El sur de Mérida, históricamente rezagado, se convierte en el epicentro de una nueva estrategia de desarrollo. El gobernador Joaquín Díaz Mena puso en marcha la construcción del primer Centro Pilares Renacimiento Maya, un proyecto que busca reconfigurar el tejido social e implementar un modelo probado de bienestar integral en Yucatán.
La génesis del proyecto: inversión y visión de futuro
El pasado reciente dejó una deuda social con el sur de Mérida, pero una nueva visión política busca revertir esta tendencia. Con una inversión total de 88 millones de pesos, el Centro Pilares Renacimiento Maya está diseñado para ser un motor de cambio, atendiendo directamente las causas de la desigualdad y fortaleciendo el tejido social de la región.
El proyecto es parte integral de la estrategia “Aliados por la Vida” de la administración estatal y tiene programado abrir sus puertas al público el próximo año.
El modelo es una adaptación a la realidad local, incorporando la identidad maya, el respeto a su cultura y una visión de futuro.- Esta iniciativa se inspira en las experiencias exitosas impulsadas por la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, durante su gestión como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. Yucatán se convierte así en el primer estado en adoptar y adaptar este formato.
El gobernador Joaquín Díaz Mena, acompañado por la presidenta honoraria del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Yucatán, maestra Wendy Méndez Naal, encabezó el comienzo de la construcción, colocando la primera piedra de la obra.
De terreno olvidado a centro de justicia social
El sitio elegido para el Pilares es significativo. Se asienta en el Parque Ecológico Metropolitano del Sur Yumtsil, un área que, según el gobernador, había sido vista como “un terreno olvidado y con un enorme potencial desaprovechado”.
Díaz Mena enfatizó el compromiso social detrás de la obra:
> “Hoy venimos a esta zona de la ciudad de Mérida a decirles que no solamente iniciamos la construcción de una obra, sino que sembramos esperanza con un espacio pensado para la vida, el encuentro y el bienestar de nuestra gente. Aquí, en el sur, donde por muchos años la gente ha sido olvidada, levantamos un lugar para la cultura, para el deporte y la recreación de nuestras niñas, niños y jóvenes”, afirmó el mandatario.
El titular del Ejecutivo estatal fue contundente al señalar que el proyecto busca revertir las consecuencias de decisiones políticas previas: “El sur de la ciudad de Mérida ha cargado por muchos años con carencias en servicios, y esto es resultado de decisiones que dejaron fuera a muchos. Por eso nuestro gobierno cambia esta lógica para ser un gobierno cercano”.
Expansión y significado de Pilares
El proyecto de Renacimiento Maya inicia en Mérida, pero el gobernador adelantó que próximamente se expandirá a los municipios de Izamal y Temozón. La estrategia contempla la construcción de otros centros similares en Mérida y en al menos 35 municipios del estado.
La conceptualización de Pilares va más allá de un simple centro comunitario. El gobernador explicó que Pilares significa Puntos de Innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes. Su meta es clara:
> “Nuestro gobierno busca alejar a las niñas, los niños y los jóvenes de los vicios y las drogas con espacios como este y con alternativas que llenen su mente, su corazón y su tiempo, demostrando que el Renacimiento no es una promesa, sino una acción que se concreta con obras como esta. Hoy estamos cumpliendo el compromiso de acabar con las desigualdades y poner primero a quienes siempre fueron los últimos”, reiteró Díaz Mena.
Impacto integral en las comunidades
La presidenta honoraria del DIF Yucatán, Wendy Méndez Naal, destacó que el Centro Pilares Renacimiento será un lugar que transformará la vida de las familias, concebido para que los yucatecos “se sientan seguros, escuchados y acompañados a través del aprendizaje, el deporte y el arte”.
El centro está planeado para un amplio rango de la población:
- Jóvenes y adolescentes.
- Niñas y niños.
- Personas mayores o que requieran cuidados especiales.
Méndez Naal también aprovechó para señalar que este año ha sido de intenso trabajo en el DIF Yucatán, y que en 2026 los esfuerzos institucionales se encaminarán a consolidar el Centro Estatal de Autismo.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Educación del Estado (Segey), Juan Balam Várguez, explicó que los Pilares Renacimiento Maya serán espacios de educación y convivencia comunitaria, con la esencia de regenerar el tejido social mediante el acceso gratuito al conocimiento, la cultura y a oportunidades reales de desarrollo.
> “El inicio de los Pilares Renacimiento representa espacios materializados de inclusión y justicia social; refleja la decisión política clara de poner a la gente en el centro, atender las causas y construir bienestar desde el territorio, no desde la distancia”, agregó Balam Várguez.
La voz de la comunidad
El sentir de los beneficiarios fue articulado por Elías Alcocer Jiménez, estudiante del Colegio de Bachilleres de Yucatán, plantel Santa Rosa, quien representó a la comunidad del sur de Mérida.
Alcocer Jiménez señaló que, para los jóvenes que viven en contextos complicados, estos Centros representan esperanza y el “mensaje claro de que sí importan”.
> “En estos centros podremos convertir nuestros sueños en realidad y construir proyectos de vida que nos permitan realizarnos y contribuir al bienestar de nuestras familias y de Yucatán”, destacó.
El Centro Pilares Renacimiento Maya será un centro de bienestar integral, ofreciendo:
- Atención social y psicológica.
- Educación digital.
- Actividades deportivas.
- Talleres de arte, música y oficios (validados por la Segey).
- Servicios de cuidado para niñas y niños, personas adultas mayores y personas con discapacidad.
Al evento asistieron figuras representativas de la comunidad, incluyendo a la beneficiaria de Aliados por la Vida, Isis Carolina Gómez Chan; la representante de la población con discapacidad, Lilia del Carmen Manrique; y la vecina del sur, María Acosta Cen.
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El lanzamiento de los Pilares Renacimiento Maya en el corazón marginado de Mérida marca un giro discursivo y práctico en la política social de Yucatán. ¿Podrá la inversión de 88 millones de pesos, sumada a la voluntad de expandir el modelo a más de 35 municipios, ser la clave para desmantelar las históricas desigualdades que han postergado a miles de yucatecos, o esta promesa de justicia social quedará relegada a una simple estrategia electoral?




