo: Sheinbaum desmintió las declaraciones del director del FBI, subrayando que no hubo operativos bilaterales: “Tiene que quedar muy claro para los comentócratas. No hay operaciones conjuntas en México. No permitiríamos eso. No estamos de acuerdo con ello”.
El mensaje de García Harfuch, compartido en redes el viernes por la mañana tras una reunión con Kash Patel y el embajador Ronald Johnson, también confirmó la entrega voluntaria.
La versión del FBI y Washington
Contrariamente a la versión mexicana, figuras clave de Washington presentaron la acción como un resultado de cooperación operativa y arresto.
Adicionalmente, el mismo viernes de la entrega, Patel divulgó un reportaje de Vanity Fair en redes sociales. La revista informaba que la entrega de Wedding se dio después de una negociación, involucrando a Wedding e integrantes de un equipo del FBI en suelo mexicano. La fuente de la revista aseguró que los agentes formaban parte del mismo equipo que capturó a Nicolás Maduro en Caracas a principios de enero.
La línea roja de la soberanía: Restricciones operacionales de agentes extranjeros
La insistencia de Sheinbaum en desmentir el operativo bilateral tiene un anclaje legal claro y responde a una postura de defensa de la soberanía nacional.
La presidenta reiteró que los agentes de seguridad estadounidenses tienen limitaciones muy claras establecidas tanto en la Constitución como en la Ley de Seguridad Nacional de México.
Checklist de limitaciones y cooperación (Postura de México):
- Los agentes estadounidenses (del FBI u otras agencias) tienen restricciones muy claras respecto a su actuación en territorio mexicano.
- No se permiten operativos conjuntos de seguridad.
- La cooperación se restringe al intercambio de información y coordinación bilateral.
- Esta coordinación es fundamentalmente sobre datos que se dan por parte del Comando Norte o autoridades de Estados Unidos en casos que también generan violencia en territorio mexicano.
La mandataria recalcó que, aunque hay coordinación respecto a la información, la idea de que existan operaciones conjuntas en México es categóricamente falsa, y que esta postura ha sido comunicada en múltiples ocasiones directamente al presidente Trump. La negación busca dejar claro que la actuación del FBI en la Ciudad de México se ciñó a recibir a un fugitivo que ya había sido ubicado y que optó por entregarse, manteniendo la operación bajo control mexicano.

