La promesa de desahogar el tráfico en la zona hotelera de Cancún está a punto de cumplirse. El reporte del 31 de diciembre de 2025 confirma que el magno proyecto del Puente Nichupté, pilar de la Cuarta Transformación en Quintana Roo, registra un avance de 92 por ciento, prometiendo una apertura inminente en 2026. Este desarrollo busca dar respuesta a una demanda histórica de residentes y el sector turístico.
El avance crítico y la apertura estimada para 2026
La gobernadora Mara Lezama Espinosa ha anunciado que la construcción del Puente Nichupté se encuentra “prácticamente concluida”, con un avance general que ya supera el 92 por ciento a finales de 2025.
Según la titular del Ejecutivo estatal, la estimación más reciente apunta a que la obra podrá ser abierta al público para su uso de manera completamente gratuita a finales de enero de 2026, cumpliendo así con la meta de ser utilizado a principios de ese año.
El detalle del avance por secciones, según lo expuesto por la gobernadora, es el siguiente:
- Entronque Colosio: 98.5 por ciento.
- Zona terrestre: 98.3 por ciento.
- Gran arco metálico: 95.6 por ciento.
- Zona lagunar: 91.8 por ciento.
- Entronque del bulevar Kukulcán: 79.3 por ciento.
La magnitud de la infraestructura requirió el uso de más de 93 máquinas de distintas características durante su proceso constructivo.
Impacto en la movilidad y la calidad de vida
Esta obra fue destacada como una solución a una añeja demanda de las y los cancunenses. Su objetivo principal es ofrecer una mejora sustancial en la movilidad, garantizando un ahorro significativo en los tiempos de traslado.
Mara Lezama señaló que el flujo vehicular en la zona hotelera de Cancún mejorará de manera significativa, permitiendo ahorrar más de 45 minutos en los traslados diarios hacia:
Los puntos turísticos para visitantes.
Los centros de trabajo.
Los hogares.
Se espera que este ahorro de tiempo se traduzca en una mejor calidad de vida y convivencia familiar para las trabajadoras, los trabajadores y la ciudadanía en general.
Características técnicas del Puente Nichupté
El puente consta de 8.8 kilómetros de longitud, aunque junto con sus entronques, la obra supera los 11 kilómetros totales. Contará con tres carriles de circulación.
En cuanto al manejo ambiental, la gobernadora enfatizó que no se han ocasionado afectaciones a la laguna. Durante la construcción, se ha aplicado tecnología de última generación para garantizar el respeto al entorno natural del sistema lagunar.
Contexto político y garantía de gratuidad
La obra es catalogada por el gobierno estatal como emblemática de la Cuarta Transformación, y forma parte de la modernización de Cancún, impulsando un crecimiento ordenado y sostenible.
Mara Lezama afirmó que este tipo de proyectos de infraestructura pública de gran magnitud están orientados a generar prosperidad compartida, un principio fundamental del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo. La visión de los gobiernos de la Cuarta Transformación, subrayó, es transformar con visión de largo plazo para el bienestar de las generaciones actuales y futuras.
Finalmente, la gobernadora desmintió categóricamente cualquier rumor sobre un posible costo de uso para la población o visitantes. El uso del Puente Nichupté no tendrá costo alguno, por lo que es totalmente falsa la difusión de información que señala un supuesto cobro por su utilización.
El Puente Nichupté, con su inminente finalización, se posiciona como una pieza clave para la expansión y la sostenibilidad de uno de los polos turísticos más importantes del país, pero ¿logrará esta infraestructura atender la creciente complejidad del tráfico y la urbanización en el Caribe mexicano a largo plazo?




