Ante la escalada de la crisis humanitaria y energética en Cuba, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, planteó formalmente que sea Estados Unidos quien envíe el crudo necesario a la isla. Esta propuesta diplomática, hecha pública el viernes 30 de enero de 2026, busca desactivar las amenazas arancelarias impuestas por la administración de Donald Trump contra cualquier país que suministre petróleo al régimen cubano. Sheinbaum justificó la petición en la urgencia de mantener operativos servicios básicos, ya que la falta de energía paraliza hospitales y refrigeradores.
La iniciativa mexicana coloca a Washington en una encrucijada, obligándolo a elegir entre mantener la presión económica extrema o ceder ante la necesidad humanitaria en el Caribe. Por otro lado, la comunidad internacional ha empezado a reaccionar con firmeza a la política arancelaria estadounidense, destacando la postura de China.
El dilema diplomático mexicano: Propuesta a EU y defensa de la soberanía
El planteamiento de la presidenta Sheinbaum es directo: Estados Unidos debe explicar a la Secretaría de Relaciones Exteriores de México “los alcances” de los aranceles impuestos a los países que transfieran petróleo a Cuba, o alternativamente, asumir el suministro. Sheinbaum dio instrucciones al secretario de Relaciones Exteriores para abordar este tema con el Gobierno de Estados Unidos.
México defiende su postura de envío argumentando que el volumen es mínimo y se justifica por razones humanitarias. La mandataria señaló que México ha enviado a Cuba menos del 1 por ciento del crudo que produce.
La situación se ha tensado tras la publicación de Bloomberg, que afirmó que Petróleos Mexicanos (Pemex) había cancelado un cargamento que debía entregarse ese mes.
La postura de Pemex y la ayuda humanitaria
Sheinbaum abordó la controversia sobre la supuesta suspensión de los envíos, aclarando que la decisión de cuándo y cómo se envía el crudo es una “decisión soberana” definida por Pemex en función de sus contratos. Aunque su declaración inicial no confirmó que Pemex hubiera detenido los envíos, la presión de Washington es innegable.
México utiliza dos vías para el envío de combustible:
- Contratos comerciales firmados con Pemex.
- Ayuda humanitaria, la cual, según Sheinbaum, “continúa” siendo una decisión soberana y solidaria con todo el mundo.
Cuba necesita crudo ligero (Istmo y Olmeca) para sus plantas de generación eléctrica. La infraestructura cubana está deteriorada y solo puede funcionar con estas mezclas, lo que hace el suministro estratégico para evitar el colapso energético que ya dejó al 57 por ciento de la isla sin luz la noche del 29 de enero.
Respuesta global: China rechaza las “prácticas inhumanas” de Trump
La orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump establece que Estados Unidos impondrá aranceles a los bienes de los países que vendan o manden crudo a Cuba. Trump justificó esta decisión alegando que la pequeña isla representa una amenaza “inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense.
El Gobierno de China se posicionó firmemente en contra de estas medidas. El viernes 30 de enero de 2026, Guo Jiakun, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, calificó las amenazas arancelarias de la Administración Trump como “prácticas inhumanas” que tienen el potencial de privar a los cubanos de sus derechos básicos.
Guo Jiakun reafirmó que China apoya decididamente a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacional, y rechaza cualquier forma de injerencia externa.
El déficit energético de Cuba en contexto
La capacidad energética cubana depende críticamente de la importación de crudo. Los cálculos especializados sitúan la necesidad actual de la isla en cerca de 110 mil barriles de petróleo al día.
De este total, aproximadamente 40 mil barriles diarios se obtienen de pozos ubicados en la costa norte. Esto deja un déficit de 70 mil barriles que deben ser importados, una cifra que rara vez se alcanza debido a la crónica falta de divisas, lo que se traduce directamente en apagones masivos y escasez de combustible.
Históricamente, Cuba cubría este déficit con la ayuda de tres proveedores principales: Venezuela, Rusia y México. Jorge Piñón, investigador sénior del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, cuantificó que México solía enviar entre 20 mil y 22 mil barriles diarios.
La situación se ha agravado notablemente tras la presión estadounidense sobre Venezuela. La fuente indica que el secretario de Estado, Marco Rubio, reveló que Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, acordó con Estados Unidos suspender el envío de crudo a Cuba, eliminando así a su principal benefactor. Este contexto, junto con las presiones sobre México, explica el origen de la actual crisis humanitaria que llevó a Sheinbaum a proponer una solución radical.
Advertencia de escalada y seguimiento
La tensión diplomática y el riesgo humanitario se mantendrán elevados. La presidenta Sheinbaum adelantó que Víctor Rodríguez Padilla, director de Pemex, ofrecerá más detalles sobre los envíos mexicanos a Cuba en la conferencia ‘mañanera’ del próximo miércoles 4 de febrero, proporcionando la primera actualización directa sobre el estado contractual de los cargamentos. Mientras las embajadas y empresas en Cuba “hacen las maletas” ante el temor a una intervención militar similar a la vista en Venezuela, la propuesta de Sheinbaum podría ser la última válvula de escape diplomática.

