La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reiteró que cada funcionario es responsable de sus decisiones personales y políticas, manteniendo su postura ante el regreso del senador Enrique Inzunza Cázarez al Poder Legislativo tras las investigaciones por vínculos con el crimen organizado.
Posicionamiento presidencial ante el caso Inzunza
La titular del Ejecutivo federal subrayó que su administración respeta la autonomía de los poderes y de los individuos, declinando profundizar en la reincorporación del senador, quien pasó de militar en Morena a ejercer como legislador independiente.
- Autonomía institucional: La presidenta enfatizó que los gobernadores, diputados y senadores ejercen sus funciones bajo conciencia propia, lo que implica una rendición de cuentas individual sobre sus actos y decisiones políticas.
- Antecedentes de la postura: Sheinbaum Pardo recordó que ya ha manifestado su opinión en ocasiones previas, donde sugirió formalmente que el senador debía solicitar licencia mientras se desarrollaban las indagatorias correspondientes.
- Respeto a la voluntad personal: La mandataria insistió en que, aunque posee facultades para coordinar el gabinete y definir la política pública, la decisión final de permanecer en el cargo recae exclusivamente en la persona señalada.
Crítica a las narrativas mediáticas sobre el ejercicio del poder
En el marco de la conferencia en Palacio Nacional del 3 de septiembre de 2026, la presidenta rechazó las interpretaciones contradictorias sobre el estilo de su gobierno y las especulaciones sobre su salud.
- Desmitificación del autoritarismo: La jefa del Ejecutivo cuestionó las versiones que le atribuyen un control absoluto sobre el Congreso y el Poder Judicial, contrastándolas con narrativas opuestas que sugieren una supuesta falta de mando efectivo desde la titularidad de la República.
- Desmentido de crisis personales: Ante reportes periodísticos que mencionaron una supuesta crisis de nervios previo a la presentación de su informe, la presidenta desestimó los señalamientos, calificándolos como invenciones mediáticas que carecen de sustento fáctico.

