El ambicioso proyecto del **Puente Nichupté Cancún** se perfila como un factor decisivo en la modernización de la infraestructura del estado, vital para la industria turística. Sin embargo, la implementación de peaje electrónico y la gestión de esta nueva arteria de 11.2 kilómetros serán el verdadero termómetro de su éxito operativo. ¿Será suficiente este "parteaguas" para resolver la complejidad logística del destino más importante de México?